El pasado 20 de octubre se llevó adelante una nueva reunión plenaria de la Escuela de Métodos en Relaciones Internacionales de la Carrera de Ciencia Política de la Universidad de Buenos Aires. En esta ocasión, la propuesta fue junto con la Sociedad Argentina de Análisis Político (SAAP) y el Grupo de Investigación en Política Exterior Argentina (GIPEA-UBA), para abordar el Módulo IX llamado “actividades científicas y académicas de la Argentina en el Atlántico Sur y la Antártida”.

El encuentro tuvo las palabras iniciales del Doctor Juan Pablo Laporte, Director de la Escuela de Métodos en Relaciones Internacionales (UBA). Asimismo, tuvo como Coordinador al Doctor Andrés Fontana, así como la participación especial de Javier Figueroa, Embajador Argentino ante el Reino Unido. Además, se hicieron presentes especialistas en la temática del Atlántico Sur, a saber: Guillermo Carmona (Secretaría de Malvinas, Antártida y Atlántico Sur), Gustavo Ferreyra (Director del Centro Austral de Invest. Científicas – CADIC/CONICET), Sofía del Carril (Directora Ejecutiva de la Maestría en Relaciones Internacionales en la Escuela de Gobierno de la Universidad Austral) y Lourdes Puente (Directora de la Escuela de Política y Gobierno en Pontificia Universidad Católica Argentina).

Bajo este marco, la motivación de esta iniciativa fue realizar un abordaje no solamente de la Política Exterior Argentina (PEA), sino también se puede resaltar su enfoque pedagógico y académico, es decir, exponer las implicancias desde el punto de vista teórico hacia la coyuntura. En ese sentido, detener la mirada sobre el Atlántico Sur y la Antártida remite a poner de manifiesto la importancia geopolítica y geoestratégica que tiene esta área para nuestro país y, con ello, lo determinante que se vuelve la generación de conocimiento aplicado que permita a los tomadores de decisión iluminar la generación de las políticas públicas.

La importancia de la academia y la ciencia en el rumbo nacional

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“¿De dónde venimos y hacia dónde vamos?”, se preguntó el Doctor Fontana para iluminar la apertura de su exposición. Seguidamente, resaltó la importancia de la actividad científica y académica en el terreno marino como una herramienta poderosa para defender los intereses nacionales, mostrando que las acciones no se agotan solamente en la soberanía.

A ello añadió que la defensa de los intereses requiere que nuestro país adopte una postura inteligente a la hora de abordar sus recursos. Esa mención la graficó con el ejemplo de la iniciativa de “Pampa Azul”, una política de estado hacia el mar que promueve la investigación científica y los desarrollos tecnológicos en pos de gestionar y preservar los recursos. En ese aspecto, el Doctor Fontana lo mencionó instando a reflejar la necesidad no sólo de estar presente en esta área, sino además de generar un aprovechamiento óptimo.

Luego, trasladó su perspectiva hacia el ámbito universitario, siendo éste una esfera que se encuentra incipiente pero poco aprovechada. A su vez, destacó la aspiración protagónica que puede alcanzar la Patagonia en este escenario por medio de sus diferentes instituciones universitarias (UNRN, UNS, UNPSJB, UNCOMA). Su argumento subyació a partir de que advirtió el número creciente de graduados/as que toman para sus temas de tesis temas vinculados con el Atlántico Sur. No obstante, reconoció que para dichas instancias, el acercamiento de los/las académicos se encuentra con ciertas limitaciones producto de las dificultades para acceder a las investigaciones realizadas por los/las especialistas.

La imperiosa necesidad de abrir el diálogo desde cancillería

Después de ello, la palabra la tuvo el Embajador Javier Figueroa, quien introdujo su exposición destacando la importancia de generar desde la cancillería diálogo permanente y fructífero con la academia. Empero, reconoció que la tendencia que sobrevino durante muchos años fue ver la confluencia de estos dos ámbitos como difícil producto de sus lenguajes como disímiles. Al respecto, Figueroa sostuvo que esta visión que predominó sobre la base de la aparente incompatibilidad es un error, ya que está a la luz de los resultados considerar como sumamente positivo los espacios de diálogo entre cancillería y la academia.

De modo que, el Embajador Argentino ante el Reino Unido se preguntó ante la audiencia la siguiente pregunta: ¿Por qué es importante la Política del Atlántico Sur?

