En las últimas horas, afirmaron que la ruta comercial entre Punta Arenas y Malvinas fue promovida por la Embajada británica. La información revelada va directamente en contra de las declaraciones del canciller argentino, Pablo Quirno, quien había afirmado que se trataba de una decisión de la alcaldía de Punta Arenas. La Cancillería argentina buscaba presentar la apertura de la ruta marítima comercial entre Punta Arenas y Malvinas como una iniciativa impulsada por la alcaldía magallánica para favorecer a las pymes locales.
Sin embargo, recientemente se reveló que los dueños de Easter Island Naviera explicaron que la propuesta para que la compañía se hiciera cargo del servicio del puente Chile-Malvinas fue gestada y promovida directamente por la Embajada de Reino Unido en Chile. “El negocio de Malvinas comenzó a gestarse entre 2024 y 2025, cuando Víctor González conoció la posibilidad de recuperar la conexión con Punta Arenas durante una reunión promovida por la Embajada británica” se consigna en un reciente informe.

Esta reciente revelación niega la versión argentina, impulsada por el canciller Quirno, quien sostenía que la flamante ruta comercial era un asunto que correspondía al intendente de Punta Arenas y no al Gobierno Nacional de Chile, a manos de José Antonio Kast –aliado y socio del presidente argentino, Javier Milei–. Quirno buscaba eximir de responsabilidades al gobierno de Kast e instalar que la decisión de impulsar este puente comercial entre Chile y las Islas Malvinas, bajo administración británica, era promovida por la intendencia de Punta Arenas.
No obstante, ahora se reveló que fue la diplomacia británica en Chile quien diseñó y promovió la reactivación de la ruta comercial, reclutó al operador logístico local –Easter Island Naviera– y gestionó el proyecto para impulsar el comercio bilateral. De hecho, diversos socios de la naviera chilena habrían mantenido encuentros directos con delegados de Falkland Islands Development Corporation (FIDC) en la sede de la embajada británica en Santiago de Chile.
El alcance de la ruta
La apertura de esta ruta entre Punta Arenas y Malvinas representa un negocio sumamente rentable para el enclave administrativo de las islas y el gobierno local chileno. Tanto para los accionistas de Easter Island, como para los proveedores magallánicos e isleños, se trata de una negocio con una alta rentabilidad para potenciar el comercio bilateral y favorecer a las pymes y firmas locales.
En este sentido, el mercante Danstar –de bandera chilena–, encargado de transitar esta ruta durante los próximos meses, dispone de bodegas con capacidad para alrededor de 2.835 metros cúbicos de carga general. El viaje inaugural de la ruta está previsto para la primera semana de diciembre, según la información disponible.

En esta línea, el Danstar se encuentra rumbo a Magallanes, tras haber zarpado de Valparaíso el pasado 29 de octubre, como informó Escenario Mundial. El 9 de noviembre, el carguero chileno tiene previsto atracar en los muelles de Astilleros y Maestranzas de la Armada (ASMAR) para completar y finalizar las tareas de mantenimiento naval necesarias previo a su salida al Estrecho de Magallanes rumbo al Atlántico para comenzar sus viajes hacia Puerto Argentino, en las Islas Malvinas.
Easter Island explicó que el carguero debe atravesar una etapa de preparación previa en ASMAR para adecuar la unidad a las exigencias de las futuras operaciones. Escenario Mundial informó el 27 de octubre sobre advertencias surgidas desde Chile sobre una eventual y posible intervención argentina sobre el carguero, conforme a fuentes diplomáticas chilenas. No obstante, el canciller argentino descartó que el gobierno de Javier Milei tuviera intención de detener o atacar al buque chileno y sostuvo que la controversia debía manejarse por canales diplomáticos.
En cuanto a la logística en tierra, las mercancías serán acopiadas en las bodegas de la firma regional Logisur, en la Ruta 9 Norte en Punta Arenas, donde operan, de hecho, despachos de firmas multinacionales y grandes industrias chilenas. Las estimaciones y proyecciones realizadas arrojan rendimientos brutos de hasta US$950.000 por recorrido completo del Danstar, sumando una facturación anual superior a los US$11,4 millones, si se cumple la frecuencia regular mensual proyectada.

Proyección británica y posible tensión con Chile
El embajador británcio en Chile, David Concar, sostuvo que el gobierno de Reino Unido no participa directamente en la organización del servicio marítimo que ofrecerá esta flamante ruta entre las Islas Malvinas y Chile, y en este sentido, defendió públicamente el carácter privado de la iniciativa. No obstante, las recientes declaraciones de los socios de Easter Island desmienten la versión del embajador británico en Chile, como así también la versión del canciller argentino, que exime de responsabilidad al gobierno de Kast.
La ruta entre Punta Arenas y Malvinas se inscribe, de esta manera, dentro de las proyecciones diplomáticas británicas en Chile. Las propias autoridades británicas en Santiago impulsaron y gestionaron directamente el proyecto con las autoridades nacionales del gobierno de Kast y las correspondientes autoridades locales, alistando la logística necesaria para la puesta en marcha de la ruta en el mes de diciembre, y optando por Easter Island como naviera elegida.

En Argentina, la iniciativa ya había despertado cuestionamientos por la posible contribución de esta ruta comercial para el abastecimiento de las actividades económicas que se desarrollan en las Islas Malvinas –bajo ocupación británica–, por autorización unilateral del enclave administrativo. Ello mientras Argentina enfrenta a Londres por el desarrollo del proyecto petrolero Sea Lion en el ámbito jurídico internacional y así también diplomático.
De esta manera, tras conocerse que la ruta Punta Arenas-Malvinas fue gestada y promovida por la Embajada británica en Chile, con participación de las autoridades nacionales y locales chilenas, se asoma un posible y nuevo capítulo de tensión entre Argentina y su país vecino; mientras Londres proyecta sus intereses y objetivos en el Atlántico Sur y las Malvinas, mediante la reapertura de esta estratégica ruta comercial que unirá Punta Arenas y Puerto Argentino, en medio de la disputa con la República Argentina por el desarrollo de Sea Lion en la Cuenca Malvinas Norte.
Te puede interesar: Reino Unido designó a Vaughan Lowe como juez ad hoc para el litigio con Argentina por el petróleo en Malvinas













