Corea del Norte mostró uno de sus sistemas de armas menos convencionales en un momento de alta tensión en la península, en paralelo a los reportes sobre una posible reapertura del diálogo entre Washington y Pyongyang. El régimen presentó el KN-25, un sistema de cohetes guiados en un lanzamiento supervisado por Kim Jong Un y su hija Kim Ju Ae el pasado 14 de marzo, mientras Corea del Sur y Estados Unidos llevan a cabo ejercicios militares conjuntos.

KN-25 (600 mm)
El KN-25 es un sistema de cohetes guiados que Corea del Norte describe como un “super-large multiple rocket launcher”. Tiene un alcance estimado de unos 380 kilómetros y se lanza desde un transportador-erector-lanzador (TEL) de cuatro tubos con ruedas.
En Occidente, es identificado como KN-25, una denominación usualmente utilizada por analistas y organismos de defensa para clasificar sistemas norcoreanos cuya designación oficial no siempre es clara.
La importancia del sistema recae en su alcance y su precisión. Aunque los medios norcoreanos lo describen como un sistema de lanzamiento múltiple de cohetes (MLRS) “supergrande”, su tamaño y prestaciones lo sitúan en un espacio intermedio entre la artillería convencional y los misiles balísticos de corto alcance (SRBM), una característica que complica la respuesta de las defensas por el volumen de fuego que puede generar.

“Nuclear táctico”
Cuando Corea del Norte describe el sistema como parte de su arsenal “nuclear táctico”, el término no se refiere a armas estratégicas intercontinentales como los ICBM, sino a la posibilidad de emplear cargas nucleares de menor potencia en el ámbito regional.
En este caso, significa apuntar a la capacidad de ejecutar un golpe limitado dentro del teatro de operaciones de la península coreana, con el objetivo de condicionar a Corea del Sur y a Estados Unidos en un escenario de conflicto.
Dicha referencia, reapareció cuando Kim Jong Un supervisó un test de 12 lanzadores de 600 mm y lo presentó como una demostración de capacidad nuclear táctica, con un rango citado de 420 kilómetros, suficiente para cubrir buena parte del territorio surcoreano desde posiciones dentro de Corea del Norte. Durante el ejercicio, Kim afirmó que la demostración expondría a “los enemigos dentro del alcance de 420 km” al poder destructivo de estas armas, reforzando el mensaje de disuasión regional.

¿Es misil balístico o artillería?
Una de las razones por las que el KN-25 genera especial atención entre analistas es su clasificación ambigua, que complica tanto la evaluación operativa como la narrativa pública de los eventos.
Dependiendo de quién lo describa, el sistema puede aparecer como misil balístico en reportes del Estado Mayor Conjunto de Corea del Sur (JCS) o como lanzacohetes múltiple en la narrativa de los medios estatales norcoreanos. Cuando un mismo sistema puede presentarse bajo dos categorías distintas, también cambia la percepción pública del nivel de amenaza y del grado de escalada militar.
Según el Estado Mayor Conjunto surcoreano, los proyectiles fueron disparados alrededor de las 13:20 (04:20 GMT) hacia el mar frente a la costa este del país y recorrieron aproximadamente 350 kilómetros. Por su parte, la agencia estatal KCNA informó que los cohetes impactaron en un objetivo insular en el Mar del Este de Corea a unos 364,4 kilómetros, con una precisión del 100 %, según el comunicado oficial.

Freedom Shield
El contexto inmediato de los lanzamientos está ligado al ejercicio militar Freedom Shield, una maniobra anual que reúne a fuerzas estadounidenses y surcoreanas. La República de Corea (ROK) y Estados Unidos llevan a cabo Freedom Shield 26 entre el 9 y el 19 de marzo de 2026. El ejercicio está diseñado para mejorar el entorno operativo combinado, conjunto y multidominio de la alianza, fortaleciendo las capacidades de respuesta ante distintos escenarios de seguridad.
Pyongyang suele utilizar este tipo de ejercicios como marcador para demostraciones de fuerza. La semana pasada, Kim Yo Jong, hermana del líder norcoreano, calificó las maniobras conjuntas como un “ensayo de guerra provocador y agresivo” que perjudica la estabilidad regional.

Ventana diplomática
Los lanzamientos del sistema KN-25 coincidieron con reportes sobre una posible reapertura de canales diplomáticos entre Washington y Pyongyang.
Durante una reunión en Washington con el primer ministro Kim Min-seok, el presidente estadounidense Donald Trump habría mencionado su disposición a retomar contactos con Kim Jong Un, recordando la relación personal que ambos mantuvieron durante su anterior etapa en la Casa Blanca. En ese contexto, Pyongyang respondió a la apertura diplomática con una exhibición de capacidad militar antes que con un comunicado político.
Saturación
Más allá del alcance individual de cada proyectil, el elemento que también llama la atención es el volumen de fuego que este sistema puede generar. Los lanzadores múltiples permiten disparar varias rondas en rápida sucesión o coordinar salvas desde distintas plataformas. Ese tipo de ataque puede presionar las defensas aéreas y antimisiles por simple cantidad de proyectiles, un fenómeno conocido como saturación.
Análisis de organizaciones como el Center for Strategic and International Studies y el International Institute for Strategic and International Studies señalan que esta capacidad es la que lleva a muchos analistas a considerar el KN-25 como un híbrido entre un cohete guiado de gran calibre y un misil balístico de corto alcance.

Qué mirar en 72 horas
En el corto plazo, los observadores regionales estarán atentos a tres señales. La primera es si los medios estatales norcoreanos vuelven a utilizar explícitamente el término “nuclear táctico” para describir el sistema, lo que indicaría una continuidad en el mensaje estratégico. La segunda será observar si Corea del Sur o el mando estadounidense en el Indo-Pacífico ajustan su evaluación de los lanzamientos, diferenciando entre una demostración política y una amenaza operativa inmediata.
Finalmente, también será clave determinar si se repiten nuevas salvas durante la fase final del ejercicio Freedom Shield, lo que podría sugerir un patrón de respuesta militar calibrado por parte de Pyongyang.
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