Las Armadas de Argentina y Chile despliegan patrulleros oceánicos y unidades de rescate en el Canal Beagle para iniciar el ejercicio combinado Viekarén 2026, un despliegue estratégico que refuerza la seguridad marítima austral y consolida la cooperación geopolítica en el extremo sur del continente. Esta nueva edición, que representa la XXVI versión anual de este compromiso bilateral, se desarrolla entre el 24 y el 28 de agosto de 2026 en aguas del canal cercanas a la localidad chilena de Puerto Williams. Desde su creación en 1999, este adiestramiento conjunto se ha consolidado como una herramienta fundamental para perfeccionar la capacidad de respuesta ante situaciones de emergencia en una de las rutas de navegación más complejas del planeta.

En términos operativos, las fuerzas navales movilizan medios de superficie específicos para ejecutar maniobras de alta complejidad en las exigentes aguas del fin del mundo. Por parte de la Armada Argentina, la participación habitual incluye patrulleros oceánicos como el ARA Bouchard y lanchas rápidas de la clase Indómita, mientras que la Armada de Chile despliega patrulleros de servicios generales como el ARCH Isaza y el ARCH Sibbald.
El adiestramiento se enfoca principalmente en misiones de búsqueda y salvamento marítimo (SAR), el control del tráfico marítimo en la región austral y la preparación ante incidentes de contaminación o polución en el ecosistema marino. Estas maniobras permiten establecer estándares de interoperabilidad comunes que garantizan la protección de la vida humana en el mar.
La planificación detallada de esta ejercitación se concretó el pasado 12 de junio de 2026 en la ciudad de Puerto Williams, donde las autoridades de ambas fuerzas firmaron las actas de acuerdo que fijaron el cronograma de actividades para el mes de agosto. El documento fue suscrito por el Comandante del Distrito Naval Beagle de la Armada de Chile, Capitán de Navío Manuel Iturria, y por el Jefe del Estado Mayor del Área Naval Austral de la Armada Argentina, Capitán de Navío Carlos Alberto Soto. Por el lado argentino, la salida de los efectivos y medios militares fue formalmente autorizada mediante el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 717/2026, sancionado por el Poder Ejecutivo Nacional el 5 de agosto de 2026 ante la falta de tratamiento legislativo del Plan Anual de Ejercicios Combinados en el Congreso.

Geopolíticamente, la continuidad de este adiestramiento combinado es un pilar central de la arquitectura de defensa regional bajo el Tratado de Paz y Amistad de 1984. La cooperación sostenida entre el Área Naval Austral (ANAU) y el Distrito Naval Beagle (DISNABE) expone la madurez de una relación bilateral que logró superar las profundas tensiones de diciembre de 1978, cuando la disputa por la soberanía de las islas Picton, Nueva y Lennox puso a ambos países al borde de un conflicto bélico. Hoy, la presencia conjunta de Argentina y Chile en un área de altísimo valor estratégico que conecta los océanos Atlántico y Pacífico envía una señal clara de estabilidad política, previsibilidad jurídica y seguridad para las rutas de navegación internacional.













