China comenzó este jueves (23) dos jornadas de ejercicios con fuego real en sectores del estrecho de Taiwán, apenas un día después de la reunión mantenida en Manila entre el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, y el ministro de Asuntos Exteriores chino, Wang Yi. Las maniobras se desarrollan frente a la costa de la provincia de Fujian, una de las zonas continentales más próximas a la isla, y vuelven a colocar al estrecho en el centro de la competencia estratégica entre Beijing y Washington.

En este sentido, la Administración de Seguridad Marítima de China informó que los ejercicios se extenderán durante dos días, entre las 6:00 y las 18:00, en áreas marítimas próximas a la isla de Dongshan, ubicada en la prefectura de Zhangzhou. Las autoridades ordenaron restringir la navegación dentro de las zonas delimitadas mientras se desarrollen las prácticas con munición real. Los avisos publicados indican que las áreas de entrenamiento permanecen próximas a la costa continental de Fujian, aunque se proyectan hacia el estrecho de Taiwán.
El inicio de las maniobras coincidió con el cierre de las conversaciones celebradas en el marco de la reunión de ministros de Relaciones Exteriores de la ASEAN en Manila. Durante el encuentro, Rubio y Wang abordaron los principales puntos de fricción de la relación bilateral, entre ellos Taiwán, el mar de China Meridional y la preparación de una posible cumbre entre los presidentes Donald Trump y Xi Jinping prevista para septiembre. Tras la reunión, el jefe de la diplomacia estadounidense sostuvo que ambas potencias deben mantener abiertos los canales de diálogo pese a las diferencias existentes, mientras que Beijing insistió en que Washington debe respetar los intereses fundamentales de China, con Taiwán como uno de los temas centrales.
La presión militar de China a Taiwán crece cada vez más, y preocupa a Estados Unidos
Pero la respuesta del gobierno taiwanés al anuncio de los ejercicios no tardó en llegar. A través de un comunicado, el Ministerio de Relaciones Exteriores acusó al gigante asiático de ignorar los esfuerzos internacionales para preservar la estabilidad regional y de recurrir nuevamente a la presión militar sobre el estrecho de Taiwán. Taipei instó a China a ejercer “autocontrol racional”, poner fin a las “provocaciones militares” y abandonar las denominadas tácticas de “zona gris”, una estrategia que combina actividades militares, guardacostas y otras acciones coercitivas sin llegar a un conflicto abierto.

Las maniobras representan un nuevo episodio dentro de una secuencia de presiones militares que Beijing viene intensificado en los últimos años alrededor de la isla. Una de las últimas tuvo lugar días atrás, cuando un helicóptero del Ejército Popular de Liberación de China (EPL) cruzó por primera vez la línea media del estrecho de Taiwán, un límite no oficial que durante décadas funcionó como mecanismo de contención entre Pekín y Taipéi. La maniobra, confirmada por el Ministerio de Defensa Nacional de Taiwán, estuvo acompañada por la presencia de un dron militar chino y otras aeronaves que ingresaron en distintos sectores del espacio aéreo cercano a la isla.
Posterior al encuentro con su par chino, el secretario de Estado estadounidense confirmó que una nueva reunión entre Trump y Xi Jinping tendrá lugar en septiembre. La misma esta prevista tras el proceso de estabilización alcanzado mediante la tregua comercial vigente. Sin embargo, los principales puntos de fricción permanecen intactos, como la competencia tecnológica, las restricciones comerciales, Taiwán y la creciente rivalidad militar en el Indo-Pacífico.
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