Este martes, se llevó a cabo la 68º cumbre del Mercosur en la que, entre otras cuestiones, el presidente uruguayo Yamandú Orsi recibió la presidencia pro tempore hasta fin de año. Además de importantes anuncios económicos, la jornada se destacó por la ausencia del presidente Javier Milei. “Es un gran honor ser parte de este ámbito. En primer lugar, porque somos presidentes electos. Conformamos una asociación que debe ser de las regiones más fértiles y la más forestada del mundo”, resaltó Orsi tras recibir la presidencia pro tempore.

“Debe ser de las mayores reservas de agua dulce del mundo y una de las zonas con mayor capacidad de generar energías renovables y también de la otra. Las reservas energéticas más grandes del mundo. Si además tenemos en cuenta que desde hace muchos años somos una zona de paz, evidentemente ese honor de pertenecer a este club se transforma en otra cosa”, agregó.
Junto a Orsi estuvieron presentes el presidente anfitrión, el paraguayo Santiago Peña, el brasileño Lula da Silva, y el boliviano Rodrigo Paz. Por su parte, el canciller Pablo Quirno representó a la Argentina. También participaron de la cita el jefe de Estado chileno José Antonio Kast, y el de Ecuador, Daniel Noboa.
El punto de vista de Paraguay
Por su parte, Peña se refirió al acuerdo UE-Mercosur: “Sudamérica necesita una mayor integración y tiene que darse sobre reglas claras y mecanismos que nos den previsibilidad. Con nuestras luces y sombras, el Mercosur es, por lejos, la mayor herramienta de integración que tiene nuestro continente”.
“A Paraguay le ha quedado un sabor amargo sobre la implementación de ese acuerdo. Por momentos sentí que puso su firma para que todos ganáramos y apenas firmamos, nos empezamos a percatar de que la unidad no era tan fuerte. Yo no presté el voto para que el bloque se beneficiara y luego dejáramos la integración de lado”, agregó.
“Muchos dicen que estamos muy duros. Esto no es un capricho, es una cuestión de justicia”, sentenció sobre la polémica por las cuotas. “Un Mercosur sin justicia es cualquier cosa, menos un bloque fraterno de integración. ¿Dónde quedó la justicia en la distribución de cuotas? No pedimos privilegios, pedimos equidad. Si el Mercosur quiere ser creíble hacia afuera, debe ser justo hacia adentro”, concluyó.

El aporte de Lula y el acuerdo con Japón
Lula resaltó que “el Mercosur es una necesidad estratégica”, al destacar el crecimiento del bloque. “Desmentimos las expectativas de quienes creían que el Acuerdo Mercosur-UE jamás saldría del papel”, agregó.
Por ello, destacó la apertura comercial tras la ratificación de los pactos comerciales con la Asociación Europea Libre de Comercio (EFTA) y Singapur. También anticipó la búsqueda de sellar la asociación con Japón y se comprometió a avanzar “pronto con China” en la misma línea.
Justamente, durante la cumbre, el bloque inició negociaciones con Japón para un acuerdo de asociación económica: crearía una zona de libre comercio de unos 400 millones de personas con un PIB combinado de 7 billones de dólares. “Bajo este acuerdo, ambas partes buscarán ampliar el acceso a los mercados de productos agrícolas y no agrícolas, así como la cooperación y la inversión mutua, integrando las cadenas de valor entre sus dos economías”, señalaba el comunicado.
Más allá de Japón, Mercosur mantiene negociaciones en curso con Canadá para un acuerdo comercial, ya que los funcionarios de ambas partes esperan concluir las conversaciones tan pronto como en septiembre u octubre.
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