La disputa entre Argentina y Reino Unido por la explotación petrolera en las Islas Malvinas ingresó este martes en una nueva instancia jurídica: el Gobierno argentino presentó ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar una solicitud de medidas provisionales para intentar impedir las actividades hidrocarburíferas vinculadas con Sea Lion en la Cuenca Malvinas Norte. La presentación llegó apenas un día después de que el primer ministro británico, Andy Burnham, asegurara ante la Cámara de los Comunes que Londres defenderá las islas frente al procedimiento impulsado por Buenos Aires y ratificara el respaldo de su Gobierno al proyecto petrolero.

La Oficina del Presidente informó este 13 de octubre que la solicitud fue presentada al amparo del artículo 290, inciso 5, de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CONVEMAR). Argentina busca que el Tribunal dicte medidas mientras se constituye el tribunal arbitral previsto en el procedimiento iniciado contra Reino Unido a fines de septiembre.
Escenario Mundial informó entonces que el Gobierno de Javier Milei había iniciado un arbitraje contra Reino Unido y fijado un plazo de dos semanas antes de acudir al Tribunal Internacional del Derecho del Mar. Buenos Aires reclamó que Londres adoptara medidas para impedir el inicio o continuidad de las actividades destinadas a explotar hidrocarburos en la zona y anticipó que, de no obtener respuesta, solicitaría medidas provisionales.
Ese paso se concretó ahora. Según el comunicado oficial, la Argentina pretende preservar los derechos que reivindica sobre su plataforma continental y evitar que las actividades autorizadas unilateralmente por Reino Unido profundicen la controversia de soberanía reconocida por Naciones Unidas.
La presentación no implica que Sea Lion haya quedado suspendido. El Tribunal deberá analizar la solicitud argentina y, entre otras cuestiones, determinar si considera que el tribunal arbitral que se encuentra en proceso de constitución tendría prima facie competencia y si existe la urgencia necesaria para disponer medidas provisionales.
Burnham: respaldo a Sea Lion y defensa frente al Tribunal del Mar
La presentación argentina llegó después de que el conflicto ingresara directamente en la Cámara de los Comunes.
Durante una extensa declaración realizada el lunes 12 de octubre, el primer ministro Andy Burnham recibió dos preguntas específicas sobre Malvinas y Sea Lion. La primera fue formulada por el diputado laborista Mark Sewards, quien había visitado las islas en agosto y cuestionó las acciones argentinas dirigidas contra quienes participen del desarrollo petrolero.
Burnham respondió que su Gobierno ha demostrado un “respaldo inquebrantable” a los habitantes de las islas y al propio proyecto Sea Lion y señaló que el Foreign, Commonwealth and Development Office continúa trabajando sobre el tema.

