Donald Trump evitó garantizar que Estados Unidos respaldaría a Reino Unido ante un eventual nuevo conflicto con Argentina por las Islas Malvinas y respondió a la consulta reprochándole directamente a Londres su falta de apoyo durante la guerra contra Irán. “Su país no estuvo ahí para ayudarme”, afirmó el presidente estadounidense este jueves, en una nueva declaración que profundiza la incertidumbre sobre la posición de Washington pocas horas antes de la cadena nacional que Javier Milei dará por la cuestión Malvinas.

La declaración apareció durante una entrevista con GB News en la que Trump fue consultado específicamente sobre si Estados Unidos acudiría en ayuda de Reino Unido en caso de producirse nuevamente un conflicto alrededor de las islas.
El mandatario no respondió afirmativamente. En cambio, recordó la guerra de 1982, reconoció el desempeño militar británico durante aquel conflicto y después volvió inmediatamente sobre su actual enfrentamiento político con Londres. Sin embargo, agregó que ocurrió hace mucho tiempo y remarcó la distancia geográfica del archipiélago: “Es un viaje largo, queda muy lejos”.
Después conectó directamente la pregunta sobre Malvinas con Irán. El Presidente recordó que Reino Unido depende parcialmente de los flujos energéticos que atraviesan el Estrecho de Ormuz y volvió a cuestionar que Londres no haya acompañado a Washington en la medida que esperaba durante la guerra. “Su país no estuvo ahí para ayudarme”, afirmó.
La respuesta supone un cambio relevante respecto de las declaraciones que Trump había realizado apenas cuatro días antes. El 31 de agosto, al ser consultado sobre la posición estadounidense respecto de Malvinas, se había limitado a señalar que Washington estaba revisando esa postura sin explicar qué podría cambiar.
Ahora enfrentó una pregunta mucho más concreta: si respaldaría a Reino Unido ante un eventual nuevo conflicto con Argentina. Y nuevamente evitó comprometer públicamente ese apoyo.
Trump vuelve a conectar Malvinas con la guerra contra Irán
Las palabras refuerzan una conexión que viene apareciendo desde hace meses dentro de la relación entre Washington y Londres. Escenario Mundial informó el 1° de septiembre que la cuestión Malvinas había comenzado a ingresar en una discusión estadounidense mucho más amplia sobre el comportamiento de sus aliados de la OTAN, el gasto militar europeo y el grado de cooperación brindado durante la guerra con Irán.
Un documento interno del Pentágono conocido en abril incluyó entre distintas alternativas la posibilidad de revisar posiciones estadounidenses relacionadas con territorios administrados por aliados europeos considerados poco cooperativos.

La posibilidad volvió a aparecer públicamente a fines de agosto, cuando funcionarios estadounidenses señalaron que la postura sobre Malvinas podía formar parte de los instrumentos de presión sobre Londres.
Trump llevó posteriormente esa discusión hasta la Casa Blanca al reconocer que la posición se encontraba bajo revisión. La entrevista publicada este jueves agrega ahora un elemento que hasta entonces faltaba: cuando se le planteó directamente qué ocurriría con el apoyo estadounidense a Reino Unido frente a una nueva crisis en las islas, el mandatario volvió a llevar la respuesta hacia la conducta británica durante la guerra con Irán.
Reino Unido había rechazado inicialmente participar de las operaciones ofensivas estadounidenses e israelíes contra Irán. Más adelante autorizó apoyos defensivos y el uso de determinadas instalaciones, pero no acompañó la presión de Trump para enviar fuerzas navales destinadas a garantizar la navegación por el Estrecho de Ormuz.
El episodio deterioró fuertemente la relación entre Washington y Londres y abrió una discusión sobre el reparto de cargas militares dentro de la alianza atlántica. Malvinas aparece ahora nuevamente dentro de ese cruce.
EE.UU. todavía no cambió formalmente su posición sobre la disputa
Las declaraciones de Trump no significan que Estados Unidos haya reconocido la soberanía argentina sobre las islas ni que Washington haya anunciado que permanecerá al margen ante cualquier escenario militar futuro. Tampoco existe actualmente una amenaza argentina de recurrir a la fuerza.
Buenos Aires mantiene oficialmente la recuperación del ejercicio pleno de la soberanía mediante la vía diplomática y reclama negociaciones bilaterales con Reino Unido sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sándwich del Sur y los espacios marítimos correspondientes.

La pregunta formulada a Trump fue hipotética. Hasta este jueves, además, ni la Casa Blanca ni el Departamento de Estado publicaron una modificación formal de la política estadounidense. Washington mantiene su tradicional neutralidad respecto de la disputa de soberanía y reconoce la administración británica efectiva de las islas.
Londres reafirma su posición mientras Milei prepara la cadena nacional
La respuesta británica a toda la secuencia continúa siendo tajante. Downing Street y la oposición británica reafirmaron esta semana que su posición sobre las islas permanece sin cambios. El Gobierno sostuvo que su compromiso con los habitantes del archipiélago es “inquebrantable” y volvió a defender el principio de autodeterminación como fundamento de su postura.
Las nuevas palabras de Trump llegan además en un momento particularmente sensible para Buenos Aires. Milei tiene previsto hablar este jueves a las 21:00 en cadena nacional sobre la cuestión Malvinas, después de asegurar que durante los últimos días ocurrió algo “muy fuerte” alrededor del reclamo argentino. El Gobierno todavía no anticipó cuál será el contenido concreto del mensaje presidencial.
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