El ministro de Defensa de Ucrania, Evgeniy Khmara, solicitó formalmente a los países del grupo E5 la transferencia inmediata del 10% de sus reservas de misiles interceptores Patriot e IRIS-T para reforzar la cobertura antiaérea frente a los ataques rusos. El planteo operativo fue expuesto ante los representantes de Defensa de Alemania, Reino Unido, Francia, Polonia e Italia, proponiendo un esquema de canje directo mediante el cual Ucrania recibiría unidades de los arsenales europeos actuales a cambio de ceder entregas de armamento defensivo que ya tiene contratadas para fechas posteriores mediante préstamos de la Unión Europea.

La solicitud no constituye un pedido genérico, sino una propuesta formal presentada durante un encuentro de alto nivel que contó con la participación del comisionado de Defensa de la UE, Andrius Kubilius, la alta representante Kaja Kallas y la secretaria general adjunta de la OTAN, Radmila Shekerinska. Durante la sesión, Khmara advirtió que la protección de las ciudades ucranianas exige decisiones inmediatas que combinen la cesión de misiles interceptores de gran alcance con el suministro prioritario de sistemas portátiles de defensa aérea (MANPADS) para derribar drones propulsados por turborreactores.
La amenaza de 10.000 drones al mes y 700 misiles balísticos
La urgencia de conseguir misiles interceptores responde a la magnitud de la ofensiva aérea enemiga, expuesta en informes recientes de inteligencia. Tal como reportó Escenario Mundial el 20 de octubre de 2026, la inteligencia militar ucraniana (HUR) confirmó que la industria de defensa rusa alcanzó una capacidad de fabricación de 10.000 drones al mes y mantiene reservas de hasta 700 misiles balísticos y de crucero. Esta escala de producción enemiga incluye unos 4.000 drones a reacción mensuales que vuelan a velocidades de hasta 500 km/h, saturando las defensas terrestres y obligando a emplear interceptores guiados de alta precisión.
El reclamo de mayor capacidad defensiva coincide con un hito político sobre la evolución del conflicto armado. Según informó Escenario Mundial el 21 de octubre de 2026, el presidente Volodímir Zelenski abrió por primera vez la posibilidad de aceptar un congelamiento de las hostilidades sobre la actual línea de frente, mientras las fuerzas de Moscú mantienen la ocupación de cerca del 20% del territorio ucraniano. Zelenski remarcó que detener los combates en las posiciones actuales busca frenar las bajas humanas y no implica un reconocimiento legal de los territorios ocupados, requiriendo garantías de seguridad internacionales respaldadas por armamento defensivo de última generación.

Estrategia no tripulada y escala industrial para 2027
Como segundo pilar del plan presentado ante los socios europeos, el ministro Khmara propuso iniciar de inmediato la planificación presupuestaria para la producción de sistemas no tripulados de cara al año 2027. La meta oficial de Kiev consiste en duplicar la fabricación de drones mediante esquemas de coproducción e instalación de plantas industriales directamente en el territorio de los países del E5, garantizando el suministro continuo al frente de combate y reforzando los inventarios de los propios aliados.
Finalmente, el cumplimiento de los objetivos planteados por el Ministerio de Defensa ucraniano dependerá de las resoluciones definitivas que adopten los gobiernos del E5 respecto a la cesión del 10% de sus stocks de misiles interceptores y la aprobación de partidas financieras para los programas conjuntos de fabricación de drones.
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