“We have consistently demonstrated our unwavering support for the Falkland Islanders and indeed for the Sea Lion project”, afirmó el primer ministro en el recinto.
La discusión avanzó minutos más tarde cuando el diputado conservador Ben Obese-Jecty llevó al debate el procedimiento jurídico anunciado por Argentina. El legislador señaló que el plazo planteado por Buenos Aires había vencido y preguntó directamente por la respuesta británica frente a una eventual presentación ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar.
La contestación de Burnham fue breve: aseguró que había sido claro durante la sesión respecto de que Reino Unido defenderá las Islas Malvinas y recordó que había transmitido la misma posición a representantes de la administración británica del archipiélago.
La intervención adquirió otra dimensión menos de 24 horas después. Cuando Burnham respondió en Commons, Argentina todavía no había anunciado formalmente la presentación de las medidas provisionales. Este martes, el Gobierno confirmó que esa solicitud ya fue efectuada.
Escenario Mundial había analizado previamente qué implica el arbitraje iniciado por Argentina y cuáles son los pasos jurídicos que podrían abrirse alrededor de Sea Lion. El procedimiento principal se desarrolla bajo el Anexo VII de la CONVEMAR, mientras que la intervención del Tribunal del Mar corresponde ahora a una solicitud de medidas provisionales mientras aquel tribunal arbitral termina de constituirse.
Qué busca Argentina ante el Tribunal del Mar
El artículo 290 de la CONVEMAR permite solicitar medidas destinadas a preservar los derechos de las partes de una controversia o evitar daños graves al medio marino antes de que exista una decisión definitiva.
En el supuesto utilizado por Argentina, el inciso 5 contempla específicamente qué sucede mientras se constituye un tribunal arbitral. El Tribunal Internacional del Derecho del Mar puede intervenir provisionalmente si considera que el futuro tribunal tendría, en principio, competencia sobre la controversia y que la urgencia de la situación requiere adoptar medidas.
Buenos Aires busca utilizar ese mecanismo para impedir que avance la explotación de hidrocarburos en Sea Lion, proyecto ubicado en la Cuenca Malvinas Norte y operado por Navitas Petroleum junto con Rockhopper Exploration.
El desarrollo ya superó la etapa de planificación. La decisión final de inversión fue adoptada a fines de 2025 y el cronograma de las compañías contempla iniciar la producción durante 2028. Escenario Mundial informó que la primera fase prevé 23 pozos y la extracción de más de 300 millones de barriles durante la vida del proyecto.
Argentina sostiene que esas actividades se desarrollan sin autorización de la autoridad competente argentina y cuestiona además las licencias otorgadas unilateralmente por la administración británica de las islas. Reino Unido sostiene la posición contraria y reconoce a los habitantes del archipiélago la facultad de disponer de sus recursos naturales.

La presentación ante el Tribunal tampoco reemplaza al procedimiento arbitral iniciado en septiembre. Son dos planos vinculados: Argentina mantiene el arbitraje bajo el Anexo VII y solicita ahora una intervención provisional mientras se constituye el tribunal encargado de tratar la controversia principal.
El alcance que pueda tener esa vía dependerá de las primeras decisiones jurisdiccionales. La CONVEMAR no otorga al Tribunal del Mar competencia general para resolver la soberanía territorial sobre las Islas Malvinas, por lo que una de las discusiones centrales será hasta dónde puede analizar las cuestiones planteadas por Argentina sin pronunciarse sobre el título territorial que enfrenta a ambos países.
Sea Lion concentra la nueva disputa entre Buenos Aires y Londres
La ofensiva argentina contra el desarrollo petrolero viene avanzando simultáneamente por vías administrativas, empresariales y jurídicas.
Durante septiembre, el Gobierno abrió procedimientos contra compañías y personas vinculadas con actividades hidrocarburíferas en Malvinas, amplió las herramientas disponibles para sancionar proveedores y comenzó a dirigir parte de la presión hacia la cadena internacional que necesita Sea Lion para avanzar hacia la producción.
A comienzos de octubre aparecieron los primeros movimientos dentro del propio proyecto. Navitas reconoció las acciones argentinas y comenzó a reemplazar a dos contratistas que habían incumplido sus obligaciones, mientras la compañía advirtió sobre la posibilidad de que otros proveedores evalúen su participación.
Londres respondió reforzando públicamente su respaldo. La declaración de Burnham ante la Cámara de los Comunes fue más allá de una reafirmación general de la posición británica sobre las islas: el primer ministro mencionó expresamente Sea Lion y confirmó que el Gobierno británico defenderá su posición frente al procedimiento que Argentina lleva ahora al Tribunal del Mar.
El Foreign Office también enfrenta nuevas preguntas parlamentarias sobre las medidas argentinas contra proveedores de las islas. Legisladores británicos solicitaron información sobre las conversaciones mantenidas por Londres tanto con Buenos Aires como con otros gobiernos respecto de empresas y personas que abastecen al archipiélago.
La disputa entra así en una fase en la que las decisiones sobre Sea Lion se mueven simultáneamente entre el terreno empresarial y los mecanismos internacionales de solución de controversias. Argentina concretó este 13 de octubre el paso que había anticipado dos semanas atrás; Reino Unido, por su parte, dejó asentado en el Parlamento que respaldará el proyecto petrolero y defenderá su posición frente al proceso.
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