La Marina Real del Reino Unido mantiene a sus dos portaaviones en actividad en escenarios diferentes de Europa. Mientras el HMS Prince of Wales (R09) encabeza un grupo de ataque desplegado en el Alto Norte y participa en ejercicios vinculados con la disuasión estratégica de la OTAN y Estados Unidos, el HMS Queen Elizabeth (R08) realiza maniobras de interoperabilidad con helicópteros Chinook de la Real Fuerza Aérea frente a Gibraltar. El Prince of Wales es actualmente el buque insignia del Grupo de Ataque de Portaaviones del Reino Unido, integrado también por el destructor HMS Dauntless (D33) y la fragata noruega HNoMS Fridtjof Nansen (F310). La agrupación opera en el norte de Europa y el Ártico como parte de la segunda fase de la Operación Firecrest, el despliegue británico que combina actividades de seguridad marítima, entrenamiento e interoperabilidad con fuerzas aliadas.

Por su parte, el Queen Elizabeth desarrolla actividades de adiestramiento en el Mediterráneo para recuperar su función como portaaviones de alta disponibilidad. Entre el 13 y el 26 de octubre, el buque llevó adelante el ejercicio Hathi Pol, con dos helicópteros Chinook y alrededor de 80 efectivos de la Real Fuerza Aérea británica. Las maniobras incluyeron prácticas de aterrizaje en cubierta y procedimientos para operar y mantener aeronaves de transporte pesado desde una plataforma naval.
El HMS Prince of Wales opera en el Alto Norte junto a fuerzas de la OTAN
La segunda fase de la Operación Firecrest comenzó el 18 de octubre, cuando el Prince of Wales y el destructor Dauntless zarparon del Reino Unido. Desde entonces, el grupo de ataque desarrolla actividades en el norte de Europa, con participación de unidades de la Armada noruega.
Según explicó el Ministerio de Defensa británico, esto permitirá perfeccionar los procedimientos para realizar ejercicios de municionamiento a gran escala de los buques de la clase Queen Elizabeth en instalaciones noruegas. La posibilidad de abastecer y rearmar a un portaaviones fuera de territorio británico constituye un componente logístico relevante para sostener operaciones prolongadas en el Alto Norte.

El grupo de ataque también participó recientemente en el ejercicio Neptune Strike 26-4 de la OTAN. Además, el 24 de octubre, cazas F-35B Lightning II embarcados en el Prince of Wales y F-35A de la Real Fuerza Aérea Noruega escoltaron a un bombardero B-52 de la Fuerza Aérea estadounidense sobre el mar de Noruega, en el marco de Global Thunder, un ejercicio anual de mando y control nuclear dirigido por el Comando Estratégico de Estados Unidos.
La actividad se inscribe en una secuencia de ejercicios aliados que vinculan la presencia naval en el Atlántico Norte con la vigilancia y la preparación militar frente a la actividad de Rusia. Durante la primera fase de Firecrest, desarrollada entre abril y julio, el portaaviones también participó en Dynamic Mongoose, un ejercicio de guerra antisubmarina de la OTAN, en Ramstein Flag y en actividades de apoyo a Arctic Sentry. Junto con el Grupo de Ataque Expedicionario de la Armada española, además, intervino en Neptune Strike 26-3 en el Ártico y el Atlántico Norte.
El HMS Queen Elizabeth entrena con helicópteros Chinook
Mientras el Prince of Wales opera en el norte europeo, el Queen Elizabeth desarrolla actividades de adiestramiento en el Mediterráneo. Entre el 13 y el 26 de octubre, el portaaviones realizó el ejercicio Hathi Pol con dos helicópteros Chinook de la Real Fuerza Aérea y unos 80 efectivos, bajo el liderazgo del Escuadrón N.º 27 y con apoyo de personal del Escuadrón N.º 7.
En este sentido, las maniobras incluyeron calificaciones de aterrizaje en cubierta y entrenamiento para operar aeronaves de transporte pesado desde el mar. El ejercicio se desarrolló mientras el portaaviones navegaba desde el Atlántico oriental hacia Gibraltar y permitió trabajar sobre uno de los desafíos técnicos de incorporar helicópteros de gran tamaño a las operaciones embarcadas: su traslado y resguardo dentro del hangar.

El entrenamiento forma parte de la preparación del Queen Elizabeth para retomar el papel de portaaviones de alta disponibilidad, mientras también funciona como buque de mando de la Fuerza de Respuesta Aliada de la OTAN. De esta manera, el Reino Unido mantiene en actividad una segunda plataforma aeronaval mientras el Prince of Wales encabeza el despliegue en el Alto Norte.
El apoyo logístico británico para sostener las operaciones en el Atlántico Norte y el Ártico
La actividad de los dos portaaviones también depende de los medios de apoyo logístico que permiten mantenerlos operativos durante despliegues prolongados. En ese esquema, el buque cisterna RFA Tideforce (A139) cumplió un papel relevante al abastecer unidades británicas y aliadas en el Atlántico Norte y el Ártico.
El Tideforce operó bajo el mando de la Fuerza de Tarea Combinada 320, responsable de actividades de seguridad marítima, guerra antisubmarina y vigilancia en aguas británicas. Durante el despliegue llevó embarcado un helicóptero Merlin del Escuadrón Aéreo Naval 814, utilizado para tareas de recopilación de inteligencia y seguimiento de unidades rusas en el Canal de la Mancha y el Atlántico Norte.
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