Este domingo, Hungría celebró unas elecciones históricas en donde el primer ministro Viktor Orbán sufrió una significativa derrota. Así, tras 16 años en el poder, Orbán será sustituido por Péter Magyar y su partido Tisza, que obtuvo 138 escaños (el oficialista Fidesz de Orbán se quedó con 55). Pero, más allá de la importancia de los resultados para la propia Hungría, una de las grandes cuestiones es cómo quedará el vínculo del país con varios actores a nivel internacional, incluyendo a la Unión Europea, Ucrania, Estados Unidos y Rusia.

La Unión Europea
Durante años, tanto por su cercanía a Rusia como por la erosión de sus estándares democráticos, Hungría se convirtió en uno de los miembros más confrontativos de la Unión Europea. Orbán también alimentó el euroescepticismo mientras socavaba el Estado de derecho y resistía repetidamente la legislación de la UE, a lo que se suma que mantenía bloqueado un préstamo de 90.000 millones de euros que Kiev necesita para financiar la guerra con Rusia.
Por ello, tras conocerse los resultados, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, aseguró que “Hungría ha elegido Europa. Europa siempre ha elegido Hungría. Un país recupera su camino europeo. La Unión se fortalece”. Ahora, entre sus objetivos, von der Leyen buscará que la UE obtenga más poder sobre los gobiernos nacionales y así imponer decisiones de política exterior. Según ella, los gobiernos deberían poder impulsar las políticas de la UE —sobre cuestiones que podrían incluir sanciones a Rusia y fondos para Ucrania— por mayoría, en lugar de permitir que las naciones individuales ejerzan un veto como hizo Hungría.
Ucrania
Sin dudas, la otra gran favorecida de los resultados húngaros es la propia Ucrania, que ahora tendrá más chances de acceder al préstamo de 90.000 millones de euros acordado en diciembre de 2025. Hungría había congelado la aprobación del mismo después de que las importaciones de petróleo ruso dejaran de fluir a través del oleoducto Druzhba que atraviesa Ucrania, que Orbán calificó como una maniobra deliberada de Kiev para intentar influir en las elecciones.
Por ello, tras conocer los resultados, el presidente Volodymyr Zelensky felicitó a Magyar: “Ucrania siempre ha buscado relaciones de buena vecindad con todos en Europa y estamos dispuestos a avanzar en nuestra cooperación con Hungría”, afirmó, agregando que Kiev está preparada para “reuniones y trabajo constructivo conjunto en beneficio de ambas naciones”. Sin embargo, la realidad es que, pese a que Magyar quiere mantener buenas relaciones con Bruselas y probablemente desbloqueará el préstamo, ha declarado que se opone tanto a enviar armas o dinero húngaro a Kiev como a acelerar la adhesión de Ucrania a la UE.

Donald Trump y JD Vance
Entre los grandes perdedores de la jornada se encuentran el presidente y vicepresidente de Estados Unidos, quienes consideraban a Orbán uno de sus pocos aliados en el Viejo Continente. Justamente, JD Vance visitó a Orbán en Budapest el 7 de abril para apoyar su candidatura a la reelección, acusando a la UE de interferir en la votación. Así, en un momento en el que las relaciones entre EE.UU. y la UE atraviesan su peor momento, como consecuencia de las amenazas arancelarias de Trump, a lo que se suma su intención de anexar Groenlandia, ahora Washington ha perdido a un aliado conservador de vital importancia en la región.

Rusia
Sin dudas, la gran perdedora de la jornada es Rusia, que en los últimos meses había estrechado mucho sus vínculos con Hungría. Por ejemplo, Orbán se aseguró de que Hungría siguiera comprando petróleo y gas rusos, permitió que Rusia comenzara a construir una nueva central nuclear al sur de Budapest y, en reiteradas oportunidades, se pronunció en contra de las sanciones a Rusia.
Además, recientemente se reveló una serie de llamadas telefónicas y acuerdos entre el ministro de Asuntos Exteriores Péter Szijjártó y su homólogo ruso Sergey Lavrov. Según esos informes, ambos discutieron deliberaciones internas de la UE sobre sanciones contra Rusia, con Szijjártó supuestamente prometiendo compartir documentos europeos confidenciales a través de la embajada húngara.
Y a esto se suma que ahora Ucrania podría recibir un apoyo económicos casi pleno de la Unión Europea lo que, pese a que no le permitirá ganar la guerra, si posibilitará afianzar su resistencia contra las tropas rusas por un tiempo mucho más prolongado. Por ello, desde el Kremlin ya se lamenten los últimos resultados.
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