China difundió por primera vez imágenes oficiales del lanzamiento del misil balístico antibuque YJ-21 desde un bombardero H-6K, confirmando la capacidad de sus Fuerzas Armadas para golpear unidades navales a una distancia estimada de 2.000 kilómetros. Difundida por medios estatales, la secuencia muestra la separación y el disparo de este vector aéreo del Ejército Popular de Liberación, ocho años después de que la munición fuera revelada públicamente durante el Zhuhai Airshow de 2018. Asimismo, la difusión se produce en un contexto de fricción regional, marcado por el inicio del ejercicio conjunto Keen Sword entre Estados Unidos y Japón.

La maniobra bilateral Keen Sword, desarrollada entre el 19 y el 29 de octubre, moviliza a 57.000 militares —45.000 efectivos japoneses y 12.000 soldados estadounidenses— en la cadena insular del sudoeste de Japón, en zonas estratégicas de alta proximidad con Taiwán como la isla de Yonaguni. En este escenario, que incluye el despliegue de misiles antibuque y sistemas de defensa aérea aliados, la Fuerza Marítima de Autodefensa de Japón detectó el paso de un buque de inteligencia de señales chino de clase Dongdiao, con número de casco 798.
Tal como reportó recientemente Escenario Mundial, el buque atravesó el estrecho de Osumi, a unos 100 kilómetros de la isla Kuchinoerabu-jima, para situarse en aguas del Pacífico con el objetivo de interceptar comunicaciones, vigilar radares y rastrear los patrones de movimiento de las fuerzas de Tokio y Washington, mientras el portaaviones de propulsión nuclear USS Theodore Roosevelt opera a unos 300 kilómetros de Japón.
En este entorno, la exhibición del misil YJ-21 adquiere un fuerte peso disuasivo frente a la presencia de portaaviones occidentales. El vector aéreo cuenta con una velocidad de crucero superior a Mach 6 y alcanza picos de velocidad terminal entre Mach 8 y Mach 10, lo que le permite eludir defensas antiaéreas y causar daños masivos en buques de guerra mediante la energía cinética de su impacto. Dado que posee un peso sensiblemente menor que el del misil balístico estratégico CH-AS-X-13 operado por las aeronaves H-6N, un solo bombardero H-6K puede transportar hasta cuatro unidades del YJ-21 en sus puntos duros. Esta capacidad permite a los escuadrones chinos ejecutar ataques de saturación a larga distancia, un radio de acción que la Fuerza Aérea amplía mediante la expansión de su flota de aviones cisterna Y-20 para reabastecer a las aeronaves mar adentro.
El YJ-21 constituye el sucesor del misil de crucero antibuque YJ-12, introducido en la década de 2010 con un alcance de 400 kilómetros, velocidad superior a Mach 3 y una ojiva de 200 kilogramos. A la variante aérea se suma el misil balístico hipersónico naval YJ-20, cuyo diseño compacto permite su integración en las celdas de lanzamiento vertical de los destructores Tipo 055 y Tipo 052D, así como en submarinos de ataque nucleares y diésel-eléctricos.
Con una flota activa de aproximadamente 270 bombarderos de la familia H-6, el arsenal antibuque chino ha sido evaluado en simulaciones de guerra del Pentágono e informes del Naval War College Review, los cuales advierten que la combinación coordinada de misiles supersónicos e hipersónicos, junto con activos cibernéticos y espaciales, posee la capacidad de neutralizar los grupos de combate de portaaviones de la Armada de Estados Unidos.
Te puede interesar: China despliega fuerzas navales para seguir a un buque de EE.UU. cerca de un arrecife disputado con Filipinas













