- Irán lanzó misiles hacia Israel y contra países del Golfo que alojan fuerzas de Estados Unidos, tras el inicio de la ofensiva conjunta estadounidense-israelí sobre su territorio.
- Bahréin confirmó impactos en instalaciones vinculadas a la Quinta Flota, mientras Qatar, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait y Jordania reportaron intercepciones y activaron alertas.
- El conflicto ya impacta en rutas críticas, grandes empresas y traders suspendieron embarques a través del Estrecho de Ormuz y se multiplican desvíos aéreos en la región.

La ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel contra Irán entró en una nueva fase este sábado cuando Teherán extendió su respuesta más allá del eje Israel-Irán y proyectó misiles hacia el Golfo, apuntando a países que alojan infraestructura militar estadounidense. La ampliación del teatro de operaciones, con alertas e impactos en varios Estados, convierte el episodio en una crisis regional con implicancias inmediatas sobre bases, espacio aéreo y corredores energéticos.
Según Reuters, Irán lanzó una andanada de misiles contra Kuwait, Qatar, Emiratos Árabes Unidos y Jordania, mientras Bahréin confirmó que fue alcanzado un centro de servicios vinculado a la Quinta Flota de Estados Unidos. En Abu Dabi se reportaron explosiones y al menos una víctima fatal, y en Doha se activaron advertencias a la población en paralelo a las intercepciones.
Según Reuters, Irán lanzó una andanada de misiles contra Kuwait, Qatar, Emiratos Árabes Unidos y Jordania, mientras Bahréin confirmó que fue alcanzado un centro de servicios vinculado a la Quinta Flota de Estados Unidos. En Abu Dabi se reportaron explosiones y al menos una víctima fatal, y en Doha se activaron advertencias a la población en paralelo a las intercepciones.
Estrecho de Ormuz, bases y logística, el punto de fricción que define la próxima escalada
El traslado de la represalia al Golfo reordena prioridades operativas. Ya no se trata solo de absorber el intercambio de golpes entre Israel e Irán, sino de proteger nodos logísticos y bases que sostienen la postura militar estadounidense. Ese cambio explica por qué varios Estados del Golfo activaron defensas, emitieron alertas y ajustaron procedimientos de emergencia en cuestión de horas.

El impacto más inmediato se ve en el plano económico-estratégico. Fuentes del mercado citadas por Reuters indicaron que compañías energéticas y grandes traders comenzaron a suspender envíos de crudo, combustibles y GNL a través del Estrecho de Ormuz, mientras asociaciones navieras y actores del sector transmitieron advertencias de seguridad a buques mercantes ante la imposibilidad de garantizar protección plena en el corredor. Es una señal temprana de que el conflicto ya presiona uno de los cuellos de botella energéticos más relevantes del sistema internacional.
En paralelo, la aviación comercial empezó a reconfigurar rutas, con desvíos y cancelaciones ante el aumento del riesgo y la incertidumbre sobre nuevas oleadas de misiles. Ese patrón suele ser un termómetro de escalada, cuando el espacio aéreo se vuelve una variable táctica y los Estados priorizan defensa y control del tráfico por encima de la conectividad civil.
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