El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a repetir que su país debe “tomar” Groenlandia, porque sino “Rusia y China lo harán”. Aunque se mostró proclive a la posibilidad de llegar a un acuerdo con Dinamarca, quien ejerce la soberanía sobra la isla más grande del mundo, subrayó que buscará hacerse del territorio “de una u otra manera”.
El mandatario republicano ya había colocado los intereses de los adversarios tradicionales de Estados Unidos en la discusión sobre Groenlandia el pasado viernes 9 de enero, cuando sostuvo que la adquisición de la isla, que se gobierna de manera semi-autónoma aunque depende de Copenhagen para su defensa y financiamiento, será parte de su país “de la manera fácil, o la difícil”, debido a que “está cubierta por barcos rusos y chinos por todos lados”.

Ese mismo día, los jefes de todos los partidos políticos de Groenlandia emitieron un comunicado conjunto donde pedían a la administración norteamericana “el fin del desprecio por nuestro país”. “No queremos ser estadounidenses, no queremos ser daneses, queremos ser groenlandeses”, sostuvieron en el documento, a la vez que enfatizaron: “El futuro de Groenlandia debe ser decidido por los groenlandeses”.
Trump reafirma que tomará Groenlandia porque si no “Rusia y China lo harán”
Consultado una vez más por la prensa sobre su deseo de incorporar Groenlandia (que se remonta a su primer mandato, aunque por entonces mantuviera la discusión en el ámbito privado), Trump volvió a repetir que si Estados Unidos no “toma” Groenlandia, “Rusia y China lo harán, y no voy a dejar que eso pase”.
El presidente de Estados Unidos no quiso adelantar sus movimientos futuros respecto a la isla, aunque tampoco descartó la posibilidad de comprarla a Dinamarca a través de un acuerdo: “Me encantaría hacer un trato con ellos, sería más fácil, pero de una manera u otra tendremos Groenlandia”. En repetidas ocasiones, el gobierno danés ha manifestado que Groenlandia, consolidada como parte de su territorio desde el Tratado de Kiel en 1814, no está a la venta.

A bordo del Air Force One y acompañado de su secretaria de prensa, Karoline Leavitt, Trump contestó a otra pregunta sobre si estaría dispuesto a abandonar la alianza defensiva de la OTAN, integrada también por Dinamarca, con tal de incorporar la isla al mapa de Estados Unidos: “Tal vez la OTAN se enoje si lo hago, tal vez la OTAN se ahorre un montón de dinero, me gusta la OTAN, solo me pregunto si ellos estarán para nosotros si los necesitamos, gastamos mucho dinero en la OTAN y no lo sé”.
Dinamarca está dispuesta a “defender sus valores” dice la primera ministra
La primera ministra de Dinamarca, Mette Fredericksen, advirtió que su país está “dispuesto a defender sus valores, también en el Ártico”, a la vez que advirtió que Copenhagen enfrenta “un momento decisivo” para el futuro de Groenlandia.
Las constantes declaraciones de Donald Trump y funcionarios de primera línea de su administración sobre la necesidad de incorporar Groenlandia al mapa de Estados Unidos llevaron a Fredericksen a reconocer, en un post de la red social Facebook, que existe un “conflicto” con la potencia norteamericana por la isla. “Creemos en el derecho internacional y el derecho de los pueblos a la auto-determinación”, agregó, para dejar en claro su postura disidente con la de Washington D.C.

Los países europeos han salido en defensa de su vecino, con Alemania y Suecia siendo los primeros en contestar los últimos comentarios de Donald Trump. El primer ministro sueco, Ulf Kristersson, recordó que “Suecia, los países nórdicos, los países bálticos y muchos otros grandes países europeos se mantienen junto a nuestros amigos daneses”, a la vez que advirtió que un asalto sobre Groenlandia sería “una violación del derecho internacional, que arriesga alentar a otros países a actuar de la misma manera”.
Te puede interesar: Un decreto real obliga a las fuerzas armadas de Dinamarca a entrar en combate ante cualquier agresión, mientras Estados Unidos presiona por Groenlandia









