La presencia militar británica en el Atlántico Sur se asienta con base en las Islas Malvinas, y hace a muchos preguntarse qué objetivos persigue Londres en este territorio en disputa con Argentina.

Como contó ESCENARIO MUNDIAL, Reino Unido articula un sistema logístico que le permite conectar el archipiélago ocupado -integrado asimismo por las Islas Georgias del Sur y Sándwich del Sur- con el continente a través de vuelos provenientes de Punta Arenas, en Chile, así como acuerdos con fuerzas uruguayas y acuerdos de ventas de buque a la Marina de Brasil.
Qué objetivos persigue Londres con la presencia militar británica en el Atlántico Sur
Este tipo de alianzas asientan la ocupación británica en el Atlántico Sur, que además de asegurar su permanencia en las islas -donde viven 3.466 personas- busca solidificar proyectos hidrocarburíferos en aguas de las Islas Malvinas y servir como un puente logístico a las bases británicas en la Antártida.
Un ejemplo que hilvana todas estas circunstancias fue lo ocurrido este año con el rompehielos y buque de investigación polar británico Sir David Attenborough, que levantó una polémica con el gobierno de Tierra del Fuego al atravesar el estrecho de Le Maire con la bandera del gobierno ilegal de las Islas Malvinas en su viaje a las Islas Malvinas. En el comienzo de su expedición 2025-2026, este buque de la Real Armada Británica también realizó una parada en Montevideo para aprovisionamiento y mantenimiento técnico, tal como lo documentó ESCENARIO MUNDIAL respecto al uso recurrente del puerto uruguayo por parte del Reino Unido. Este nodo logístico, según el informe, permite a Londres sostener su presencia operativa en la región con “mínima exposición pública”.

Otro destino usual del Sir David Attenborough, Punta Arenas, ilustra como Chile se consolidó como la bisagra logística británica en el Cono Sur. El puerto interoceánico se consolidó como hub de entrada y salida hacia la Antártida, con vuelos del A400M Atlas procedente de Malvinas y con presencia regular del rompehielos HMS Protector y mencionado buque de investigación.
Brasil, por su parte, profundizo su vínculo con el Reino Unido al oficializar la compra del HMS Bulwark, incorporado como NDM Oiapoque. Con antecedentes como la adquisición del ex HMS Ocean, hoy NAM Atlântico, la Marina brasileña da un salto cualitativo en proyección anfibia y respuesta humanitaria, a la vez que Reino Unido profundiza sus vínculos con los países cercanos a sus territorios ocupados en el Atlántico Sur.

Esta situación de relativa estabilidad en la región le permite al Reino Unido proyectar negocios milmillonarios como Sea Lion, una plataforma offshore desarrollada con las compañías Rockhopper Exploration y Navitas Petroleum. El proyecto, ubicado a unos 220 kilómetros al norte de las Islas Malvinas, prevé la perforación de 23 pozos y la explotación de aproximadamente 315 millones de barriles de petróleo recuperable a lo largo de un horizonte productivo de 30 a 35 años, con inicio de producción estimado para 2028. De concretarse según lo planificado, Sea Lion se convertiría en el mayor desarrollo petrolero offshore del Atlántico Sur fuera de Brasil, con implicancias económicas y geopolíticas de largo plazo.
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