Los gobiernos de Brasil y Reino Unido afianzaron su alianza, elevándolo al estatus de sociedad estratégica. Aunque el movimiento no nombra directamente a Argentina, sí erosiona la solidez de su reclamo regional contra Londres por la soberanía de las islas Malvinas y del Atlántico sur.
“Brasil y Reino Unido actualizan su instrumento de diálogo político, elevándolo al pedestal de una sociedad estratégica, con el compromiso de estrechar la colaboración en áreas clave”, afirmaron desde la cuenta oficial de X de la cancillería brasileña para celebrar la firma de la “Sociedad Estratégica Brasil–Reino Unido 2026-2030″, un compendio de compromisos de colaboración en el área política, económica, comercial y tecnológica que surgió de una mesa de trabajo conjunta entre ambas administraciones.
Itamaraty también desplegó los puntos más importantes de la alianza, algunos de los cuales parecen friccionar con el aislamiento diplomático que Argentina, al menos desde la retórica, pretende imponer sobre el Reino Unido a nivel regional. “La sociedad estratégica está estructurada en los siguientes pilares: diálogo político y cooperación internacional; comercio e inversiones, seguridad y defensa; transición justa y desarrollo sustentable; y conexiones interpersonales”.
Brasil y Reino Unido afianzan su alianza global en un movimiento que aísla la postura regional de Argentina
La cristalización del acercamiento de Brasil y Reino Unido en un paquete concreto de políticas conjuntas profundiza el vínculo entre ambas naciones, que el año pasado celebraron el bicentenario de sus relaciones diplomáticas, en un momento donde Londres busca por todos los medios naturalizar su presencia en el Atlántico sur.

Brasil ha mostrado ambigüedad ante estos intentos. Si bien el mapa mundi oficial del Instituto Brasileiro de Geografia e Estatística (IBGE) muestra las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur como parte del territorio de Argentina, lo que es interpretado como un respaldo simbólico de Brasil al reclamo de soberanía argentino, sus lazos con Reino Unido e incluso un apoyo militar velado han despertado reclamos del Palacio San Martín.
La Marina de Brasil, por ejemplo, amplió su vínculo con el Reino Unido al oficializar la compra del HMS Bulwark, que pasará a incorporarse como NDM Oiapoque. Con antecedentes como la adquisición del ex HMS Ocean, hoy NAM Atlântico, las fuerzas navales brasileñas dieron un salto cualitativo en proyección anfibia y respuesta humanitaria. Más allá de lo técnico, la operación tiene un fuerte valor político: Brasil refuerza su condición de socio preferencial de Londres en la región y también muestra voluntad de proyectar poder en la llamada “Amazonía Azul”.

A fines de 2024, el aterrizaje de tres aviones militares de la Real Fuerza Aérea (RAF) del Reino Unido en Brasil motivó a la Cancillería a emitir un comunicado reiterando su preocupación por los hechos. Además de solicitar informes a las autoridades brasileñas correspondientes, el servicio diplomático afirmó haber “comunicado su preocupación” al gobierno británico a través de su Embajada en Buenos Aires.
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