La presencia de portaaviones en Medio Oriente es uno de los activos más importantes que tiene Estados Unidos en la región, y por eso surge la duda de cuántos hay actualmente y qué capacidades tienen.

El presidente Trump demostró su predilección por este tipo de navíos en la campaña de presión contra Venezuela, donde dirigió al USS Gerald R. Ford para ejercer el bloqueo marítimo sobre la nación caribeña y, más tarde, apoyar la operación con la que extrajo a Nicolás Maduro y su esposa. El mismo portaaviones, el más moderno de la flota norteamericana, fue más tarde redirigido a Medio Oriente, con lo que configuró un despliegue que llegó a superar los diez meses en el mar, cuando la estadía estándar en el mar de la tripulación es de seis meses.
El despliegue de los portaaviones de la Armada de EE.UU. en Medio Oriente: ¿cuántos hay actualmente y qué capacidades tienen?
El grupo de ataque del USS Gerald R. Ford, constituido por navíos que prestan apoyo y protección al pesado buque, está compuesto por tres destructores de la clase Arleigh Burke –USS Mahan (DDG 72), USS Winston S. Churchill (DDG 81) y el USS Bainbridge (DDG 96)- capacitados para contrarrestar la amenaza de misiles anti-buque. Además, el grupo cuenta con el USNS Supply, un buque de apoyo capaz de proveer municiones, combustible y otras provisiones, que permiten al grupo permanecer movilizado por períodos extendidos de tiempo.
Sin embargo, su misma campaña contra Irán mostró el delicado equilibrio que debe seguir este tipo de buques, con el que los mandos militares movilizan aviones que les permiten proyectar campañas de bombardeos. Luego de casi dos semanas de despliegue en el mar Rojo, un incendio se desató en la lavandería del buque, generó dos heridos y comprometió cien camastros, por lo que el Ford debió ser redirigido a la base naval de Souda Bay, en Creta, para luego anclar frente a la costa de Croacia.

De esta forma, el único portaaviones que permanece activo en la zona es el USS Abraham Lincoln, que cuenta en su plataforma con un grupo aéreo embarcado compuesto mayormente por cazas F-35C Lightning II y aviones de guerra electrónica EA-18G Growlers. La seguridad del buque, que la Guardia Revolucionaria iraní afirmó haber atacado, es garantizada por escoltas de superficie que suelen ser destructores o fragatas y al menos un submarino de ataque de propulsión nuclear.
La ausencia del Ford fue compensada por el alto mando norteamericano con el despliegue del grupo de ataque del USS George HW Bush, compuesto por el buque insignia y tres destructores de misiles guiados. Sin embargo, este buque partió el 1 de abril de su base en Norfolk, Virginia, por lo que aún le faltan entre cinco y siete días podría tardar entre diez y doce días en llegar a la región.

El valor de los portaaviones como activos estratégicos de los países que los poseen también se evidencia en el caso de Francia, único país de la Unión Europea que cuenta con este tipo de navíos -en el continente, Reino Unido posee dos-. Ante el aumento de la tensión en el Mediterráneo oriental y la frontera europea de Chipre, el presidente Emmanuel Macron ordenó en esta zona el despliegue disuasorio del grupo de ataque del portaaviones Charles de Gaulle, que contó con la adhesión de España y su aporte de la fragata Cristobal Colón, la más moderna de su flota, y el buque de aprovisionamiento Cantabria.
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