La región del Ártico parece ser el escenario de conflicto futuro entre las grandes potencias y Canadá, quien se encuentra en las puertas del mismo, se está preparando para dicha hipotética situación: el primer ministro Mark Carney anunció un ambicioso nuevo plan para defender y transformar el norte de Canadá, que implica invertir US$ 35.000 millones en infraestructuras para sus bases aéreas militares y dos aeropuertos del norte.

Aunque el plan fue informado esta semana, los fondos se anunciaron previamente en 2022 como parte de una estrategia de modernización del Mando de Defensa Aérea de América del Norte (Norad). Pero ahora, tras cuatro años, el gobierno ha trazado un plan para gastar el dinero que previamente había asignado. Según un comunicado de prensa emitido por la Oficina del Primer Ministro (PMO), “los gobiernos anteriores carecían de la escala y la amplitud estratégica que exige la vasta región”.
“Tras décadas de inversiones limitadas y fragmentarias en el Norte, el nuevo gobierno de Canadá actúa con una ambición digna de esta vasta región y de sus pueblos. Estamos asegurando cada rincón de este terreno, desbloqueando sus vastos recursos y entregando la red fuerte y conectada de comunidades que los norteños merecen”, aseguró Carney, quien agregó que el gobierno “defenderá plenamente el Ártico y el Norte de Canadá, disuadirá nuevas amenazas y apoyará a los aliados de la OTAN y a la defensa continental de Norad”.

¿Qué incluye el plan?
El plan de Carney incluye el gasto de US$ 32.000 millones en bases militares avanzadas en Yellowknife, Inuvik, N.W.T., Iqaluit, Nunavut, y en la Base Operativa Desplegada (DOB) en el 5 Wing Goose Bay en Happy Valley-Goose Bay, N.L. Estas bases están diseñadas para apoyar a los F-35 y las autoridades dicen que también podrían apoyar cazas Gripen.
También se construirán dos nuevos Centros de Apoyo Operativo del Norte en la capital de Yukon, Whitehorse, y en Resolute, Nunavut, mientras que nodos de apoyo más pequeños se construirán en las aldeas de Nunavut, Cambridge Bay y Ranklin Inlet. Las nuevas instalaciones de apoyo estarán respaldadas por US$ 2.670 millones.
Según el gobierno, las inversiones se destinarán a mejorar aeródromos, instalaciones de combustible, compuestos de munición y garantizar que los datos de defensa alojados en las bases estén seguros. Además, se destinarán otros US$ 294 millones para modernizar el aeropuerto de Rankin Inlet y la pista del aeropuerto de Inuvik. Esto garantizará que aeronaves más grandes puedan aterrizar, conectando las comunidades del Norte con el resto del país durante todo el año para permitir viajes más rápidos, cómodos y de menor coste tanto para militares como civiles.
Por otra parte, Carney también remitió varias propuestas para ampliaciones de carreteras del norte a la Oficina de Grandes Proyectos (MPO). Las referencias incluyen proporcionar acceso durante todo el año a la autopista del valle del Mackenzie para conectar Yellowknife con Inuvik y abrir oportunidades comerciales. Además, la Carretera y Puerto de Grays Bay es una carretera propuesta para todas las estaciones que se extiende 230 kilómetros desde la frontera con Nunavut hasta un puerto de aguas profundas.
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