Más allá de sus objetivos geopolíticos, Estados Unidos le está sacando otro tipo de provecho a la guerra en Irán: las fuerzas armadas estadounidenses están lanzando nuevos misiles balísticos, misiles de crucero y drones de ataque contra Irán, utilizando el conflicto para probar armas experimentales en combate por primera vez.

El Almirante Brad Cooper, jefe del Comando Central de los Estados Unidos, confirmó que las unidades del Ejército de Estados Unidos dispararon el Misil de Ataque de Precisión (PrSM) a objetivos iraníes, calificándolo de “una primicia histórica” y “una capacidad inigualable de ataque profundo”.
Según funcionarios estadounidenses, se utilizaron HIMARS para atacar a Irán, aunque se negaron a revelar qué municiones específicas se lanzaron.
Sin embargo, las imágenes indicaron que se había utilizado el PrSM. El debut operativo del PrSM “señala el comienzo de un nuevo capítulo de la capacidad de ataque del Ejército, con un alcance y precisión significativamente mayores”, dijo Patrycja Bazylczyk, directora asociada del Proyecto de Defensa de Misiles del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales.
Más allá del PrSM
Pero el PrSM no es la única munición nueva cuyo debut ha sido confirmado por el ejército estadounidense en Irán.
CENTCOM dijo que su grupo de trabajo Scorpion Strike había utilizado drones de ataque unidireccionales por primera vez en combate.
El nuevo grupo de trabajo emplea el Sistema de Ataque de Combate No Tripulado de Bajo Costo, o LUCAS.
Según funcionarios estadounidenses, está basado en el Shahed iraní, un dron que ha ganado notoriedad debido a su amplio uso por parte de Teherán en Medio Oriente y por Rusia en Ucrania.
“Estos drones fueron originalmente un diseño iraní. Los llevamos de vuelta a Estados Unidos, los hicimos mejores y los lanzamos directamente contra Irán”, dijo Cooper.
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