Con más de 1.000 drones en un fin de semana, Ucrania deja fuera de servicio una refinería de 230.000 barriles diarios en Moscú. La principal refinería rusa de Moscú ha detenido el procesamiento de petróleo crudo, luego de múltiples ataques de drones ucranianos el pasado 20 de septiembre.
La refinería en Moscú resultó dañada durante el ataque con drones a la capital rusa, que contabilizó más de 1.000 vehículos aéreos no tripulados (VANT) dirigidos contra Moscú desde Kiev. Según informaron las autoridades rusas, más de 1.000 drones habrían sido disparados contra Rusia por Ucrania durante el fin de semana. En este contexto, las dos unidades de destilación primarias de crudo de la principal refinería de Moscú se vieron afectadas, tras los ataques con drones ucranianos.

De este modo, Ucrania deja fuera de servicio una refinería de 230.000 barriles diarios en Moscú. Desde el pasado 21 de septiembre que el combustible producido en esta refinería no es ofrecido a la venta en la Bolsa Mercantil Internacional de San Petersburgo. Según se estima, la reparación de los daños y el restablecimiento de las operaciones podría demorar semanas.
Rusia, ahora, ve afectada significativamente su producción petrolera, mientras Kiev gana poder relativo, en el marco de la guerra, al atacar refinerías rusas con drones de largo alcance y dejar fuera de servicio a diversas refinerías de diésel rusas. Sin embargo, Estados Unidos ya advierte que estos ataques están provocando un aumento drástico de los precios internacionales del crudo y a su vez, promueven la escasez energética en el mundo, aunque, especialmente, en Europa. No obstante, Kiev apuesta por los ataques a las refinerías rusas como una forma de debilitar a Moscú.
Sin embargo, en este escenario, en las últimas horas, se dio a conocer que drones rusos atacaron la ciudad ucraniana de Zaporiyia, al sur del país, luego de los ataques de las fuerzas ucranianas contra Moscú. El bombardeo ruso alcanzó a un bloque de departamentos en el sur de Ucrania, una universidad y un centro comercial, y formó parte de un conjunto de ataques a nueve regiones de Ucrania.
Centros logísticos, viviendas civiles, almacenes y puertos fueron algunos de los principales puntos atacados por el Ejército ruso, en las últimas horas, luego de los más de 1.000 ataques con drones de Ucrania contra Moscú el pasado fin de semana, mientras Rusia celebraba sus comicios legislativos. De hecho, muchos de los ataques ucranianos –dirigidos contra Moscú– se produjeron entre el sábado y el domingo, mientras los votantes acudían a las urnas rusas en el marco de las elecciones parlamentarias. El Ministerio de Defensa de Rusia informó que los sistemas de defensa aérea del país lograron derribar 244 drones ucranianos, durante las noches del sábado y domingo, sobre las aguas del Mar Negro.

En este sentido, esta nueva oleada de ataques se produce en medio de la reunión de líderes mundiales en la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), a la cual asistirá el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, que espera reunirse con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en medio de la guerra que aún tiene lugar entre Ucrania y Rusia, tras cuatro años de intensos combates.
Incursiones de drones rusos
Como resultado de los contraataques y bombardeos aéreos de Rusia contra Kiev, se registró que varios drones rusos se habrían adentrado, nuevamente, en territorio de países vecinos, repitiendo una tendencia y un patrón registrado a lo largo de lo que va del año en países como Rumania, Lituania, Polonia, entre otros.
En este sentido, se dio a conocer que parte del espacio aéreo de Moldavia habría sido cerrado temporalmente, luego de que los sistemas de vigilancia aérea del país detectaran un objeto aéreo que ingresaba en el espacio aéreo nacional. De hecho, según afirman diversos informes, en las últimas semanas, el espacio aéreo de Moldavia ha sido frecuentemente vulnerado por los ataques aéreos de Moscú y se han encontrado, incluso, restos de drones en su territorio, en el marco de la guerra ruso-ucraniana.
Las autoridades del país han señalado a Moscú como el principal responsable. En este sentido, la presidenta de Moldavia, Maia Sandu, condena categóricamente a Rusia por sus recurrentes ataques, en el marco de la guerra contra Ucrania. “La brutal guerra de Moscú está llegando a nuestra frontera” sostuvo, además, en las últimas semanas, la presidenta del país, haciendo referencia a los ataques rusos en la frontera de Moldavia con Ucrania.

Las incursiones de drones rusos han aumentado significativamente en el espacio aéreo de Moldavia, Rumania, Lituania, Polonia y otros países vecinos, cercanos a Ucrania y aliados de la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte), que ya se preparan para una posible expansión del conflicto que se desarrolla entre Rusia y Ucrania, mientras Moscú aplica una campaña de guerra híbrida contra la OTAN. Con más de 1.000 drones en un fin de semana, Ucrania deja fuera de servicio una refinería de 230.000 barriles diarios en Moscú y aumenta el nivel de escalada regional, afectando directamente el suministro energético de Europa y buena parte del mundo.
Te puede interesar: Por primera vez, cazas de la OTAN derriban un dron sobre Lituania tras una incursión desde Bielorrusia













