La presencia británica en las Malvinas e islas del Atlántico sur mantiene su logística a una serie de rotaciones navales y aéreas. Por eso, es importante saber qué cambia y qué permanece del aparato civil y militar del Reino Unido en el territorio disputado con Argentina.

Por sus características geográficas, la rama aérea y naval son esenciales para sostener las actividades en las islas Malvinas, Georgias del Sur y Sándwich del Sur. Además de conectar a la sociedad kelper con el mundo, también sustentan la presencia militar asentada en la base de Monte Agradable (Mount Pleasant).
Rotaciones navales y aéreas británicas en el Atlántico sur: qué cambia y qué permanece
La defensa británica del archipiélago se centra en una presencia permanente, acotada pero estable. El dispositivo incluye cazas Eurofighter Typhoon, una compañía rotativa del Ejército, radares, unidades logísticas, elementos de defensa aérea y un patrullero oceánico como principal componente naval.
El núcleo de la defensa aérea de la isla son los mencionados Eurofighter Typhoon, el caza más utilizado por la Real Fuerza Aérea británica, del que cuatro unidades se encuentran en el Atlántico sur. Las aeronaves, alojadas en la base de Monte Agradable, operan bajo un esquema de Quick Reaction Alert (QRA) activo las 24 horas, con capacidad de interceptar aeronaves no identificadas en el Atlántico Sur en cuestión de minutos.

Las necesidades logísticas de la isla son atendidas a través de un Airbus A400M, que ha sido registrado haciendo la ruta de Malvinas tras operar en la Antártida y hacer escala en Uruguay, además de otros movimientos que enlazaron las islas con Chile y con distintas instalaciones del Cono Sur. De esta manera, puede observarse que Londres sostiene una trama logística flexible que une Monte Agradable, Montevideo, Punta Arenas y otros puntos de apoyo para mover personal, carga, equipos y sostén operativo hacia Malvinas y el arco antártico-subantártico.
Para la sociedad kelper, también es vital el servicio de taxis aéreos, que recientemente tuvo un impulso por parte del gobierno inglés local: la revisión y reconstrucción del hangar de aeronaves existente del Servicio de Aviación del Gobierno de las Islas Malvinas (FIGAS), proyecto que conllevó una inversión de £1,5 millones y quedó en manos de la empresa inmobiliaria Adderstone Group.
Por otro lado, la Real Armada Británica confirmó a principios de este año el recambio del patrullero asignado como presencia naval permanente en las Islas Malvinas: el HMS Forth inició su regreso al Reino Unido tras más de seis años en la zona y HMS Medway asumió la guardia desde el Puerto Militar, próximo a la base militar Monte Agradable (Mount Pleasant).

El recambio muestra el sostenimiento de un aparato naval no menor: para el Reino Unido, el patrullero es la herramienta de presencia cotidiana que sostiene la presencia marítima alrededor del archipiélago; para la Argentina, es parte del andamiaje que permite consolidar hechos sobre el terreno en una zona cuya soberanía reclama.
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