El presidente Javier Milei no descartó la posibilidad de que Estados Unidos buscara establecer una base militar en las Islas Malvinas como parte de un eventual entendimiento para respaldar el reclamo argentino por la soberanía. La declaración surgió durante una entrevista concedida este lunes 3 de agosto a Radio Mitre, en la que el mandatario presentó la alianza con Washington como la “llave” para recuperar el archipiélago.

El periodista Eduardo Feinmann le preguntó directamente: “¿Estados Unidos está detrás de ese acuerdo porque quiere poner una base militar en Malvinas?”. Milei no respondió afirmativa ni negativamente. En cambio, sostuvo: “Estados Unidos ha cambiado su visión estratégica del mundo” y agregó que Washington necesita “un aliado confiable en lo que es el paso del Atlántico al Pacífico”.
“Argentina está cumpliendo con todas esas condiciones y eso es la llave que nos va a permitir recuperar Malvinas”, completó el Presidente. La respuesta no constituye una confirmación de que exista una propuesta estadounidense, pero tampoco rechazó la hipótesis planteada por el entrevistador y vinculó directamente el interés estratégico de Washington en el Atlántico Sur con el reclamo soberano argentino.
Una hipótesis que Milei dejó abierta
Hasta el momento, no se conoce públicamente una negociación formal para instalar una base estadounidense en las Islas Malvinas ni una oferta de Washington para modificar su posición diplomática a cambio de acceder militarmente al archipiélago. Milei tampoco brindó detalles sobre la posible ubicación, las condiciones jurídicas o el papel que tendría el Reino Unido en semejante escenario.

La instalación de una base requeriría resolver además una contradicción central: las islas permanecen bajo administración y ocupación británica, y Londres mantiene en Monte Agradable su principal complejo militar del Atlántico Sur. Cualquier presencia permanente de fuerzas estadounidenses necesitaría actualmente el consentimiento británico o debería formar parte de un acuerdo mucho más amplio sobre el futuro del territorio.
La declaración presidencial resulta, sin embargo, significativa porque introduce públicamente un posible componente militar dentro de la estrategia diplomática argentina. Hasta ahora, Milei había destacado principalmente el alineamiento político con el Gobierno de Donald Trump y la posibilidad de que esa relación modificara el equilibrio entre Washington, Londres y Buenos Aires.
Estados Unidos mantiene oficialmente su neutralidad
Escenario Mundial ya había analizado esta posibilidad en abril, cuando documentos internos del Pentágono revelaron que sectores de la administración estadounidense evaluaban revisar su posición sobre las denominadas “posesiones imperiales” europeas para presionar a aliados que no acompañaban su política frente a Irán.
Este medio advirtió que una tensión entre ambos aliados podía abrir una oportunidad diplomática para Buenos Aires, aunque el interés estadounidense respondía a su disputa con Londres y no necesariamente a un respaldo de fondo a los derechos argentinos.

Posteriormente, Escenario Mundial también examinó qué cambiaría para la Argentina si Estados Unidos modificara su postura sobre las Islas Malvinas. Un respaldo explícito de Washington podría incrementar el aislamiento diplomático británico y favorecer nuevas iniciativas argentinas en los organismos internacionales, pero no implicaría por sí solo una transferencia de soberanía.
El Departamento de Estado de Estados Unidos (United States Department of State) terminó reafirmando en abril que su posición continuaba siendo neutral: Washington reconoce la administración británica de hecho, admite que existen reclamos de soberanía contrapuestos, pero no respalda formalmente a ninguna de las partes. Por lo tanto, la afirmación de Milei sobre un acercamiento estadounidense al planteo argentino todavía no se tradujo en un cambio oficial de política.
Milei volvió a afirmar que la ONU obligó al Reino Unido a negociar
Durante la misma entrevista, el Presidente reiteró que su Gobierno consiguió que Naciones Unidas obligara al Reino Unido a sentarse a negociar. “Por primera vez la ONU le obliga a Inglaterra sentarse a dialogar con nosotros”, afirmó, antes de presentar como “enormes” los avances diplomáticos obtenidos durante su gestión.
Escenario Mundial había revisado esa interpretación el 16 de julio y volvió a corregirla el 31 de julio, después de que el mandatario repitiera la misma afirmación en otra entrevista.

Las resoluciones de Naciones Unidas reconocen la existencia de una disputa de soberanía e instan a la Argentina y al Reino Unido a negociar, pero no establecen sanciones, plazos ni mecanismos coercitivos capaces de obligar a Londres. El llamado tampoco fue creado durante la actual administración: se sostiene desde la Resolución 2065 de 1965 y ha sido reiterado durante décadas.
Las nuevas declaraciones amplían ahora la estrategia expuesta por Milei. El Presidente no solo atribuye a su Gobierno una supuesta obligación impuesta por la ONU, sino que presenta la alianza con Estados Unidos y su necesidad de contar con un socio confiable entre el Atlántico y el Pacífico como el mecanismo que permitiría recuperar las islas. Sin embargo, no confirmó la existencia de un acuerdo por una base militar y Washington continúa sosteniendo oficialmente su neutralidad sobre la soberanía.
Te puede interesar: El presidente Javier Milei afirmó que la ONU obligó al Reino Unido a negociar con Argentina por la soberanía de las Islas Malvinas