Para esbozar una respuesta, Figueroa bifurcó su enfoque entre lo concerniente a lo bilateral y lo multilateral. En lo que atañe al primer enfoque, destacó la figura de los acuerdos y las relaciones anglo argentinas. Mientras que para el segundo enfoque hizo referencia a los diferentes organismos que reúnen a los interesados en torno a las negociaciones e intercambio de posturas, no sin omitir mencionar las vigentes asimetrías de poder que inciden en la comunidad internacional.

Luego de esta disgregación, Figueroa resaltó el rol que juega para uno de los gobiernos argentinos desde el regreso a la democracia la Política sobre Malvinas como una Política interna de gran consistencia y constancia que condiciona a los tomadores de decisiones. Al respecto, el Embajador no omitió mencionar el lugar prioritario que tiene el posicionamiento diplomático argentino sobre esta cuestión, entendida como la disputa de soberanía entre la República Argentina y el Reino Unido.

Malvinas eclipsa el resto de los temas vinculados en el Atlántico Sur”, añadió Javier. Debido a la potencia emocional que adoptó este tema, el Embajador reflexiona que es importante dar cuenta de pensar la realidad extendida al resto de la agenda bicontinental y oceánica permite generar un horizonte de iniciativas y resolución de problemas.

Hay que promover un pronunciamiento sobre la actividad científico – diplomática para lograr enriquecer la Política Exterior Argentina (PEA). Ello requiere reunir cuantiosa información, pero sobre todo valorar las capacidades con las que cuenta nuestro país”, concluyó el Doctor Fontana.

Seguidamente, Javier Figueroa se explayó sobre otra dimensión, vinculada con las políticas públicas que hacen a la presencia dentro del área comprendida en el Atlántico Sur y la Antártida. En ese sentido, cumplió en mencionar las potenciales que tienen que ver con las “políticas de desarrollo” (pensando en los recursos naturales), las “políticas de conservación” (entorno a los sectores productivos), las “políticas de prevención” (considerando el crecimiento de la injerencia de actores potenciales), las “políticas de defensa” (en lo que atañe al diseño y elaboración de la estrategia nacional) y a las “políticas de ciencia y tecnología”.

Por lo expuesto es que el Embajador argentino en el Reino Unido consideró que las iniciativas de diálogo entre diplomáticos y académicos y científicos debe multiplicarse pensando hacia el futuro próximo.

Punto clave: la Secretaría de Malvinas, Antártida y Atlántico Sur

Posteriormente, tuvo la palabra Guillermo Carmona, designado este año como secretario de Malvinas, Antártida y Atlántico Sur. Él planteó de entrada el sostenimiento de una mirada crítica sobre los procesos y proyectos en torno a esta área. En relación con eso, mencionó que “la discontinuidad de la política generó que, en los últimos años, en la Argentina haya habido avances y retrocesos con respecto a la PEA sobre el Atlántico Sur, la Antártida y Malvinas. No obstante, debo reconocer que nuestro país se está direccionando hacia un escenario de incorporación en la idea de lo marítimo como central, la incorporación de las Zonas Económicas Exclusivas (ZEE), lo bicontinental y la Antártida”.

Un aspecto que resaltó positivamente el secretario Carmona se vincula con las continuidades de las políticas de Estado. En ese sentido, destacó la labor de la Comisión Nacional del Límite Exterior de la Plataforma Continental (COPLA), que fue creada en 1997 mediante la Ley N.º 24.815, como el órgano estatal encargado de elaborar la presentación final del límite exterior de la plataforma continental argentina, de conformidad con la CONVEMAR y la Ley N.º 23.968 de Espacios Marítimos.

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Además, Guillermo puso de manifiesto la importancia de tener presente al momento de entrar en etapas de definiciones y toma de decisiones. Para ello, se refirió a dos cuestiones: “Por un lado, debemos considerar el enorme potencial que posee la articulación entre la planificación para la toma de decisiones y la producción de conocimiento científico que surge de las investigaciones. Por el otro, pero simultáneamente, se debe intentar plasmar la institucionalidad que garantice la continuidad sobre las políticas públicas.”

Por último, el secretario de Malvinas, Antártida y Atlántico Sur hizo referencia a que, con el fin de lograr encaminar los temas subyacentes en esta área (la reivindicación de la soberanía sobre Malvinas, las relaciones con el Reino Unido y Chile y los asuntos concernientes a la plataforma continental) es indispensable disponer de campañas, una planificación estratégica y decisiones importantes sobre la gestión de nuestros recursos (industria pesquera y carbonífera, entre ellas).

El lente desde la ciencia y la técnica, por el Doctor Gustavo Ferreyra

Luego de Guillermo Carmona, la palabra frente la audiencia fue del Doctor Gustavo Ferreyra, director del Centro Austral de Investigaciones Científicas (CADIC – CONICET). 

