Las Fuerzas Armadas de Ucrania pasaron la noche repeliendo el que definieron como el mayor bombardeo de Rusia en lo que va del año. Los ataques, localizados sobre la capital Kiev, Odesa, Járkov y Dnipro, dejaron por el momento 16 muertos y decenas de heridos.

Drones y misiles fueron utilizados para golpear infraestructura civil en las ciudades ucranianas. Según las FF.AA. del país invadido, se neutralizaron 19 misiles de crucero rusos Kh-101, ocho misiles balísticos Iskander-M/S-400, cuatro misiles de crucero Iskander-K y 636 drones. El miércoles 15, el ministro de Defensa, Mykhailo Fedorov, había anunciado en una reunión del Grupo de Contacto para la Defensa de Ucrania que la tasa de interceptación de misiles de crucero alcanzó casi el 80%, y la de drones el 90%.
Las Fuerzas Armadas de Ucrania reportan el mayor bombardeo de Rusia en lo que va del año: 16 muertos y decenas de heridos
La cantidad de víctimas reportadas en los ataques simultáneos de Rusia sobre Dnipro, Járkov, Odessa y Kiev aumentaron respecto a los últimos bombardeos sobre el país invadido, que se habían centrado en destruir su infraestructura civil y energética generando más caos que muertes.
Pero ambos objetivos se combinaron en los ataques sobre Odessa, donde nueve personas fueron reportadas fallecidas y 23 heridas. Así lo informó el jefe de la Administración Regional Militar de Odesa, Oleg Kiper, vía Telegram. Las imágenes compartidas por la agencia de noticias local, Ukrinform, mostró daños en edificios de departamentos, así como trazas de sangre en las calles de la ciudad costera, una de las últimas que le quedan a Kiev luego del avance ruso sobre el oriente de Ucrania.
Los bombardeos sobre la capital se centraron en el distrito histórico de Podilskyi y el de Obolonskyi, situados ambos en la zona norte de la ciudad. En total, el gobierno local reportó que 17 edificios de varias plantas, 10 viviendas privadas, un hotel, un centro de oficinas, un concesionario de coches, una gasolinera y un centro comercial resultaron dañados, en oleadas que se sucedieron entre la noche del 15 y la mañana del 16.

Los cuatro fallecidos reportados en la sucesión de bombardeos corresponden a un niño de 12 años, una mujer y dos guardias de seguridad atrapados por los ataques. 45 residentes de la ciudad resultaron heridos, de los que 26 veintiséis fueron hospitalizados, mientras que el resto recibió atención médica en el lugar y de forma ambulatoria (en particular, dos niños).
Los bombardeos muestran la continuidad de la guerra en un país que ya lleva más de otros años sumergido en el conflicto con Rusia. Aunque las negociaciones de paz trilaterales que integran a Estados Unidos siguen abiertas, las conversaciones se hallan estancadas alrededor de la demanda rusa de que Ucrania le ceda la totalidad del Donbás, la zona oriental de su territorio donde el conflicto inició en 2014 como una guerra civil entre facciones prorrusas y las FF.AA. a la orden de Kiev.

Aunque el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, expresó en reiteradas ocasiones su negativa a esta concesión, reconoció la presión de Washington D.C. para avanzar en este sentido, y el recrudecimiento de los ataques sobre sus centros urbanos muestra que Rusia también pretende empujar un acuerdo favorable a sus términos.
Te puede interesar: El secretario de Defensa del Reino Unido asegura que los aliados europeos siguen comprometidos con Ucrania













