Pese al paso de los años, China parece no olvidar los horrores sufridos durante la Segunda Guerra Mundial: el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Guo Jiakun, dijo que los invasores japoneses, que llevaron a cabo experimentos humanos a gran escala y guerra biológica, quedarán para siempre clavados en el eterno pilar de la vergüenza.

“Hacemos un llamamiento a Japón para que haga una profunda reflexión, rompa con el militarismo y se gane la confianza de sus vecinos asiáticos y de la comunidad internacional con acciones concretas”, dijo el portavoz.
Las declaraciones son en respuesta a la última información que circula en Japón sobre registros de una conferencia médica militar japonesa celebrada en 1940, en donde el Ejército Imperial Japonés reconoce que pudo haber realizado repetidamente experimentos con transfusión de sangre animal a humanos durante su agresión en el otoño de 1938.
El informe indica que no se especificaron el sexo, la edad y la nacionalidad de los 23 sujetos de prueba y que probablemente los experimentos se realizaron en China. También se menciona que las autoridades militares japonesas intentaron destruir pruebas relacionadas con experimentos humanos tras la derrota del país en la Segunda Guerra Mundial.
Antes de eso, los archivos del Juicio de Jabarovsk de la Unidad 731 de la Unión Soviética muestran que los médicos militares japoneses describieron los experimentos de xenotransfusión humana en vivo como un “programa estandarizado y rutinario”.
Al respecto, Guo dijo que “tomamos nota de los informes relevantes”, añadiendo que el Juicio de Khabarovsk en 1949, una extensión y complemento a los Juicios de Tokio, dejó numerosas grabaciones de audio, transcripciones y pruebas físicas bien conservadas. Según él, forman una cadena completa de pruebas sólidas que ponen a la luz los crímenes de la guerra germinal del ejército japonés.
“Solo respetando el veredicto de la historia y los hechos, recuperando sus piezas perdidas y manteniendo la paz, la tragedia de la guerra puede dejar de repetirse. Al remilitarizarse, Japón está invocando el pasado y encaminándose por un camino traicionero”, sentenció.
Tal vez te interese: China acusa a Japón de mentir sobre su expansión militar













