Apenas cuatro días antes de que Argentina acudiera al Tribunal Internacional del Derecho del Mar para intentar frenar la explotación petrolera de Sea Lion, el Grupo de los 77 y China respaldó expresamente el derecho argentino a emprender acciones legales contra las actividades de exploración y explotación de hidrocarburos no autorizadas en el área de las Islas Malvinas.

La posición fue expuesta el 9 de octubre ante la Comisión de Política Especial y Descolonización de la Asamblea General de las Naciones Unidas, donde el G77+China retomó la declaración adoptada por sus ministros de Relaciones Exteriores el 25 de septiembre. Allí, el bloque volvió a reconocer la existencia de una disputa de soberanía entre Argentina y Reino Unido y reclamó la reanudación de negociaciones para alcanzar una solución pacífica.
Pero el documento avanzó además sobre uno de los puntos que ahora concentra la disputa bilateral: los recursos naturales y la explotación petrolera. Los ministros reafirmaron el principio de soberanía permanente de los Estados sobre sus recursos naturales e incluyeron específicamente el derecho de Argentina a llevar adelante acciones legales, dentro del derecho internacional, contra las operaciones hidrocarburíferas que Buenos Aires no haya autorizado.
La declaración adquiere ahora una dimensión inmediata. Este 13 de octubre, Argentina presentó ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar una solicitud de medidas provisionales para intentar impedir el avance de Sea Lion, después de que venciera el plazo de dos semanas que había otorgado a Londres al iniciar el procedimiento arbitral contra Reino Unido.
El respaldo del G77+China no implica que el bloque haya avalado específicamente la presentación realizada este lunes ni anticipa cuál será la decisión del Tribunal. Sí establece que, semanas antes de que Buenos Aires activara esa vía, sus miembros habían reconocido formalmente el derecho argentino a recurrir a acciones legales frente a actividades hidrocarburíferas no autorizadas en el área disputada.
China sostiene además su propio respaldo al reclamo argentino
La posición del G77+China se superpone con un respaldo que Beijing viene expresando también de manera individual. Durante la sesión del Comité Especial de Descolonización de Naciones Unidas realizada el 25 de junio, la delegación china señaló que su posición sobre la cuestión de Malvinas se mantiene de manera consistente y expresó su “firme” respaldo al reclamo argentino de soberanía sobre las islas.
China pidió además que Reino Unido responda favorablemente al llamado para retomar el diálogo y las negociaciones con Argentina conforme a las resoluciones de Naciones Unidas. Esa posición volvió a aparecer públicamente en Buenos Aires durante septiembre. En la ceremonia por el 77° aniversario de la República Popular China, el embajador Wang Wei afirmó que Beijing “acompaña el legítimo reclamo de Argentina sobre la soberanía de las Islas Malvinas”, frente al canciller Pablo Quirno y otras autoridades argentinas.
El respaldo también integra la relación diplomática entre ambos países. Durante encuentros mantenidos este año entre Quirno y el canciller chino Wang Yi, la parte argentina agradeció expresamente el apoyo de Beijing sobre Malvinas, mientras ambos gobiernos volvieron a mencionar el respaldo mutuo en cuestiones que consideran vinculadas con sus intereses fundamentales.
La incorporación de China dentro de la declaración del G77 adquiere especial peso por la dimensión del bloque. El Grupo de los 77 nació en Naciones Unidas como una plataforma de coordinación de países en desarrollo y actualmente reúne a más de un centenar de Estados, con China asociada políticamente a sus principales declaraciones.
En el caso Malvinas, esa posición no comenzó este año. El G77+China viene reclamando desde hace tiempo que Argentina y Reino Unido retomen las negociaciones y reconociendo el derecho argentino a adoptar acciones legales frente a la explotación no autorizada de hidrocarburos. Lo que cambió ahora es el contexto: ese respaldo coincide con el momento en que Buenos Aires efectivamente empezó a utilizar esas herramientas contra Sea Lion.
Sea Lion lleva la disputa por Malvinas al terreno jurídico internacional
El 28 de septiembre, el Gobierno argentino inició un arbitraje internacional contra Reino Unido bajo el Anexo VII de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar. Al mismo tiempo, exigió que Londres adoptara medidas para detener las actividades hidrocarburíferas en la Cuenca Malvinas Norte y fijó un plazo de dos semanas antes de avanzar ante el Tribunal del Mar.
Ese período terminó sin un cambio en la posición británica. Por el contrario, el primer ministro Andy Burnham aseguró el 12 de octubre ante la Cámara de los Comunes que su Gobierno mantiene un respaldo “inquebrantable” tanto a los habitantes de las islas como al proyecto Sea Lion y afirmó que Reino Unido defenderá su posición frente al proceso impulsado por Argentina.

Un día después, Buenos Aires presentó formalmente la solicitud de medidas provisionales. Escenario Mundial explicó que la intervención del Tribunal del Mar no reemplaza al arbitraje iniciado contra Reino Unido. Argentina busca una decisión provisional mientras se constituye el tribunal arbitral que deberá analizar la controversia planteada bajo la CONVEMAR.
Sea Lion se convirtió en el principal punto de fricción porque el proyecto ya avanzó hacia su fase de desarrollo y prevé comenzar la producción de petróleo durante 2028. Navitas Petroleum y Rockhopper Exploration preparan la infraestructura necesaria para explotar los recursos de la Cuenca Malvinas Norte bajo autorizaciones concedidas por la administración británica de las islas.
Buenos Aires considera esas autorizaciones ilegítimas por haberse otorgado sin consentimiento argentino y viene ampliando simultáneamente las acciones sobre las empresas que integran la cadena del proyecto. A comienzos de octubre, Navitas reconoció las medidas argentinas y anunció que debía reemplazar a dos contratistas vinculados con Sea Lion.
La discusión dejó así de concentrarse únicamente en las declaraciones de soberanía. Argentina está utilizando procedimientos administrativos, sanciones empresariales y mecanismos internacionales para intentar impedir la explotación petrolera, mientras Reino Unido reafirma su respaldo al proyecto y anticipa que defenderá su posición.
En ese escenario, la declaración del G77+China introduce un respaldo multilateral previo al movimiento argentino de este lunes: el bloque no sólo volvió a pedir negociaciones por la soberanía, sino que reconoció expresamente el derecho de Buenos Aires a emprender acciones legales contra las actividades hidrocarburíferas no autorizadas en el área de Malvinas.
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