El Reino Unido realizó un nuevo despliegue aéreo militar en el Atlántico Sur con el empleo de un avión Airbus A400M Atlas, perteneciente a la Real Fuerza Aérea Británica, en una misión de vigilancia marítima sobre las islas Sandwich del Sur. La actividad fue informada por British Forces South Atlantic Islands, que enmarcó la operación bajo la denominación COLDSTARE.

El vuelo tuvo lugar el 20 de junio de 2026, una fecha de fuerte carga simbólica para la región, ya que coincide con el aniversario número 44 del cierre de la Operación Keyhole, llevada adelante por fuerzas británicas en 1982 sobre Thule del Sur, en las islas Sandwich del Sur. Aquella acción marcó el epílogo militar del conflicto de Malvinas en el extremo austral del Atlántico Sur.
Según lo informado por las fuerzas británicas, el A400M realizó tareas de vigilancia sobre amplias áreas marítimas, con el objetivo de identificar movimientos de buques, verificar actividad marítima y contribuir al control de la zona bajo administración británica. Desde Londres, este tipo de operaciones es presentado como parte del monitoreo de sus territorios de ultramar más remotos.
La Operación COLDSTARE no es nueva dentro del dispositivo británico en la región. La Royal Air Force ya había destacado en años anteriores el empleo del A400M Atlas para misiones de reconocimiento marítimo sobre Georgias del Sur y Sandwich del Sur, combinando capacidades de transporte táctico, vigilancia y apoyo a operaciones de largo alcance.
En ese marco, el despliegue vuelve a poner en evidencia el rol que mantiene la base de Mount Pleasant, en las islas Malvinas, como punto de apoyo para la proyección militar británica en el Atlántico Sur. Desde allí, el Reino Unido opera medios aéreos como los cazas Typhoon, aeronaves de transporte A400M y otras capacidades logísticas destinadas a sostener presencia permanente en la región.

La actividad también se inscribe en una política británica más amplia de control marítimo sobre espacios del Atlántico Sur, especialmente en áreas vinculadas a la protección pesquera, el monitoreo ambiental y la vigilancia de movimientos navales. Sin embargo, en términos políticos, el hecho de que la misión haya sido comunicada en coincidencia con una efeméride de 1982 le otorga una lectura adicional.
Para la Argentina, las islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes forman parte de una disputa de soberanía con el Reino Unido. La Cancillería argentina ha reiterado en distintas oportunidades que la recuperación del ejercicio efectivo de soberanía sobre esos territorios constituye un objetivo permanente e irrenunciable, conforme a la Constitución Nacional y al derecho internacional.
De esta manera, el vuelo del A400M sobre las islas Sandwich del Sur no solo representa una actividad operativa de vigilancia marítima, sino también una señal de presencia político-militar británica en una zona estratégica del Atlántico Sur. A 44 años del conflicto de Malvinas, el Reino Unido continúa utilizando medios militares de largo alcance para sostener su despliegue en territorios cuya soberanía permanece en disputa con la Argentina.
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