Estados Unidos está fortaleciendo su presencia militar en Medio Oriente con la intención de enviar un mensaje de advertencia a Irán, mientras Israel se prepara para una incursión terrestre en Gaza con el propósito de eliminar al grupo terrorista Hamás.

Tras el ataque de Hamás a Israel el 7 de octubre, Estados Unidos comenzó rápidamente a desplegar recursos militares en la región. Dos portaaviones se han desplegado en el Mediterráneo oriental, incluido el USS Gerald R. Ford, el más grande del mundo, acompañados de numerosas aeronaves capaces de llevar a cabo ataques aéreos. Además, se han trasladado escuadrones de aviones de combate F-15 y F-16 a bases militares estadounidenses en la región, duplicando el número previo disponible en el Golfo Pérsico. Las unidades de vuelo que tenían previsto regresar a sus lugares de origen han sido retenidas.

Cerca de 2.000 marines estadounidenses con formación en operaciones especiales y desembarcos anfibios han sido reubicados desde un ejercicio en Kuwait y actualmente se encuentran a bordo de dos buques de guerra en las proximidades de Bahrein. Además, el Pentágono está preparando a 2.000 efectivos adicionales del Ejército y la Fuerza Aérea como una posible fuerza de respuesta rápida.

El propósito fundamental de este aumento de fuerza es disuadir a Irán y sus representantes de emprender acciones agresivas. Washington teme que Hezbollah, un grupo terrorista con base en Líbano respaldado por Irán, o Irán mismo, puedan agravar la crisis y provocar un conflicto regional aún más destructivo.

The world's largest aircraft carrier USS Gerald R. Ford steams alongside USNS Laramie in the eastern Mediterranean
El portaaviones más grande del mundo, el USS Gerald R. Ford, navega junto al USNS Laramie en el Mediterráneo oriental.

El USS Gerald R. Ford, que recientemente completó un ejercicio con la Armada italiana, ha sido asignado a esta misión. Este portaaviones, equipado con un reactor nuclear, alberga a una tripulación de 5.000 personas y transporta unos 70 aviones de combate, incluyendo F-18 Super Hornets y EA-18G Growler

Además del USS Gerald R. Ford, se han desplegado cinco buques de apoyo, como destructores, equipados con misiles de crucero Tomahawk y sistemas de defensa antiaérea. Se prevé que otro portaaviones, el USS Dwight D. Eisenhower, llegará al Mediterráneo oriental en aproximadamente una semana, acompañado de cuatro buques de guerra.

La coordinación de esta operación estadounidense se llevaría a cabo desde el cuartel general avanzado del Comando Central de Estados Unidos en la base aérea de Al Udeid en Qatar, que es la base estadounidense más grande en Medio Oriente.

Incluso antes de este incremento de poder militar, Estados Unidos tenía desplegados más de 30.000 soldados en la región, con presencia en países como Qatar, Bahréin, Arabia Saudita, Jordania, Kuwait, Irak y Turquía, además de contar con armamento del tipo nuclear en la base aérea de Incirlik en Turquía.

En medio de las crecientes preocupaciones sobre una escalada de la crisis, Hezbolá, un grupo terrorista con base en Líbano respaldado por Irán, ha acumulado un considerable arsenal de cohetes y misiles, lo que representa una amenaza potencial para Israel.

En este contexto, las tensiones en aumento han llevado a Irán a advertir sobre la posibilidad de una acción “preventiva” por parte de Hezbolá.

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Redacción
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