Las autoridades de Grecia avanzan en la investigación sobre un dron naval cargado con explosivos que apareció el 7 de mayo en la isla de Lefkada, en el mar Jónico. Según fuentes de seguridad citadas por Reuters, los primeros análisis indican que la embarcación habría perdido el rumbo tras sufrir una falla técnica, lo que impediría confirmar que recorrió grandes distancias por el Mediterráneo.

El episodio elevó la tensión diplomática entre Grecia y Ucrania. Atenas sostiene que el dron es de origen ucraniano, mientras que Kiev rechazó oficialmente esa acusación. El hallazgo generó preocupación adicional debido a que el vehículo no tripulado transportaba explosivos y terminó a la deriva cerca de una zona utilizada por embarcaciones civiles.
Qué se sabe sobre el dron hallado en Lefkada
Equipos de inteligencia y unidades militares griegas trabajan desde hace días en el desmontaje y análisis técnico del dron. La investigación incluye tareas de ingeniería inversa para determinar sus capacidades, el posible punto de lanzamiento y el objetivo que tenía asignado.
Una de las hipótesis que manejan los investigadores es que el dron perdió orientación por un desperfecto técnico durante la navegación. De acuerdo con las fuentes consultadas, los niveles de combustible encontrados en la embarcación refuerzan la teoría de que no habría recorrido una distancia demasiado extensa, reduciendo así las posibilidades de que hubiera sido lanzado desde Libia a través del Mediterráneo.

El ministro de Defensa griego, Nikos Dendias, advirtió que el incidente representa un problema grave para la seguridad marítima regional. “No quiero pensar qué hubiera significado que un barco de pasajeros o cualquier otra embarcación colisionara con ese dron”, declaró esta semana, insistiendo además en que el sistema sería de origen ucraniano.
El trasfondo de los ataques marítimos ucranianos
Durante el último año, Ucrania incrementó el uso de drones navales contra objetivos vinculados a la llamada “flota fantasma” rusa, utilizada por Rusia para exportar petróleo y reducir el impacto de las sanciones occidentales. Estas operaciones no solo se concentraron en el mar Negro, sino también en otras áreas marítimas estratégicas.

El caso preocupa especialmente a Unión Europea porque evidencia cómo la guerra en Ucrania comienza a proyectar riesgos de seguridad hacia otras rutas comerciales y marítimas del Mediterráneo. Atenas ya notificó formalmente a Bruselas sobre el incidente y el canciller griego, George Gerapetritis, aseguró que el gobierno evalúa presentar una denuncia oficial una vez concluida la investigación técnica.
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