Las Fuerzas Armadas de Ucrania mantuvieron durante la noche del 27 de mayo una campaña de ataques de largo alcance contra territorio ruso y Crimea, con reportes de explosiones, incendios y actividad de defensa aérea en regiones clave para la logística militar de Moscú. Entre los puntos señalados figuran Voronezh, Taganrog, Tuapse y Sebastopol, zonas utilizadas para operaciones aéreas, mantenimiento de equipos y abastecimiento energético vinculados a la guerra.

Según informó el canal independiente Astra y replicaron canales de monitoreo rusos, cerca del aeródromo militar de Voronezh —base del 47.º Regimiento de Aviación de Bombarderos de la Guardia rusa— se observó humo tras una serie de explosiones. El gobernador regional Alexander Gusev aseguró que las defensas aéreas derribaron dos “objetivos de alta velocidad”, aunque reconoció daños provocados por restos que impactaron sobre infraestructura civil. También se registraron explosiones en Taganrog, ciudad próxima a la frontera ucraniana, donde reportes preliminares apuntan a un incendio en instalaciones dedicadas al mantenimiento y reparación de equipos de aviación.

Otro de los focos de los ataques habría sido la refinería de Tuapse, en la costa rusa del Mar Negro, una instalación energética golpeada repetidamente durante los últimos meses. En Sebastopol “ocupada”, autoridades respaldadas por Moscú denunciaron un supuesto ataque ucraniano con misiles Storm Shadow contra un edificio bancario, indicando además daños en estructuras residenciales cercanas por la onda expansiva. Hasta el momento, Ucrania no realizó comentarios oficiales sobre los hechos y el Kyiv Independent indicó que no pudo verificar de forma independiente varios de los reportes surgidos durante la noche.
La nueva ola de ataques se produce en un contexto de creciente presión ucraniana sobre infraestructura energética, logística y militar rusa. En abril, Kiev intensificó sus operaciones contra refinerías y nodos energéticos buscando limitar los beneficios que Moscú podría obtener de un eventual alivio parcial de sanciones petroleras. Paralelamente, Rusia reforzó durante mayo parte de su red de defensa aérea ante el incremento de ataques con drones ucranianos, mientras el propio conflicto mantiene una dinámica de escalada mutua con bombardeos cada vez más frecuentes y profundos sobre ambos territorios.
Te puede interesar: Rusia continúa intensificando sus ataques con drones sobre Ucrania












