La primera salida del futuro portaviones nuclear de Estados Unidos, el John F. Kennedy (CVN-79), para una prueba de mar se completó exitosamente. El ensayo, comunicado por su constructor Huntington Ingalls Industries (HII), avanza al proyecto en la línea de tiempo establecida para su entrega a la Armada norteamericana, prevista para marzo de 2027.

Será el segundo portaviones nuclear de clase Ford, una categoría que hasta ahora sólo integra el USS Gerald Ford (CVN-78), el buque de su tipo más moderno del mundo. Según informan desde Newport News Shipbuilding (NNS), la subsidiaria de HII a cargo del proyecto, “las mejoras de la clase Ford incorporan al diseño una mayor eficiencia operacional y reducción en los requisitos de mantenimiento”. Además, este tipo de portaviones incorporan “una nueva planta nuclear, y mayor capacidad de generación de energía”.
El futuro portaviones nuclear John F. Kennedy de Estados Unidos completa su primera prueba de construcción en alta mar
La prueba de mar a la que se expuso al John F. Kennedy duró una semana, tiempo en que el portaviones nuclear partió de su puerto en Virginia. El objetivo del ensayo fue probar el navío en sí mismo, así como los sistemas que lo integran junto a su tripulación con la vista puesta en entregar el CVN-79 a la Armada más poderosa del mundo.
“Las pruebas en el mar juntaron a los constructores de NNS, los marineros del John F. Kennedy y personal de la Marina para ejecutar los ensayos y demostrar las capacidades del barco”, informó la compañía en un comunicado de prensa. De esta manera, se mantiene la fecha de entrega prevista luego de distintas demoras, que a lo largo de los años pasaron la comisión del barco de 2024 a marzo de 2027.

Esta postergación significa que la flota de portaviones de Estados Unidos bajará de 11 a 10 en 2026, debido al retiro del USS Nimitz (CVN-68), el más antiguo de los operativos en la flota. Además, dos buques de este tipo al servicio de Washington, el USS John C. Stennis (CVN-74) y el USS Harry S. Truman (CVN-75), no estarán disponibles para ser desplegados este año debido a que atraviesan distintos procesos de reacondicionamiento.
La primera demora en la construcción del JFK se produjo en 2020, cuando se decidió modificar los criterios de entrega de una fase dual a una única. Con esta modificación, la Armada esperaba que el nuevo portaviones nuclear fuera capaz de recibir el caza polivalente F-35C Lighting II, un requerimiento al que se sumó la capacidad de incorporar el nuevo radar de vigilancia Enterprise Air.

Más adelante, la irrupción de la pandemia de Covid-19 postergó el desarrollo del buque que homenajea al presidente demócrata. También se plantearon nuevas modificaciones en su diseño para incorporar tecnologías de última generación como la certificación para el Equipo de Arresto Avanzado (AAG por sus siglas en inglés), que permite absorber la energía cinética de las aeronaves que aterrizan sobre su cubierta, y el Elevador de Armamento Avanzado (AWE), el cual mejora la velocidad y capacidad de despliegue de armamento en la plataforma, dos sistemas novedosos para la Armada estadounidense.
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