Mientras todo lo que se trata en la agenda sobre Argentina y Argelia refiere a su enfrentamiento por la Copa del Mundo de la FIFA 2026, Escenario Mundial aborda su vínculo bilateral.
Nacido en el mismo año de la independencia argelina, y con más de 64 años de historia desde 1962, la relación diplomática entre ambos países es relevante e incluye hitos fundamentales tanto a nivel histórico como contemporáneo.
El vínculo bilateral de Argentina con Argelia, punto por punto
Buenos Aires y Argel están a más de 10.000 kilómetros de distancia, pero se conectan por energía, desarrollos nucleares, comercio y un reclamo de soberanía histórico.
Actualmente, la relación se nutre también del comercio a través de alimentos exportados desde Argentina al Magreb. Además, se destacan otros hitos como la fabricación de un reactor nuclear por la empresa INVAP en Argel, hace ya casi 40 años.

Foto: Cancillería Argentina
Siendo dos países productores de energía, aunque de diversas fuentes, con contextos que presentan oportunidades para el progresivo fortalecimiento de este vínculo bilateral.
Las exportaciones argentinas hacia Argelia
Con base en su diversa agroindustria, Argentina ofrece una gran variedad de cultivos que, por el contexto climático, Argelia no puede realizar. El país africano tiene una gran dependencia externa en alimentos como cereales, especialmente trigo y maíz.
Por otra parte, las exportaciones se complementan con productos lácteos, desde leche en polvo a otros más tecnificados. También existe un porcentaje de compras de carne y aceites vegetales. La lista se completa con transferencia de conocimientos y tecnología agrícola, gracias a la experiencia argentina en la industria que caracteriza el comercio exterior del país.
La historia del reactor nuclear argentino en Argelia
Un dato tan significativo como ignorado: Argentina, a través de la empresa INVAP, desarrolló un reactor nuclear en Argel. Este proyecto fue comenzado en 1985 y se concretó cuatro años más tarde, completando un “reactor escuela” que sentó las bases para la primera exportación de la industria nuclear argentina.
NUR, como se lo conoce (significa luz en árabe), es un reactor destinado a investigación básica y a enlazar la academia con el campo científico. Este hito marcó un acercamiento que aún perdura, y un intercambio especial en temas energéticos entre dos países productores desde distintas fuentes.
Durante las décadas posteriores a NUR, Argentina y Argelia asentaron su relación bilateral con acuerdos de cooperación en tecnología, investigación e incluso en salud, educación y cultura.
Estos tratados fueron apoyados con gestos diplomáticos y muestras de interés. Las visitas de presidentes argentinos se inauguraron con Raul Alfonsin en 1984, replicada por Cristina Fernández de Kirchner en 2008.

Foto: Presidencia de la Nación
Del lado argelino, el presidente Chadli Bendjedid viajó a Argentina en 1986. Y, últimamente, se destacan encuentros ministeriales de industrias estratégicas junto al embajador argentino en Argelia.
En 2024, por ejemplo, el embajador Atilio Berardi Hueda se reunió con el ministro de Energía y Minería de Algeria. Y recientemente, en abril pasado, hizo lo propio con el jefe de la cartera de Agricultura y Desarrollo Rural. En ambos casos, se tratan de campos de interés para la relación entre ambos países.
Reclamos históricos que los unen
Existe una última arista particular para la relación bilateral entre Argentina y Argelia: los reclamos históricos por las Islas Malvinas y Sáhara Occidental. Si bien en el detalle de ambas situaciones se dan diferencias significativas, el abordaje general está enmarcado en la descolonización.
La tradición diplomática de ambos ha abogado por el multilateralismo. Y, en estos casos, coinciden por el apoyo a la soberanía nacional y el rechazo a injerencias extranjeras.
Mientras Argentina sostiene su reclamo por la soberanía de Malvinas como parte de su territorio, Argelia respalda el derecho de autodeterminación de los sarahuies, tanto ante España como Marruecos.
La diferencia es el papel del Sáhara en la relación entre Argelia y Marruecos, por lo que Argentina se ha mantenido prudente ante cualquier declaración en este caso. Mientras Malvinas es parte del territorio argentino, Sáhara Occidental sería un territorio independiente de Argelia.
Así, unidos por una disputa frente a los resabios del colonialismo, la relación diplomática se une al vínculo comercial y confirman la importancia y el potencial para ambos países.
Entonces, Argelia es, para Argentina, un puente clave hacia el norte de África, uno de sus mercados más importantes en el mundo árabe y un aliado frecuente en foros internacionales. En síntesis, mucho más que su rival en el debut por la Copa del Mundo 2026 de la FIFA.













