El gobierno argentino no tiene hipótesis de conflicto. ¿Qué organismo estratégico argentino debe establecerlo y cuáles son los parámetros? ¿Quién aconseja al Poder Ejecutivo Nacional respecto a su determinación y acciones pertinentes?

¿No sabe la Secretaría de Malvinas, Antártida y Atlántico Sur que en el Atlántico Sur y, su relación con el océano Indico, Pacífico y la Antártida, hay una extensa zona en conflicto con motivo de la militarización del Reino Unido en Malvinas, en una “Zona de Paz y Cooperación del Atlántico Sur” que acordaron todos los países de África occidental y América oriental? (Res. ONU 41/11 el 27/10/1986).

¿No se enteró esta misma Secretaría de Estado que el gobierno de Chile planeaba reclamarle a la Argentina espacios marítimos y del suelo y subsuelo de la plataforma continental argentina?

Esta Secretaría tiene como función, según la Cancillería (1/9/2021) «todos los temas vinculados a las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sándwich del Sur y los espacios marítimos circundantes en el Atlántico Sur. Diseña estrategias y coordina acciones en el ámbito bilateral y multilateral para la mejor defensa de los derechos e intereses argentinos…Entiende además en las políticas y acciones que realiza el Consejo Consultor sobre temas vinculados al Atlántico Sur. Además, tiene a cargo, la planificación y dirección de la política antártica…».

Entonces, antes de opinar sobre las funciones incumplidas de la Secretaría después de casi dos años de la designación de Daniel Filmus y, en medio de la situación de indefensión que vive la Argentina, sería bueno que la Cancillería corrija la misión de esa Secretaría: no son los espacios marítimos “circundantes” como dice, sino los espacios marítimos “correspondientes”. En primer lugar, porque así lo precisa la Constitución Nacional y, después, porque si la referida Secretaría no reconoce la diferencia entre espacios circundantes y correspondientes, mal puede establecer una política o, tal vez, los funcionarios desconozcan que el Reino Unido de Gran Bretaña no solo ocupa Malvinas y tres o doce millas circundantes, sino que ocupa y explota 1.639.900 km2 de espacios marítimos e insulares (52% de nuestro mar); además, de disputarnos 1.410.367 km2 de la plataforma continental y 965.597 Km2 de la Antártida Argentina. Es decir, el equivalente a tener en disputa u ocupados, espacios que superan al territorio continental argentino desde La Quiaca a Ushuaia. Al respecto, un médico clínico diría: sin un buen estudio semiológico y un diagnóstico etiológico, es imposible instaurar un buen tratamiento y, mucho menos, establecer un pronóstico. Y ello seguramente, lleva a que el secretario de Malvinas no tenga un plan y no pueda cumplir con otra de sus funciones “Entender en las políticas y acciones que debe realizar el Consejo Nacional de Malvinas”. 

No es de esperar ningún avance argentino sin diagnóstico certero y sin plan y, es posible que, frente a ello, no haya acción alguna, como ha ocurrido hasta hoy. El secretario, ha promovido tres leyes sin debate alguno, en la búsqueda de su posicionamiento político interno y con ningún efecto internacional. La primera, una ley de incrementos de multas a la pesca ilegal que no sancionó ni un solo buque fuera o dentro del área de Malvinas, donde las empresas de España -cuyo país reconoció la soberanía argentina en Malvinas- son las principales socias para la consolidación de la ocupación en las Islas. La segunda, una ley sobre la plataforma continental que ni siquiera sirve para profundizar una cultura marítima entre los argentinos, que no describe los reales alcances de la recomendación de la Comisión de Límites y que no se acompaña de un fortalecimiento económico, físico, militar y de integración de Tierra del Fuego con el continente. 

Finalmente, una ley para crear un Consejo Nacional de Malvinas, a cuyos miembros -después de un año- ni siquiera se los convoca presencialmente a discutir una idea. ¿Se puede -en serio- un tema estratégico y de carácter secreto tratarlo en forma virtual, al acceso de todos los servicios de información del mundo? y ¿pueden semejantes asuntos de Estado, cuyos resultados podrían influir negativamente en los espacios en disputa y en toda la Argentina, inclusive la Antártida, tratarse con asesores ad-honoren, con dedicación parcial, muchos de los cuales no tienen ningún conocimiento en la materia e inclusive están en la antípodas de lo que prescribe la Constitución Nacional? ¿Puede integrar ese cuerpo el abogado Marcelo Kohen, quien en 2018 promovió un plan para dar a los isleños la posibilidad que se autofinancien con recursos argentinos, que, su gobierno ilegal determine quién puede o no radicarse en Malvinas y, que, a los treinta años tengan un referéndum sobre si quieren vivir bajo soberanía británica o argentina? Por citar solo un caso.

