El Reino Unido está desarrollando un nuevo armamento láser con la capacidad de interceptar drones. Según confirmaron desde el Ministerio de Defensa de este país, la nueva pieza, llamada DragonFire, podría estar operativa en destructores de la Real Armada Británica para 2027.
Este novedoso desarrollo viene a llenar un vacío existente en la guerra moderna: los drones de ataque fabricados en serie cuestan una fracción del precio de los misiles que se utilizan para interceptarlos. Esto lleva a un abaratamiento de la capacidad de ataque y un encarecimiento de la defensa que puede ser desestabilizante en el contexto global y muchos países buscan suplir.
Reino Unido confirma nuevo armamento láser para bajar drones a partir de 2027
Por eso, el mundo se movió rápido para tratar de conseguir un sistema de defensa barato que pueda contrarrestar oleadas de drones. De esta manera, Estados Unidos clausuró el aeropuerto de El Paso, en Texas, para probar un novedoso sistema que permitía contrarrestar estos aparatos, y también se observaron lásers hacia el cielo en imágenes provenientes de bombardeos de drones en Rusia.
Reino Unido, por su parte, desarrolló el DragonFire, un arma láser de alta potencia que, según fuentes oficiales, puede golpear un objetivo del tamaño de una moneda a un kilómetro de distancia. El proyecto ha sido desarrollado con un contrato de USD 414 millones de dólares concedido en noviembre pasado a MBDA UK en asociación con Leonardo UK, QinetiQ, y el laboratorio de ciencia y tecnología para la Defensa.
El sistema utiliza una arquitectura de combinación de haces espectrales que fusiona múltiples fuentes láser de fibra de vidrio en un solo haz con calidad cercana al límite de difracción. Una torreta estabilizada alberga el director del haz, sensores electro-ópticos y un láser de seguimiento secundario para la iluminación continua del objetivo.
DragonFire ha sido testeado dos veces en Escocia, donde fue aprobado luego de ejercicios de simulación de escenarios de ataque. El arma no utiliza municiones, sino que está conectada a energía que potencia el láser, por lo que su limitación es la conexión a electricidad y el calentamiento de su hardware. Según comunicó el Ministerio de Defensa, cada “disparo” cuesta alrededor de diez libras esterlinas en términos de energía, un costo mínimo comparado con el que actualmente tienen los sistemas de intercepción.
El proyecto de Reino Unido es incorporarlo a sus los destructores Tipo 45 de la Real Armada Británica, lo que la transformaría en la primera marina de la OTAN en poseer un arma láser embarcada. La fecha prevista para la instalación de este sistema en los buques mencionados es 2027, cuando se prevé que sea instalado en cuatro navíos. Pero además, según reportaron medios británicos en Defensa, Londres ya está pensando aplicaciones en tierra y aire para el nuevo sistema, con el que se pretende nivelar una asimetría surgida de la tecnología aplicada a la guerra.
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