Primeramente, se refirió a las palabras del Embajador Figueroa, reflexionado de manera optimista que el radar de la Cancillería sobre la Ciencia y la Tecnología está “atravesando ciertos cambios que los está aproximando”. En segundo lugar, se refirió a la iniciativa “Pampa Azul”, resaltando que logró poner en conexiones una multitud de instituciones que previamente no habían entablado cooperación ni acuerdos.

Además de ese aspecto y como director del CADIC, resaltó que se haya llevado a cabo una campaña binacional entre Chile y Argentina, en lo que significó la unión de sus potenciales científicos para tener una mejor aproximación a ciertos fenómenos, además de portar un gran peso político si se tiene en cuenta las persistentes disputas por la soberanía entre ambos países.

Hay que tener presente que, para dicha campaña, además del CADIC participó por el lado argentino el Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP). En tanto, por Chile lo hacen las Universidades Austral, Concepción y Magallanes, y el Centro de Investigación Dinámica de Ecosistemas Marinos de Altas Latitudes (IDEAL).

Por otro lado, el Doctor Ferreyra expuso sobre la visión de integración entre las regiones antárticas y subantárticas. En ese marco, se explayó sobre el Protocolo al Tratado Antártico sobre Protección del Medio Ambiente y la consecuente injerencia de los actores con intereses en esta área geoestratégica y geopolíticamente determinante. A su vez, cumplió en mencionar que el Sur atraviesa un desbalance de fuerzas que también impacta en las relaciones entre los países. De este modo, se vuelve sustancial generar un cambio de visión que introduzca de manera más nítida la competitividad por la gestión de los recursos.

Por último, se detuvo a reflexionar sobre las potencialidades del Atlántico Sur. En relación con ello, si bien mencionó la falta de diálogo desde Cancillería con la Academia, si aludió a la oportunidad que significa la presencia de Daniel Filmus a cargo del ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Nación, sobre todo para enaltecer las políticas vinculadas a “Pampa Azul”. 

Hay que tomar la determinación de rescatar el acervo de lo que se hizo bien y corregir lo que se hizo mal en una gestión”, afirmó el Doctor Ferreyra. Ello lo respaldó mencionando, una vez, la necesidad de darle una direccionalidad a las prioridades y a la gestión de los recursos, de forma tal que la agenda adquiere un aspecto convocante y desafiante en lo sucesivo.

La reflexión desde la universidad: Sofía del Carril y Lourdes Puente

Por su parte, la Directora Ejecutiva de la Maestría en RR. II en la Universidad Austral, Sofía del Carril, centró su enfoque en la articulación entre las Relaciones Internacionales, el Ambiente y las Políticas Públicas. Bajo este marco, destacó la importancia de que, por medio de la participación de los diversos actores con intereses se genere un consorcio hemisférico. Para la doctora, este aspecto tiene para la Argentina mucho por explotar en conjunto a otras instituciones internacionales.

Luego, Sofía del Carril cumplió en mencionar el rol que tiene la Escuela de Gobierno de la Universidad Austral en poner el foco en estas cuestiones, de modo tal que sea un nicho y replicador en la colaboración para mejorar el debate que tiene lugar tanto en la agenda pública, la política y el gobierno.

Finalmente, la palabra fue de Lourdes Puente, Directora de la Escuela de Política y Gobierno en Pontificia Universidad Católica Argentina. Sus primeras afirmaciones tuvieron como eje la necesidad de “salir del nicho” y procurar tender puentes que nos permitan lograr crecer como país. Al respecto, trajo a colación la importancia de lo que significa “Vaca Azul” para el potencial productivo que beneficiaria, sin dudas, a la Argentina, además de lo vinculado con el ámbito científico – tecnológico. 

El término acuñado fue traído de forma enfática para resaltar el potencial comercial y estratégico que tiene el Atlántico Sur y la Antártida. En ese sentido, la politóloga Puente fue crítica al afirmar que todavía los actores tomadores de decisión permanecen situados en lo discursivo más que en lo tangible. Motivo por el cual, es sustancial la necesidad de enmarcar y cruzar agendas de las políticas para intensificar los esfuerzos de preservación y de cuidado de las zonas explotadas.

Por último, Lourdes Puente recalcó que la interacción entre la Academia, la Política y el Sector Económico deben articularse, ya que es la única manera de que se puedan generar mejor políticas públicas y un horizonte que pueda aprovechar los recursos de nuestro país y mantener los cuidados ineludibles para la sostenibilidad del territorio.

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