Taiwán endureció su postura frente a las crecientes patrullas marítimas de China y advirtió que expulsará cualquier embarcación que intente imponer jurisdicción sobre aguas que considera bajo su control. La declaración se produjo después de que el gigante asiático concluyera una operación especial de control del tráfico marítimo al este de la isla, una acción que Taipéi calificó como un intento deliberado de crear una falsa impresión de autoridad sobre espacios marítimos internacionales.

En este sentido, la Guardia Costera de Taiwán sostuvo que China carece de cualquier derecho soberano sobre las aguas situadas al este de la isla y aseguró que responderá activamente a futuras incursiones. “La soberanía marítima de nuestra nación no puede ser violada” y “cualquier país que intente reclamar jurisdicción será expulsado sin excepción”, señaló el organismo en un comunicado oficial.
La controversia se originó tras una operación desarrollada entre el 6 y el 10 de junio por autoridades marítimas chinas. Según Pekín, la misión incluyó patrullas de control, inspecciones a 198 embarcaciones, relevamientos hidrográficos y vigilancia de áreas donde se encuentran cables submarinos. Las autoridades chinas argumentaron que la medida fue una respuesta al anuncio de Japón y Filipinas de iniciar conversaciones formales para delimitar sus fronteras marítimas, una iniciativa que China considera una vulneración de sus reclamos territoriales. Sin embargo, Taiwán rechaza esa interpretación y sostiene que el gigante asiático intenta expandir gradualmente su presencia en áreas donde no ejerce control efectivo.
Taiwán denuncia la expansión gradual de china en espacios marítimos internacionales
Las tensiones aumentaron cuando la Guardia Costera taiwanesa denunció que embarcaciones chinas interceptaron al menos tres buques mercantes que transitaban por la zona y les exigieron información sobre sus puertos de origen y destino. Según Taipéi, algunos de esos barcos respondieron a los requerimientos, lo que alimentó la preocupación de que Pekín esté intentando normalizar prácticas de control marítimo fuera de sus aguas reconocidas internacionalmente. Las autoridades taiwanesas calificaron estas acciones como actos de intimidación dirigidos tanto a la navegación comercial como a terceros países.

El episodio se suma a una serie de incidentes registrados en las últimas semanas. Taiwán informó que buques gubernamentales chinos ingresaron brevemente en aguas restringidas cerca de Itu Aba, en el Mar de China Meridional, y también denunció operaciones coordinadas de patrullaje y relevamiento científico alrededor de las islas Pratas. Funcionarios taiwaneses consideran que estas actividades forman parte de una estrategia de “zona gris”, mediante la cual China busca aumentar la presión política y militar sin llegar a desencadenar un conflicto abierto.
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