El Mundial de Fútbol 2026 en Estados Unidos, México y Canadá tendrá entre sus competidores a varios estados frágiles, por lo que viene bien conocer las complejas situaciones institucionales que atraviesan países como Haití, Bosnia y Herzegovina, Irak y la República Democrática del Congo.

La ampliación en los cupos que corresponden a cada federación continental produjo el mayor número de selecciones registradas jamás en una Copa del Mundo de la FIFA, con 48 equipos confirmados. Este criterio expansivo brindó a varios países la posibilidad de competir en este torneo, aun cuando la situación en casa sea de suma precariedad.
Mundial de Futbol 2026 – El torneo de los Estados frágiles: de Haití a Bosnia, de Irak al Congo
Haití: la isla que juega con una intervención de la ONU
Muchas personas de América Latina conocen de cerca el estado actual de Haití: varios países de la región -entre ellos Argentina- han enviado tropas bajo las distintas misiones de la ONU que intentan pacificar la mitad oriental de la isla La Española, atravesada por desastres naturales, gobiernos débiles y pandillas fuertes que profundizan la inseguridad en el territorio.
Estas circunstancias acuciantes llevaron a que la selección de fútbol local, les Grenadiers, debiera jugar sus partidos de clasificación en territorio neutral. Aún con estas complicaciones, el equipo se impuso a otros candidatos con más experiencia mundialista como Costa Rica, Honduras y Nicaragua, a la que derrotó 2-0 en la última fecha de la CONCACAF para asegurar su primer boleto a una Copa del Mundo desde 1974.

La alegría nacional no podrá ser del todo celebrada por los habitantes de la isla caribeña, ya que se mantiene en vigencia un veto a la entrada de ciudadanos haitianos a Estados Unidos. La administración de Donald Trump ratificó que la medida seguirá activa en el Mundial, por lo que todo el público que se presente a alentar por el equipo criollo deberá ser parte de la amplia diáspora haitiana que ya reside en el país norteamericano. La decisión es particularmente dolorosa para los hinchas porque los tres partidos del grupo C -que Haití integra junto a Marruecos, Brasil y Escocia- se realizarán en Estados Unidos.
El equipo dirigido por Sebastián Migne buscará pasar la fase de grupos, lo que sería su mejor resultado en una Copa del Mundo, mientras una nueva misión de la ONU se prepara para intervenir en el país. 5.500 efectivos fueron anunciados en el nuevo esfuerzo multilateral para pacificar el país, en el que la organización global sostuvo que el 90% de la capital, Puerto Príncipe, ya está bajo el control de pandillas.
Irak: ir al Mundial con la guerra de vecino
Irak logró entrar al Mundial derrotando en el repechaje a Bolivia el 1 de abril de este año. Para entonces, el país de Medio Oriente llevaba ya más de un mes con la guerra como vecino, afectado por el conflicto a gran escala que empezó el último día de febrero entre Irán, Israel y Estados Unidos.
El complejo escenario desestabilizó a un gobierno que ha buscado establecer un frágil acuerdo nacional tras la larga intervención norteamericana que prosiguió a la caída de Saddam Hussein. Milicias chiíes dentro de su frontera atacaron la embajada de Estados Unidos en Bagdad y secuestraron a una periodista norteamericana, mientras los kurdos afincados al norte del país ofrecieron sus servicios para lanzar una invasión sobre el régimen iraní. En este estado de incertidumbre, los Leones de la Mesopotamia lograron volver a una Copa del Mundo después de 40 años de ausencia.

Tras el partido, el director técnico Graham Arnold entendió la importancia del triunfo deportivo para la armonía colectiva: “Estoy muy contento de haber hecho felices a 46 millones de personas, estoy sencillamente encantado”. También destacó “el mérito a los jugadores, cuya ética de trabajo y esa mentalidad iraquí de luchar y darlo todo fue la razón por la que ganamos”.
La selección de Irak participará del Grupo I, que integra junto a Francia, Senegal y Noruega. Los jugadores asiáticos visitarán el país que estuvo en guerra con el suyo durante su juventud al menos en dos ocasiones: el 16 de junio, cuando debuten contra Noruega en Boston, y el 22 de ese mes, al medirse contra Francia en Filadelfia. El partido restante ante Senegal se realizará en Toronto el 26 del sexto mes del año.
República Democrática del Congo: clasificar en medio de una guerra civil
Aunque el presidente Trump liste a la República Democrática del Congo como uno de los conflictos armados que logró solucionar, la situación en el país africano está lejos de parecerse a la paz.
Un reciente informe de Amnistía Internacional describió de manera explícita los peligros que enfrenta la población congoleña en distintas partes del país, rico en recursos naturales. En la región oriental, hablaron de las incursiones de las denominadas Fuerzas Democráticas Aliadas (ADF), vinculadas al Estado Islámico, a las que se acusa de “ataques violentos contra civiles, secuestros y trabajos forzados, reclutamiento y uso de menores, y abusos y crímenes adicionales contra mujeres y niñas como matrimonios forzados, embarazos forzados y otras formas de violencia sexual”. Las implicancias también aplican al grupo armado Movimiento 23 de Marzo (M23), apoyado por Ruanda. A la par, un alarmante brote de ébola amenaza con extenderse por esta zona asolada por el conflicto.

El seleccionado congoleño debió abstraerse de esta crisis para derrotar 1-0 a Jamaica en el repechaje del 31 de marzo, lo que le dio la clasificación al Mundial después de 52 años. La fiesta generada por la victoria determinó que el gobierno fijara la jornada siguiente como día no laborable, lo que da una idea de la magnitud de los festejos.
Mientras se espera un nuevo acuerdo de paz dentro de sus fronteras, la selección de la República Democrática del Congo jugará en el grupo K contra Uzbekistán, Colombia y Portugal.
Bosnia y Herzegovina: la consolidación de una identidad nacional a través del fútbol
Las nacionalidades no sólo se definen por el reconocimiento externo, sino también por los logros colectivos. Entre ellos, la clasificación de Bosnia y Herzegovina al Mundial tras derrotar a Italia en el repechaje sin dudas cimentó el espíritu nacional del país balcánico, que al declarar su independencia de Yugoslavia entró en una guerra que enfrentó a las etnias bosniaca -de mayoría musulmana- y croatas del país contra Serbia y su propia minoría de ascendencia serbobosnia entre 1992 y 1995.
Aunque ya había logrado clasificar al Mundial de 2014 -donde se midió con Argentina en fase de grupos-, la selección de Bosnia celebró como un triunfo aparte la manera agónica en que inicia su nueva aventura en una Copa del Mundo. En su casa, ante un tetracampeón del mundo como Italia, el seleccionado europeo dio muestras de la misma tenacidad que derivó en su establecimiento como nación al imponerse en los penales tras empatar un 1-1.

La victoria dio alivio a un país donde todavía persisten las preocupaciones por la estabilidad, amenazada por las divisiones étnicas entre una institucionalidad serbobosnia (la república Srpska) y una confederación bosniocroata, ambas unificadas por un gobierno central cuya autoridad sobre las identidades subnacionales está limitado por mandato constitucional.
Por eso, seguir los partidos de Bosnia será una buena manera de acercar a la población con el fútbol como puente. El equipo va a jugar en el grupo B, con el anfitrión Canadá, Qatar y Suiza. Todas selecciones que hicieron sus méritos para jugar la Copa del Mundo, pero presentan un panorama relativamente accesible para un equipo que demostró que, unido, puede ganarle hasta a una potencia como Italia.
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