Medios brasileños aseguran que el senador ya abandonó el país y se encuentra rumbo a Estados Unidos después de que el juez de la Corte Suprema, Alexandre de Moraes, le prohibiera salir de Brasil y le exigiera entregar todos sus documentos de viaje en un plazo de 24 horas. La Policía Federal investiga su paradero y las versiones sobre un vuelo privado desde Puerto Iguazú, mientras el Gobierno argentino niega tener registros de su ingreso.

Según informaron periodistas argentinos y replicaron medios de Brasil, el senador habría cruzado la frontera hacia Argentina utilizando su documento nacional de identidad para abordar un avión privado con destino a Miami. La versión provocó que la Policía Federal brasileña iniciara una investigación para determinar si el hijo del expresidente Jair Bolsonaro abandonó el país pese a la prohibición judicial.
El vuelo habría estado previsto para la madrugada del martes desde Puerto Iguazú, a bordo de un Gulfstream G400, matrícula LV-JQW, perteneciente a la empresa Baires Fly S.A. La compañía había solicitado trámites de Aduana y Migraciones para cuatro pasajeros y tres tripulantes.
Sin embargo, la aeronave no despegó. Según versiones procedentes del aeropuerto, el vuelo fue cancelado y la tripulación habría sido demorada. También circuló la versión de que uno de los cuatro pasajeros previstos no llegó a la terminal. Hasta el momento, no se confirmó que Flávio Bolsonaro estuviera entre los pasajeros ni que haya llegado a embarcar.
La Policía Federal de Brasil se comunicó con las autoridades argentinas para verificar si el senador ingresó al país vecino y utilizó un aeropuerto argentino para continuar su viaje hacia Estados Unidos. La investigación busca establecer si efectivamente abandonó Brasil y si lo hizo por un paso fronterizo no registrado.
La orden judicial que Flávio Bolsonaro no cumplió
La posible fuga se produjo después de que Alexandre de Moraes dispusiera que Flávio Bolsonaro entregara todos sus pasaportes en un plazo de 24 horas. La resolución incluyó los documentos brasileños —también el diplomático— y cualquier pasaporte de otra nacionalidad que tuviera en su poder, además de prohibirle salir del país.
La medida fue adoptada en el marco de una investigación por presunto lavado de dinero que involucra al senador y al abogado Willer Tomaz. Moraes también prohibió que ambos mantuvieran contacto directo o por intermediarios.

Flávio contó en un video publicado en sus redes sociales que fue notificado por agentes de la Policía Federal cuando salía de visitar a su padre, Jair Bolsonaro, quien cumple prisión domiciliaria. En esa grabación cuestionó la decisión judicial y aseguró que no tenía intención de abandonar Brasil.
El senador sostuvo que la resolución se basó en declaraciones de su hermano Eduardo Bolsonaro, quien había planteado que debía dejar el país en caso de perder las elecciones presidenciales. Flávio negó haber expresado esa intención y afirmó que entregaría sus pasaportes para defenderse de la medida.
El plazo judicial venció sin que se concretara la entrega de los documentos, según reportes de la prensa brasileña. La Policía Federal canceló los pasaportes del senador e inició las verificaciones para determinar si había salido del territorio nacional.
Argentina niega el ingreso del senador
Mientras crecen las versiones sobre su posible paradero, el Gobierno de Javier Milei afirmó que la Dirección Nacional de Migraciones no registra el ingreso de Flávio Bolsonaro a la Argentina. También negó irregularidades relacionadas con el avión privado que debía partir desde Puerto Iguazú.
“Se constató que la documentación de la empresa se encuentra en regla y no se presentó ningún plan de vuelo que incluya a la familia Bolsonaro”, indicó el Gobierno argentino en un comunicado.

Por su parte, Adrián Ravier afirmó que no existe ningún pedido de asilo político de Flávio Bolsonaro en Argentina. La declaración no confirma ni descarta un eventual viaje a Estados Unidos, pero establece que el Gobierno argentino no recibió una solicitud de protección política del senador.
En Brasil, el senador Rogério Marinho, coordinador de la campaña presidencial de Flávio, negó que el dirigente hubiera abandonado el país. Sin embargo, distintos medios informaron que allegados y miembros de su entorno intentaron comunicarse con él sin obtener respuesta durante la mañana del martes.
Dos investigaciones por presunto lavado de dinero
Flávio Bolsonaro está bajo investigación por presuntas irregularidades financieras en dos causas. Una de ellas examina el financiamiento que habría recibido del banquero Daniel Vorcaro para una película sobre su padre, Dark Horse. Según las versiones publicadas, los fondos podrían haber sido destinados a sostener la estadía de Eduardo Bolsonaro en Estados Unidos, donde permanece fuera del alcance de la Justicia brasileña.
La segunda investigación está vinculada con empresas presuntamente relacionadas con movimientos irregulares en plataformas de apuestas en línea. En este expediente aparece el abogado Willer Tomaz, cercano al senador y también investigado por presunto lavado de dinero.
El escenario judicial se combina con la incertidumbre política posterior a la derrota electoral de Flávio frente a Luiz Inácio Lula da Silva. Además, el mandato del senador vence en 2027, por lo que dejará de contar con los fueros asociados a su cargo legislativo.
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