¿Se sorprende la Cancillería que el gobierno chileno tenga la pretensión de reivindicar 5 mil km2 de plataforma argentina, contrario a lo acordado en el Tratado de Paz y Amistad de 1984? El P.E.N. a través de la Secretaría de Malvinas no tiene un análisis geopolítico. Miremos nuestras fuerzas armadas y las de Chile; luego, veamos la desatención argentina en cuestiones marítimas y la desocupación de la Patagonia; la adjudicación argentina hidrocarburífica offshore en manos británicas en el área en conflicto; nuestra tensa relación con los socios del MERCOSUR; la falta credibilidad en el mundo y, agreguemos, en este escenario, la pasividad (¿?) de la Secretaría de Malvinas que -según las propias manifestaciones de su secretario- tiene como eje de su acción política, la búsqueda del diálogo con el Reino Unido y la cooperación (unilateral), cuyos resultados en estos últimos 60 años han sido absolutamente inconducentes.

No nos podemos asombrarnos de las acciones británicas, pero tampoco de las de Chile, funcional a los mismos intereses, como lo fue durante la guerra de Malvinas. La Argentina presentó todos los documentos sobre sus derechos relativos a la plataforma continental ante la Comisión de Límites y firmó el Tratado de Paz y Amistad con Chile en 1984 que, delimitó en su artículo 7º, mediante una línea divisoria, los espacios argentinos al este y los de Chile al oeste, según las coordenadas 67º 16′.

Y asombra al secretario de Malvinas porque no tiene plan, contrario a los 3.200 isleños en Malvinas que avanzan día a día. Hacen lobby en Europa, en el Reino Unido y conversan con uruguayos, brasileños y chilenos. Construyeron un puerto en Georgias del Sur e invierten 85 millones de libras para construir un puerto en Malvinas que desplazará a Ushuaia como acceso principal a la Antártida. Por su parte los uruguayos atienden en sus puertos el aprovisionamiento, cambio de tripulación, trasbordos, etc. de todos los buques que pescan ilegalmente en el Atlántico Sur y Malvinas y proyectan para el 2022 tener un nuevo puerto a esos efectos. Entre otras cosas.

Nos asisten los derechos por el cumplimiento de las obligaciones de la Convención de las Naciones Unidas del Derecho del Mar y por el Tratado de Paz y Amistad con Chile de 1984. Los chilenos tensionan la región y la Argentina no tiene hipótesis de conflicto. De lo que estoy seguro es que la Secretaría de Malvinas, Antártida y Atlántico Sur no tiene plan alguno.

César Lerena
Experto en Atlántico Sur y Pesca, ex Secretario de Estado, ex Secretario de Bienestar Social (Ctes) ex Profesor Universidad UNNE y FASTA, Ex Asesor en la H Cámara de Diputados y el Senado de la Nación, Consultor, autor de 24 libros (entre ellos "Atlántico Sur, Malvinas y Reforma Federal Pesquera", 2019).

7 COMENTARIOS

  1. Si el Ejecutivo y el Parlamento Argentino no entienden que existen peligros en Nuestras costas y territorios de usurpación por parte de grupos o países , que importa que un Secretario o Ministro informe de esos peligros. El Ejecutivo es el que tiene por sentido común de actuar y dar específicas órdenes de acción!

  2. Este diferendo reciente con Chile ha demostrado que hay que estar preparado para lo inesperado, cosa que no es el caso de nuestro país. De un día para el otro tenemos a Chile reclamando parte de nuestra plataforma continental. Los amigos y enemigos son circunstanciales, lo importante son los intereses constantes, entre ellos está la soberanía nacional. Todos somos “buenos” pero más buenos si se los controla. Creer que porque hoy está todo bien con un país determinado, no quiere decir que mañana cambie de gobierno, o de política exterior y se convierta en un potencial enemigo. Esto es un tremendo llamado de atención a los ingenuos que creen que Argentina no tiene hipótesis de conflicto. Aún cuando no lo tengamos, no quiere decir que en el futuro si lo tengamos. Para asumir esos vaivenes se debe contar, entre otras cosas, con un instrumento militar capaz de disuadir al contrincante, esa es responsabilidad plena de todo gobierno argentino. Lamentablemente desde hace décadas esto no se hace, y así estamos. Por “ahorrarse” unos pesos ponen en juego territorio y sangre de muchos argentinos. Creo que el derecho nos asiste en esta cuestión, pero llegado el caso no tenemos con qué defenderlo en el campo de los hechos.

