La Armada de Corea del Sur desplegó una fuerza naval integrada por cerca de una docena de buques de guerra, encabezados por el destructor guiado de 8.200 toneladas Jeongjo el Grande, con el objetivo de ejecutar ejercicios masivos de detección de misiles balísticos y rastreo de submarinos frente a las crecientes tensiones bélicas con Corea del Norte. Las maniobras de nivel de flota, programadas para desarrollarse durante seis jornadas consecutivas en las aguas orientales, occidentales y meridionales del país, buscan certificar la capacidad de respuesta táctica inmediata ante eventuales provocaciones armadas de Pyongyang en el teatro de operaciones del Pacífico.

El dispositivo militar incluye activos navales pertenecientes al Comando de la Flota de Tareas de la armada surcoreana, incorporando junto al destructor insignia Jeongjo the Great al destructor ROKS Yulgok Yi I, además de fragatas, buques auxiliares y aeronaves de patrulla marítima. En el marco de este despliegue tridimensional, las unidades participantes realizan simulaciones complejas de combate antiaéreo, guerra antisuperficie y cacería antisubmarina, complementadas con operaciones específicas orientadas a la interceptación temprana y seguimiento de vectores balísticos. Asimismo, las maniobras abarcaron adiestramientos en aguas del sur, en las inmediaciones de la isla de Jeju, con la integración del buque de asalto anfibio Marado para validar la proyección de fuerzas combinadas.
Esta demostración de fuerza se produce en un escenario geopolítico caracterizado por el incremento sostenido de la actividad militar norcoreana, que recientemente incluyó el ensayo masivo de 10 misiles balísticos de corto alcance del sistema KN-25 desde la zona costera de Wonsan. Ante este tipo de amenazas, la flota movilizada constituye el brazo marítimo fundamental de la estructura de disuasión tridimensional surcoreana, articulada en torno al sistema de ataque preventivo Kill Chain, la Plataforma de Castigo y Represalia Masiva de Corea (KMPR) y el sistema de Defensa Aérea y de Misiles de Corea (KAMD). La interoperabilidad de los radares embarcados de los destructores resultará determinante para alimentar la red de alerta temprana frente a lanzamientos simultáneos en la región.

La intensificación de los adiestramientos navales coincide con un esfuerzo financiero e industrial más amplio de Seúl para consolidar su supremacía en el dominio submarino y de superficie. En esa línea, la Administración de Programa de Adquisiciones de Defensa (DAPA) aprobó una inversión de 2.400 millones de dólares destinada a la compra de 20 helicópteros MH-60R Seahawk de Lockheed Martin, los cuales reemplazarán paulatinamente a la flota de aeronaves Lynx operadas desde los destructores y fragatas del país. La incorporación de estos vectores embarcados reforzará de manera directa los sensores de detección acústica y la capacidad de neutralización de sumergibles hostiles que actualmente se ejercitan en las tres costas surcoreanas.

Cooperación naval bilateral y maniobras combinadas con la Armada de la India
En paralelo a los ejercicios de flota nacional frente a sus tres costas, la Armada de Corea del Sur expande sus canales de interoperabilidad internacional mediante adiestramientos bilaterales en puntos estratégicos de su litoral. En ese contexto, el destructor surcoreano ROKS Munmu the Great y la fragata sigilosa INS Sahyadri de la Armada de la India completaron la segunda edición de sus maniobras navales conjuntas frente a las costas de Busan. Las operaciones combinadas incluyeron aterrizajes cruzados de helicópteros en cubierta (cross-deck), ejercicios de búsqueda y rescate (SAR) y maniobras tácticas coordinadas en la fase de mar, complementadas por intercambios profesionales y deportivos entre ambas fuerzas en la fase de puerto.
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