Con el despliegue ruso de misiles Oreshnik en Bielorrusia como telón de fondo, el Ejército de EE.UU. realizó entre el 11 y el 12 de enero ejercicios de fuego real con vehículos de combate Bradley en el área de entrenamiento General Silvestras Žukauskas, en Pabradė, Lituania. La maniobra, ejecutada por el 3.º Equipo de Combate de la Brigada Blindada de la 1.ª División de Caballería buscó validar la preparación de las tripulaciones y demostrar capacidad de respuesta en una zona considerada altamente sensible por su proximidad a Bielorrusia y al enclave ruso de Kaliningrado.

El entrenamiento se centró en mejorar la letalidad y competencia de los Bradley, vehículos blindados de infantería equipados con cañón de 25 mm, ametralladora coaxial y misiles antitanque TOW. Las certificaciones de tiro son un requisito esencial para garantizar que las tripulaciones puedan operar en entornos disputados y participar en ejercicios multinacionales de mayor escala. Las pruebas incluyeron rotaciones diurnas y nocturnas, poniendo a prueba la capacidad de los soldados para adquirir blancos, disparar con precisión y coordinar movimientos bajo condiciones operacionales.
Oreshnik
El despliegue de los misiles Oreshnik por parte de Rusia en territorio bielorruso ha elevado la tensión en las negociaciones nucleares con Estados Unidos. Moscú busca reforzar su capacidad de disuasión en el corazón de Europa, enviando un mensaje directo a Washington y a la OTAN. La presencia de estos sistemas en Bielorrusia no solo incrementa la presión militar en la frontera oriental, sino que también complica los intentos de avanzar en acuerdos de control de armas estratégicas.
La simultaneidad de los ejercicios estadounidenses en Lituania y el despliegue ruso en Bielorrusia reflejan una dinámica de contrapeso. Mientras Moscú proyecta poder con misiles de alcance estratégico, Washington fortalece su músculo terrestre en la frontera oriental de la alianza.
Operación Atlantic Resolve
Las maniobras en Pabradė forman parte de la operación Atlantic Resolve, que sostiene la rotación de unidades estadounidenses en Europa para garantizar interoperabilidad y confianza entre aliados. Lituania, anfitriona de estas actividades, se consolida como un socio clave en la defensa regional, ofreciendo instalaciones para artillería, operaciones mecanizadas y reconocimiento.
El Ejército estadounidense destacó que estas actividades son parte de una cooperación de largo plazo con las fuerzas lituanas y bálticas, reforzando la preparación conjunta y la capacidad de respuesta frente a escenarios de crisis.
Rusia intensifica la presión sobre Ucrania
A la par de estos movimientos, Rusia lanzó un nuevo bombardeo contra la red eléctrica e instalaciones civiles en Ucrania, causando la muerte de cuatro personas y dejando zonas enteras sin suministro. Estos ataques, que forman parte de una campaña sostenida contra la infraestructura crítica ucraniana, buscan debilitar la resistencia de Kiev y aumentar la presión sobre sus aliados occidentales.

El entrenamiento de fuego real en Pabradė, con el despliegue de misiles Oreshnik en Bielorrusia y los bombardeos rusos sobre Ucrania como telón de fondo, ilustra la creciente militarización del flanco oriental europeo.
En medio de estas maniobras, Lituania emerge como un punto neurálgico en la seguridad europea, mientras Ucrania sigue pagando el costo humano de una guerra que se intensifica.
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