Las últimas imágenes satelitales del arrecife Antelope, en el archipiélago de las Islas Paracel, muestran un cambio en la estrategia de China en el Mar de China Meridional. Luego de meses de intensas tareas de dragado y recuperación de tierras, Pekín parece haber dado por concluida la fase principal de construcción de la nueva isla artificial y comenzó a utilizarla como un puesto de avanzada operativo. La evidencia más clara es el despliegue de un patrullero de vigilancia de la ciudad de Sansha, la administración creada por China para gestionar los territorios que reclama en la región.

En este sentido, un análisis realizado por la consultora especializada Janes indica que un patrullero de la clase Zhaohan, identificado como Sansha Zhifa 301, fue observado atracado en un muelle de aproximadamente 680 metros construido sobre el lado occidental de la nueva isla. La embarcación, de unas 3.000 toneladas de desplazamiento y capacidad para operar un helicóptero, constituye el primer buque gubernamental desplegado de manera permanente en Antelope desde el inicio de las obras de recuperación de tierras.
Las imágenes captadas el 8 de julio también muestran la desaparición de dragas, tuberías flotantes y otros equipos empleados durante la recuperación de terrenos, lo que sugiere que la creación de la nueva masa terrestre se encuentra prácticamente finalizada. En pocos meses, el paisaje del arrecife cambió respecto de las imágenes registradas a comienzos de 2026, consolidando una de las mayores transformaciones físicas realizadas por China en el Mar de China Meridional desde 2017.
Un punto estratégico para China
Para los analistas internacionales, el aspecto más preocupante es la dimensión alcanzada por la nueva isla. De acuerdo con estimaciones del Asia Maritime Transparency Initiative (AMTI), el terreno recuperado ya ronda los 1.490 acres, prácticamente el mismo tamaño que Mischief Reef, el mayor enclave construido por China en las disputadas islas Spratly. Incluso supera a Woody Island, considerada hasta ahora el principal centro administrativo y militar chino en las Paracel, que posee alrededor de 890 acres.

La magnitud de Antelope Reef abre la puerta al desarrollo de infraestructura militar similar a la construida por Pekín durante la década pasada en las Spratly. El trazado rectilíneo del sector noroeste permitiría construir una pista de aterrizaje de aproximadamente 2.743 metros, suficiente para operar aviones de combate, aeronaves de transporte y patrullas marítimas. A ello se suma una amplia laguna interior capaz de albergar guardacostas, embarcaciones de la milicia marítima y unidades logísticas, incrementando considerablemente la capacidad de permanencia china en el norte del Mar de China Meridional.
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