El portaaviones Liaoning de la Armada del Ejército Popular de Liberación de China volvió a quedar en el centro del seguimiento naval en el Indo-Pacífico, luego de ser detectado mediante imágenes satelitales en el Mar del Sur de China, a unos 700 kilómetros al este de la base naval de Sanya, en la isla de Hainan. La observación, realizada con imágenes Sentinel-2 L2A del 12 de mayo, mostró al buque navegando en una zona clave para proyectar operaciones hacia el estrecho de Luzón, el mar de Filipinas y el Pacífico occidental.


De acuerdo con fuentes de información abierta citadas por medios especializados, alrededor del portaaviones también se observaron múltiples estelas que podrían corresponder a buques de escolta o unidades de apoyo, junto con siluetas de embarcaciones civiles navegando relativamente cerca. Ese detalle no confirma por sí solo la composición del grupo aeronaval, pero sí refuerza la lectura de que el Liaoning se encontraba en un despliegue operacional y no simplemente en tránsito costero.
El punto de partida probable fue Sanya, uno de los principales enclaves navales chinos en el sur del país. Según el seguimiento OSINT, el portaaviones habría zarpado entre el 5/6 y el 11 de mayo, ubicándose el 12 de mayo al este de Hainan. Esa posición resulta especialmente relevante porque permite a la Armada china decidir entre varias rutas: permanecer operando en el Mar del Sur de China, avanzar hacia el estrecho de Bashi, proyectarse al mar de Filipinas o dirigirse hacia áreas más alejadas del Pacífico occidental.
El dato posterior que alimenta la hipótesis de una operación más amplia llegó desde Japón. El Estado Mayor Conjunto de Japón informó que el 18 de mayo la Fuerza Marítima de Autodefensa de Japón detectó a una fragata china Tipo 054B con número de casco 545 y a un buque de apoyo rápido Tipo 901 con número de casco 901 navegando al noroeste de Kumejima. El 19 de mayo, ambos buques pasaron entre Okinawa y Miyako rumbo al Pacífico.
El comunicado japonés agregó un elemento importante: la fragata Tipo 054B fue identificada por primera vez por la Fuerza Marítima de Autodefensa en tareas de vigilancia. La presencia combinada de una fragata moderna y de un buque logístico Tipo 901 —diseñado para apoyo de largo alcance— puede interpretarse como parte de un despliegue de apoyo o preparación para operaciones aeronavales lejos de la costa china.

Por ahora, sin embargo, no hay una confirmación oficial japonesa de que el Liaoning haya cruzado el estrecho de Bashi o el corredor Okinawa-Miyako junto a esos buques. Ese punto obliga a mantener prudencia: lo confirmado es la detección satelital del portaaviones en el Mar del Sur de China y, por separado, el paso hacia el Pacífico de una fragata Tipo 054B y un buque Tipo 901. La relación entre ambos movimientos es plausible, pero todavía no está oficialmente verificada.
El patrón coincide con despliegues previos del Liaoning. En diciembre de 2025, el grupo de portaaviones chino realizó una patrulla de seis días cerca del sudoeste de Japón, ingresando al mar de Filipinas y luego regresando al mar de China Oriental entre Okinawa y Miyako. En esa ocasión, Japón informó que el grupo incluía al portaaviones, crucero, destructores y el buque de apoyo rápido Hulunhu de la clase Tipo 901, además de registrar unas 260 salidas aéreas durante la patrulla.
Ese antecedente es clave porque muestra que China ya viene empleando al Liaoning para operaciones de entrenamiento y presencia más allá de sus aguas cercanas. Aunque se trata del portaaviones más antiguo de la flota china, comisionado en 2012 y basado en el antiguo casco soviético Varyag, su rol evolucionó desde plataforma de aprendizaje hacia unidad activa para entrenar aviación embarcada, escoltas, reabastecimiento y operaciones de grupo aeronaval.

El despliegue también se produce después de otro movimiento sensible. En abril, el Ministerio de Defensa de Taiwán informó que el Liaoning atravesó el estrecho de Taiwán, en el primer tránsito de un portaaviones chino por esa vía desde fines del año anterior. Taiwán sostuvo entonces que sus fuerzas mantuvieron vigilancia cercana y continua durante el paso del buque.
En paralelo, China continúa ampliando su programa de portaaviones. Reuters informó en abril que la Armada china difundió un video que alimentó especulaciones sobre un posible cuarto portaaviones, que podría ser el primero de propulsión nuclear, mientras Beijing refuerza su apuesta por una marina de aguas azules capaz de proyectar poder lejos de sus costas.
En ese marco, el seguimiento del Liaoning no debe leerse como un episodio aislado. El movimiento forma parte de un proceso más amplio: China busca normalizar despliegues de portaaviones en el Mar del Sur de China, el estrecho de Luzón, el mar de Filipinas y las rutas cercanas a Japón y Taiwán. Cada salida sirve para entrenar pilotos, escoltas, buques logísticos y centros de mando en condiciones operativas reales.
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