El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazó con “volar” a Omán si el sultanato buscara concretar las versiones de que podría ejercer un control conjunto del estrecho de Ormuz con Irán.
La amenaza surgió a partir de una pregunta de la prensa realizada el miércoles 27, cuando se lo consultó directamente acerca de la posibilidad de un acuerdo entre Omán e Irán sobre la importante vía navegable, que la República Islámica mantiene cerrada desde el principio de la guerra que también involucra a Israel. Sin embargo, fue sorpresivo ya que se trata de un aliado regional norteamericano, que incluso ha visto sus puertos atacados por la Guardia Revolucionaria en el conflicto comenzado el 28 de febrero.
Trump amenaza con “volar” a Omán ante versiones de que podría controlar el estrecho de Ormuz con Irán
La consulta hecha a Trump implicaba que “Irán quiere el control del estrecho” y si estaría dispuesto a aceptar “un trato de corto plazo” que permitiera a Omán e Irán -países que comparten el paso navegable- controlar el paso. “El estrecho va a estar abierto para todos”, respondió Trump, quien respecto al control señaló: “Nosotros vamos a observar, pero nadie va a controlarlo”.
Fue entonces que implicó al gobierno de Mascate en los posibles bombardeos futuros: “Omán va a comportarse como todos, o de otra manera vamos a tener que volaros. Ellos entienden eso, van a estar bien”.

Como se mencionó, Omán lleva décadas siendo un mediador en la región del golfo Pérsico -por ejemplo en el conflicto de Yemen, con el que comparte 300 kilómetros de frontera- y también intentó acercar posiciones en este conflicto. Pero más tarde fue desplazado del centro de las negociaciones por otros países como Pakistán, y la amenaza de Trump confirma que la Casa Blanca ve potencialmente al país como parte del problema.
Sin embargo, el país no ha estado exento de los ataques realizados por Irán sobre la región. Los puertos de Duqm y Salalah fueron escenarios de incendios a principios de marzo por bombardeos con drones, donde la República Islámica negó responsabilidad, aunque se produjeron en momentos donde el comando de la Guardia Revolucionaria y la diplomacia era frágil por la andanada inicial de asesinatos sobre líderes civiles y militares en la campaña de Estados Unidos e Israel.
Luego de la amenaza de Trump, la diplomacia persa parece haberse reencauzado en favor de Omán, como expresó este jueves el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, Esmaeil Baqaei: “La amenaza de ‘destruir’ un Estado miembro de la ONU que siempre ha jugado un papel constructivo, efectivo y responsable para la paz y la seguridad regional y ha llevado a cabo desde hace años esfuerzos nobles en servicio de la paz y la estabilidad regional como mediador en procesos diplomáticos no es solo una violación del principio fundamental de prohibir la amenaza del uso de la fuerza, sino también otra señal peligrosa de la normalización de la ilegalidad y la intimidación en las relaciones internacionales”.
La posibilidad de un nuevo esquema sobre el estrecho de Ormuz, que antes de la guerra era un paso libre de circulación internacional, es rechazada de plano por Donald Trump, que convirtió a la libre navegación por la vía en uno de los objetivos de la guerra. Del otro lado, Irán reclama la posibilidad de cobrar un peaje, fondos que, alega, le permitirían reconstruirse tras la intensa campaña de bombardeos norteamericanos e israelíes.
Te puede interesar: Irán entrena milicias Basij para derribar F-18 de EE.UU. tras las lecciones de la guerra aérea de 2026













