Ucrania lanzó un nuevo bombardeo sobre el puerto de Ust-Luga, una de las mayores terminales petroleras de Rusia. El ataque, el quinto en diez días, daña las exportaciones de Moscú mientras el levantamiento de sanciones al crudo ruso por la guerra en Irán alimenta las arcas que financian la guerra en Europa.

Localizado en la costa sureste del Golfo de Finlandia, Ust-Luga es un importante centro de procesamiento de crudo con terminales de exportación que es el segundo puerto en importancia respecto a la cantidad de combustible que vende el país al mundo. Este mes, Ucrania ha focalizado sus ataques con drones de larga distancia en los principales puertos de este tipo en el oeste del país: además de Ust-Luga, a lo largo de marzo fueron atacados Novorosíisk y Primorsk, lo que paralizó cerca del 40% de las ventas rusas de petróleo.
Ucrania vuelve a atacar un importante puerto petrolero de Rusia, mientras las regalías del combustible alimentan la guerra en Europa
El nuevo ataque sobre Ust-Luga se produjo en la noche del 31, luego de haber sido atacado ya el 22, 25, 27 y 29 del mes, lo que produjo sendas interrupciones en el funcionamiento de las terminales.

El gobernador regional Alexander Drozdenko afirmó que tres personas, incluidas dos niños, fueron heridos durante los ataques nocturnos, y que varios edificios fueron dañados. Según fuentes de la industria consultadas por Reuters, los ataques tuvieron como objetivo oleoductos propiedad de la empresa rusa Transneft, una de las compañías sancionadas por Estados Unidos cuyas penalidades fueron levantadas por la presión sobre el precio del petróleo causada por el conflicto con Irán.
El contexto de la guerra en Medio Oriente afecta al conflicto en Europa de muchas maneras: el levantamiento estadounidense de sanciones al petróleo ruso impulsó las ventas de Moscú, pero también lleva presión sobre Ucrania para no atacar este tipo de centros. De hecho, el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, quien señaló el lunes que algunos aliados de Kiev habían enviado “señales” en el sentido de reducir los ataques de largo alcances sobre la infraestructura petrolífera rusa.

De cualquier manera, el portavoz del Kremlin describió los bombardeos como “ataques terroristas”, añadiendo que Rusia estaba trabajando para proteger esta infraestructura crítica a futuro: “Esto no significa que estas instalaciones puedan ser protegidas al 100% de estos ataques terroristas. De cualquier manera, un trabajo integral está siendo llevado adelante y no aplica solamente al puerto… sino también a otras infraestructuras críticas”.
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