EE.UU. dio un nuevo paso en su estrategia para reducir la dependencia de China en el suministro de minerales críticos al impulsar el desarrollo de REalloys, una empresa especializada en el procesamiento de tierras raras que, en apenas seis semanas, obtuvo respaldo del Ejército estadounidense, financiamiento institucional por 100 millones de dólares y una serie de acuerdos para asegurar materias primas provenientes de Norteamérica y Groenlandia. El avance se produce mientras Washington acelera la reconstrucción de una cadena de suministro nacional para abastecer a su industria de defensa antes de la entrada en vigor de nuevas restricciones en 2027.

Uno de los hitos más importantes fue la selección de REalloys por parte del Ejército de EE.UU. para negociar un contrato exclusivo de largo plazo que permitirá construir y operar una planta comercial de procesamiento de tierras raras pesadas dentro del Depósito del Ejército de Tooele, en Utah. Será la primera vez que el Ejército estadounidense proceda con una instalación de este tipo en una base militar. La empresa será responsable de procesar disprosio y terbio, dos elementos esenciales para la fabricación de municiones guiadas de precisión, motores eléctricos, sistemas de sonar y otros equipos estratégicos utilizados por las Fuerzas Armadas.
La expansión de la compañía también estuvo respaldada por una fuerte inyección de capital. Tras cerrar una colocación privada de 100 millones de dólares y sumar los recursos obtenidos en una oferta pública realizada meses antes, REalloys dispone de aproximadamente 130 millones de dólares para financiar la ampliación de sus instalaciones, desarrollar nuevos proyectos de procesamiento y avanzar en la certificación de materiales destinados al sector de defensa. Paralelamente, la empresa fue incorporada al índice Russell 3000, un movimiento que incrementa su visibilidad entre inversores institucionales y fondos que replican ese índice.
La estrategia de EE.UU. para dominar el suministro de minerales críticos
En paralelo, REalloys amplió su acceso a materias primas mediante acuerdos en distintas regiones. La compañía firmó memorandos de entendimiento para obtener tierras raras procedentes de Wyoming, la cuenca de los Apalaches y el proyecto Tanbreez, en Groenlandia, además de reforzar su presencia en Kazajistán, Brasil y Saskatchewan, donde controla el proyecto Hoidas Lake y mantiene derechos exclusivos sobre parte de la producción de una planta de procesamiento del Consejo de Investigación de Saskatchewan. A ello se suma una alianza estratégica con la empresa surcoreana JS Link, orientada a fabricar imanes permanentes para aplicaciones en defensa, inteligencia artificial, robótica, energía y la industria automotriz.

El impulso responde a un cambio regulatorio. A partir del 1 de enero de 2027, entrarán en vigor nuevas normas del Pentágono que restringirán el uso de materiales de tierras raras de origen chino en sistemas de armas estadounidenses. En ese contexto, REalloys ya inició el proceso de certificación de materiales para clientes del sector de defensa con el objetivo de cumplir los nuevos requisitos antes de la fecha límite. La iniciativa es el reflejo de esta estrategia más amplia para reconstruir cadenas de suministro críticas en minerales y materiales estratégicos, reducir la dependencia de proveedores chinos y fortalecer la autonomía industrial que sustenta tanto la seguridad nacional como la competitividad tecnológica de EE.UU.
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