El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, viajará este fin de semana a Filipinas con el objetivo de preparar otra cumbre entre el presidente Donald Trump y su homólogo de China, Xi Jinping, prevista para septiembre. En el marco de la reunión ministerial de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) buscará también reforzará la alianza estratégica en la región a través de encuentros bilateralas con altos funcionarios, en un contexto de creciente competencia con Pekín en el Indo-Pacífico.

En este sentido, el Departamento de Estado presentó el viaje como una muestra de su compromiso con un “Indo-Pacífico libre y abierto”, una formulación que desde hace años constituye el eje de la estrategia de Estados Unidos para contrarrestar la influencia china en Asia. En ese marco, la administración Trump buscará profundizar su cooperación con Filipinas, país que se convirtió en una pieza clave dentro del esquema de seguridad estadounidense debido a las disputas territoriales en el Mar de China Meridional.
Aunque ni Estados Unidos ni China confirmaron oficialmente una reunión entre Rubio y el ministro chino Wang Yi, diversas fuentes diplomáticas -citadas por Reuters- consideran altamente probable el encuentro. Del mismo modo, sostienen que ambas partes buscarán avanzar en los preparativos de una nueva reunión entre Trump y Xi Jinping tras el proceso de estabilización alcanzado mediante la tregua comercial vigente. Sin embargo, los principales puntos de fricción permanecen intactos, como la competencia tecnológica, las restricciones comerciales, Taiwán y la creciente rivalidad militar en el Indo-Pacífico.
Reclamos soberanos sobre el Mar de China Meridional y Myanmar, dos asuntos prioritarios para EE.UU. y sus aliados regionales
La dimensión regional también ocupará un lugar central durante las reuniones de Manila. Este año se cumple el décimo aniversario del fallo emitido por el Tribunal Permanente de Arbitraje de La Haya que invalidó la base jurídica de las amplias reclamaciones marítimas chinas en el Mar de China Meridional, una decisión que Pekín continúa rechazando. Mientras tanto, la ASEAN y China mantienen negociaciones para acordar un Código de Conducta destinado a reducir el riesgo de incidentes entre las fuerzas navales que operan en una de las rutas comerciales más importantes del mundo.

Myanmar será otro de los asuntos prioritarios de la agenda. La reunión llega pocos días después de que la ASEAN mantuviera conversaciones informales con representantes del régimen militar birmano, el primer contacto de ese nivel desde el golpe de Estado de 2021. La enviada especial del bloque, la canciller filipina Theresa Lazaro, aseguró que continuará dialogando con todas las partes involucradas en el conflicto, incluidos grupos armados y el Gobierno de Unidad Nacional, en un intento por reactivar una salida política a una guerra civil que continúa desestabilizando al Sudeste Asiático.
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