Cuando Rusia invadió Ucrania, en febrero de 2022, se creía que la guerra duraría un par de meses. Sin embargo, gracias a la resistencia ucraniana, el conflicto ya superó los cuatro años y el principal problema para Moscú es que no está obtenido grandes triunfos en el campo de batalla, lo que la está obligando a implementar nuevas estrategias como la guerra aérea.

Esta semana, Rusia llevó a cabo devastadores ataques aéreos contra Ucrania —que causaron la muerte de 23 personas y más de 130 heridos—. Esto es una respuesta directa a que, aunque las fuerzas rusas siguen avanzando en partes de la región oriental de Donetsk, su lenta velocidad—combinada con el rechazo en otras partes del frente— amenaza con debilitar la posición del Kremlin en futuras conversaciones de paz.
Según el presidentede Rusia, Vladimir Putin, la guerra no puede terminar a menos que Moscúcontrole todo el Donbás, que agrupa las regiones ucranianas de Donetsk y Lugansk. Pero, actualmente, las fuerzas ucranianas aún controlan alrededor de una quinta parte de Donetsk.
“En el panorama general, si los rusos no encuentran formas de recuperar impulso de forma significativa, el objetivo de conquistar el Donbás este año se les está escapando rápidamente”, dijo John Helin, analista y cofundador del Black Bird Group, un equipo finlandés de análisis de conflictos.
Según los últimos datos de Black Bird Group, las fuerzas rusas capturaron solo 82 kilómetros cuadrados de territorio ucraniano en mayo, en comparación con 94 kilómetros cuadrados en abril y 25 kilómetros cuadrados en marzo. Esto contrasta fuertemente con los avances mucho mayores logrados en el mismo periodo del año pasado, cuando las tropas de Moscú tomaron 538 km², 226 km² y 185 km², respectivamente, según Black Bird.

Incremento de los ataques aéreos
El Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW), un think tank con sede en Washington, afirmó que una serie de ataques rusos en escalada sobre Kiev y otras ciudades en las últimas semanas han tenido como objetivo en parte distraer de los problemas de Moscú en el campo de batalla y del impacto de los ataques a larga distancia de Ucrania dentro de Rusia.
“Putin está utilizando paquetes de ataque masivos contra Kiev en un intento de quebrar la voluntad de lucha de Ucrania, así como de disfrazar su debilidad”, afirmó ISW. Cabe recordar que, más allá de las necesidades rusas, Ucrania actualmente está más vulnerable en términos de defensas aéreas ya que escasean los suministros de misiles Patriot (los cuales Estados Unidos utiliza en su guerra contra Irán).
Por su parte, Mathieu Boulègue, del Centro de Análisis de Políticas Europeas con sede en Estados Unidos, dijo que la maquinaria bélica de Moscú también estaba lidiando con la disminución de la capacidad industrial debido a las sanciones occidentales, así como con la disminución de las reservas de casi todo el armamento. “Creo que están cambiando muy lentamente el cálculo coste-beneficio del Kremlin”, sentenció.
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