El ministro de Defensa de Ucrania, Evgeniy Khmara, confirmó la intensificación del entrenamiento de pilotos de cazas F-16 Fighting Falcon en el Centro Europeo de Entrenamiento de F-16 (EFTC) en Rumania, con el objetivo estratégico de ampliar la cantidad de aeronaves desplegadas para interceptar drones a reacción y misiles sobre el espacio aéreo ucraniano. Durante un diálogo bilateral sostenido el 28 de octubre de 2026 con el nuevo ministro de Defensa rumano, Ștefan-Radu Oprea, Khmara enfatizó que la aceleración en la graduación de nuevos aviadores resulta un factor determinante para sostener misiones continuas de patrullaje aéreo y proteger la infraestructura crítica.

La medida responde a la compleja situación operacional que atraviesa la aviación de caza en el frente. Escenario Mundial reveló que cerca del 50% de los F-16 ucranianos habían llegado a permanecer inmovilizados debido a demoras de hasta 40 semanas en revisiones de mantenimiento en talleres europeos. Días después, el medio informó que la suma activa de cazas occidentales (F-16 y Mirage 2000) superó por primera vez en número a los aviones de herencia soviética (MiG-29 y Su-27) en el inventario ucraniano.
El 16 de octubre de 2026, Escenario Mundial detalló que la flota de F-16 acumulaba un balance de más de 3.150 objetivos aéreos neutralizados (incluidos unos 2.500 drones). Luego reportó la entrega de emergencia por parte de Dinamarca de más de 50.000 proyectiles de 20 mm para rearmar los cañones M61 Vulcan ante la escasez de misiles guiados. Asimismo, el 27 de octubre de 2026, reveló la propuesta formal presentada por el ministro Khmara al grupo E5 (Alemania, Reino Unido, Francia, Polonia e Italia) para obtener la transferencia inmediata del 10% de las reservas europeas de misiles interceptores Patriot e IRIS-T a cambio de ceder entregas de armamento contratadas para fechas posteriores.

Durante el reciente intercambio con la cúpula defensiva rumana, el ministro Khmara desglosó el requerimiento diferenciado de misiles según el tipo de vector atacante. Para contener los ataques con misiles balísticos —identificados como una de las amenazas más destructivas—, Ucrania solicitó el suministro continuo de proyectiles interceptores para los sistemas Patriot. En paralelo, para neutralizar los misiles de crucero y los vehículos aéreos no tripulados propulsados por turborreactores, el Ministerio de Defensa remarcó la urgencia de recibir misiles antiaéreos para los sistemas de superficie HAWK, así como misiles aire-aire de corto alcance AIM-9 Sidewinder. Estos últimos resultan esenciales tanto para armar los cazas F-16 en misiones de interceptación como para alimentar las baterías terrestres de medio alcance NASAMS.
Como pilar complementario de la cooperación militar bilateral, Khmara y Oprea ratificaron el lanzamiento de proyectos de producción conjunta de drones bajo el instrumento financiado por la Unión Europea (programa SAFE). Esta iniciativa industrial busca abastecer a las nuevas promociones de pilotos graduados en el centro de entrenamiento rumano con un flujo constante de sistemas no tripulados y munición especializada, reforzando la seguridad operacional y el resguardo de las rutas comerciales en la cuenca del Mar Negro.
Te puede interesar: “Ahora mismo tenemos que congelar”: Zelenski abre la puerta a frenar la guerra con Rusia ocupando cerca del 20% de Ucrania













