El Ejército de EE.UU. avanzó con la producción de su primera tanda de misiles Precision Strike Missile (PrSM) capaces de atacar buques en movimiento a 400 kilómetros. El Departamento de Defensa adjudicó el 14 de septiembre a Lockheed Martin un contrato por US$1.211 millones para fabricar las municiones correspondientes a la capacidad operativa inicial del PrSM Increment 2, una variante que incorpora un buscador multimodo para enfrentar blancos móviles.

En este sentido, el contrato, cuya ejecución está prevista hasta septiembre de 2031, representa el paso de la variante desde la etapa de desarrollo y pruebas hacia su producción para alcanzar una capacidad operativa inicial. De acuerdo con los documentos presupuestarios del Ejército, el PrSM Increment 2 permitirá a las unidades equipadas con los sistemas M142 HIMARS y M270 MLRS atacar objetivos marítimos a una distancia de hasta 248 millas, aproximadamente 399 kilómetros.
El Ejército de EE.UU. ya sometió a pruebas este lote
Una de las principales diferencias respecto del PrSM Increment 1 es el sistema de guiado. El Increment 2 incorpora un buscador multimodo capaz de identificar y seguir objetivos móviles, incluidos buques, además de blancos terrestres que puedan desplazarse o cambiar de posición. El Ejército define esta capacidad como parte de su evolución hacia fuegos de precisión de largo alcance capaces de operar en distintos dominios.
Esta nueva variante ya fue sometida a pruebas. En marzo, Lockheed Martin informó que realizó el primer vuelo del PrSM Increment 2 desde un HIMARS, en un ensayo de 350 kilómetros. La compañía señaló que la prueba permitió demostrar el funcionamiento del nuevo buscador y su capacidad para enfrentar objetivos marítimos móviles.


El PrSM fue desarrollado como reemplazo del Army Tactical Missile System (ATACMS), utilizado por el Ejército estadounidense desde la Guerra Fría. Además de ampliar las capacidades de alcance y precisión, el nuevo diseño permite incrementar la cantidad de municiones disponibles para los lanzadores: dos PrSM pueden ocupar el espacio destinado a un único ATACMS dentro de un contenedor.
EE.UU. busca una transformación más amplia en el Indo-Pacífico
La incorporación de una capacidad antibuque terrestre forma parte de una transformación más amplia de las fuerzas estadounidenses en el Indo-Pacífico. En los últimos años, el Ejército realizó ejercicios con HIMARS en posiciones avanzadas de la Primera Cadena de Islas, en zonas estratégicas que conectan Filipinas, Taiwán y Japón. El objetivo es disponer de unidades móviles capaces de contribuir a la negación del acceso marítimo frente a fuerzas adversarias.
Washington ya había avanzado en esa dirección con el despliegue en Filipinas de la capacidad de alcance medio, basada en el sistema Typhon y equipada con misiles SM-6 y Tomahawk. Esos sistemas pueden atacar objetivos marítimos a distancias considerablemente superiores, pero dependen de lanzadores verticales específicos, mientras que el PrSM aprovecha plataformas terrestres móviles como HIMARS y M270.
Este contrato llega tras la intensa utilización de misiles de largo alcance contra Irán
El nuevo contrato también llega después de una utilización de misiles de largo alcance durante la guerra con Irán. El Ejército también amplió en junio el techo contractual de producción del PrSM Increment 1 de US$4.900 millones a US$13.300 millones, con trabajos previstos hasta 2032. La planificación contempla una producción anual de hasta 1.000 misiles de esa variante.
Asimismo, se informó que el desarrollo del PrSM continuará con futuras versiones. El Increment 4 está proyectado para incorporar una capacidad de ataque a más de 1.000 kilómetros, lo que ampliaría aún más el alcance de los fuegos terrestres estadounidenses. Sin embargo, esa capacidad corresponde a una etapa posterior del programa y no al lote contratado ahora.
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