La Armada de Estados Unidos adjudicó contratos por un valor total de USD 76.600 millones para construir 14 submarinos nucleares y ampliar la capacidad de su industria naval, en medio de la modernización de la flota china y la creciente competencia estratégica en el Indo-Pacífico.

El paquete fue otorgado a General Dynamics Electric Boat y Huntington Ingalls Industries, las dos compañías responsables de producir los submarinos nucleares estadounidenses. Comprende nueve unidades de ataque de la clase Virginia Bloque VI (Virginia class Block VI), cinco submarinos lanzamisiles balísticos de la clase Columbia Construcción II (Columbia class Build II) y materiales destinados a un posible décimo Virginia. Los trabajos deberán completarse en julio de 2038.
La cifra no corresponde únicamente a fondos nuevos desembolsados de inmediato. Incluye contratos y partidas previamente anunciadas para materiales de largo plazo, compras anticipadas y mejoras de productividad. De acuerdo con el desglose confirmado por la Armada, USD 42.100 millones serán destinados a los Virginia, USD 29.500 millones a los Columbia y otros USD 5.000 millones a fortalecer la fuerza laboral y la capacidad de los astilleros.
Nueve submarinos de ataque con capacidad para misiles de largo alcance
Los nueve Virginia estarán identificados con los numerales SSN-814 a SSN-822. Su misión principal será localizar y combatir submarinos y buques enemigos, realizar operaciones de inteligencia, infiltrar fuerzas especiales y atacar blancos terrestres desde posiciones ocultas.
Las unidades del Bloque VI incorporarán el Módulo de Carga Útil Virginia (Virginia Payload Module), una sección adicional con tubos verticales para aumentar la cantidad de armas transportadas. Su configuración permitirá emplear misiles de crucero Tomahawk y, en el futuro, sistemas estadounidenses de ataque hipersónico de largo alcance.

La incorporación de estos módulos busca compensar parte de la capacidad que se perderá con el retiro de los submarinos de la clase Ohio convertidos para transportar misiles de crucero. También permitirá que una cantidad menor de unidades despliegue una mayor concentración de armas sin depender exclusivamente de buques de superficie.
El contrato fue firmado después de casi tres años de demoras provocadas por el aumento de los costos, la escasez de trabajadores especializados y las negociaciones entre la Armada y los constructores. La falta de personal experimentado obligó a incluir USD 5.000 millones para salarios, contratación, formación y mejoras destinadas a elevar el ritmo de producción.
Cinco Columbia para renovar la disuasión nuclear estadounidense
Los cinco submarinos Columbia —SSBN-828 a SSBN-832— formarán parte del segundo grupo de construcción de una clase que tendrá, como mínimo, 12 unidades. Su función será reemplazar a los 14 submarinos lanzamisiles balísticos de la clase Ohio y garantizar la continuidad del componente naval de la tríada nuclear estadounidense.
Cada Columbia transportará misiles balísticos Trident II D5 y permanecerá durante extensos períodos en patrullas ocultas. Su capacidad de sobrevivir a un primer ataque y ejecutar una represalia convierte a estos submarinos en el componente más difícil de localizar de la disuasión nuclear estadounidense.
La primera unidad, el futuro USS District of Columbia, tiene prevista su entrega en marzo de 2029, mientras que el USS Wisconsin debería seguirlo en abril de 2030. La Armada proyecta que el programa completo de 12 submarinos tenga un costo cercano a USD 128.000 millones.

La expansión submarina de China como telón de fondo
Aunque los contratos no fueron presentados oficialmente como una respuesta directa a Beijing, se desarrollan mientras la Armada del Ejército Popular de Liberación de China (People’s Liberation Army Navy) amplía su flota de superficie y su fuerza submarina.
Una evaluación del Departamento de Defensa estadounidense identificó a la fuerza naval china como la más numerosa del mundo y proyectó que podría alcanzar 435 buques de combate hacia 2030. El mismo informe estimó que su fuerza submarina podría crecer hasta aproximadamente 80 unidades en 2035 debido a la ampliación de la capacidad de construcción de sus astilleros.
China también está modernizando sus submarinos nucleares de ataque y su componente de disuasión estratégica. La evaluación estadounidense contabilizó seis submarinos lanzamisiles balísticos, seis submarinos nucleares de ataque y 48 unidades convencionales, mientras Beijing avanza con nuevas clases capaces de transportar misiles antibuque y, potencialmente, armas de ataque terrestre.
El desafío para Washington no consiste solamente en diseñar submarinos más avanzados, sino en construirlos al ritmo necesario. Los nuevos contratos buscan garantizar pedidos hasta fines de la década de 2030, sostener a miles de proveedores y recuperar una capacidad industrial presionada simultáneamente por la renovación de la tríada nuclear, la expansión naval china y los compromisos asumidos con Australia mediante la alianza AUKUS.
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