  3. Chile se ha opuesta cada vez que Argentina ha tratado en forma unilateral de expandir su plataforma continental, así que no es ninguna sorpresa que lo vuelva a hacer ahora; se le ha dado tanta “luz al gas”, por que el actual gobierno de izquierda tiene al pais con la economía x el suelo, un 50% de la población bajo el límite de la pobreza y una pandemia hiper mal manejada que no cede (al contrario de Chile o Uruguay), por lo que es conveniente hacer que la población vea un problema externo antes de el desastre interno que actualmente existe.
    En todo caso, teniendo en cuenta que la ARA son puras antiguallas y prácticamente no existe capacidad de combate de la FAA, Chile y Gran Bretaña pueden hacer lo que les plazca en las aguas que, según ellos, les pertenecen…
    La “Secretaria de Malvinas” da lo mismo quien la componga, diga o haga….el problema de fondo son TODOS los gobiernos Argentinos (de Menem en Adelante, sin incluirlo) , que han desarmado a la Nación a conciencia…por lo que ahora no hay nada que hacer.

    • La Plataforma Argentina y sus Derechos han sido ratificados por Las Naciones Unidas.
      O sea que porque un país no sepa administrar su soberanía, cualquier país tiene derecho a robarsele?
      Donde aprendiste leyes, en Gran Bretaña?

      • La ratificacion de las Naciones Unidas sigue siendo un papel. La soberania se ejerce, no se declama. Si uno no lo hace, otro lo hara, con o sin sustento legal, mientras la fuerza del garrote este de su lado. Historia antigua.

      • Solo diré esto…¿ te suena el término “Real Politik”?…sin FAA disuasivas que defiendan la sobreranía, el bla bla leguleyo no sirve para nada.

  4. HOY EN DIA GRAN BRETANIA TIENE PROBLEMAS GRAVES DADO SU SEPARACION DE LA ZONA EURO, POR LO TANTO BUSCARÁ OBTENER MERCADOS Y GANANCIAS POR OTROS LARES, POR LO TANTO SUS DOMINIOS EXTRATERRITORIALES SON FUNDAMENTALES PARA SOSTENER CIERTO GRADO SUPREMACIA MILITAR, Y EN NUESTRO PAÍS EXISTEN MUCHAS EMPRESAS, BANCA, PETROLERAS QUE MANDAN SUS DIVIDENDOS HACIA SU GOBIERNO, POR LO QUE PROPONGO COMO PRIMERA MEDIDA QUE NO SE PERMITA ESTABLECERSE EN NUESTRO TERRITORIA, MAS EMPRESAS INGLESAS, NI EN ASOCIACION CON OTRAS EMPRESAS, NI SIQUIERA COMO DE OTRAS EMPRESAS, NI COMO INDIVIDUOS PARTICULARES, COMO SEGUNDA MEDIDA SIN GRAN BRETANIA NO SE AVIENE A SENTARSE A DIALOGAR COMO MANDA EL COMITE DE DESCOLONIZACIÓN DE NACIONES UNIDAS, PROCEDER A EXPROPIARLE SUS EMPRESAS EN EL PAIS Y CORRER SU BANCOS, TODO EN FORMA GRADUAL HASTA A ROMPER RELACIONES DIPLOMATICAS, Y MIENTRAS TANTO EMPEZAR LA PRODUCCIÓN ARGENTINA DE MISILES, DRONES, LA COMPRA DE AVIONES CAZABOMBARDEROS DE QUINTA GENERACION, CAZAS POLIVALENTES, Y UN SUBMARINO LANZA MISILES CRUCEROS, SISTEMAS S4OO RUSOS ANTIMISILES, ES UNA ASPIRACIÓN QUE PARECE DEMASIADA LEJANA, PERO POR ALGO HAY QUE EMPEZAR

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