Acorde a un reporte emitido por Reuters, se finalizó el borrador del nuevo acuerdo trilateral en Defensa entre Turquía, Pakistán y Arabia Suadí, tras casi un año de negociaciones. Las especulaciones en torno a esta nueva alianza comenzaron el pasado 6 de enero, cuando el experto en asuntos de Oriente Medio, Eyüp Sağcan, publicó en la plataforma X que la alianza turco-saudí-pakistaní estaba lista e iba ser firmada pronto. Recientemente, el ministro de Producción de defensa de Pakistán, Raza Hayat Harraj, anunció que el borrador del acuerdo se encuentra disponible con cada una de las partes y se está deliberando.

¿La expansión del acuerdo saudí-pakistaní?
Acorde a un reciente informe de Bloomberg, esta nueva alianza trilateral se configuraba como la inclusión de Turquía al pacto de defensa mutua saudí-pakistaní, firmado en septiembre del 2025. No obstante, las nuevas declaraciones del ministro pakistaní sugieren que se trata de un acuerdo independiente que requiere de un consenso de los tres Estados para concretarse. En este sentido, el incremento de lazos, tanto bilaterales, como trilaterales, entre Ankara, Islamabad y Riad, respalda la posible concertación de este pacto.
Por un lado, Pakistán y Arabía Saudí mantienen una histórica relación de cooperación en materia de defensa y cooperación militar, reflejada en su vigente pacto de defensa mutua. Adicionalmente, Turquía actualmente mantiene lazos militares sólidos con Pakistán, que se manifiestan a través de la realización de ejercicios conjuntos, venta de armas y transferencia tecnológica. De la misma manera, a pesar de la relación tensa que tuvo Turquía con Arabia Saudí hasta el 2022, actualmente se evidencia un incremento de asociaciones entre ambos países en la industria de defensa y un alineamiento en sus posturas frente a conflictos actuales de la región como el de Siria, Sudán, Irán e Israel.

Por otro lado, desde el 2023-2024, los funcionarios de defensa de las 3 partes celebraron reuniones para discutir el incremento de cooperación en transferencia tecnológica, localización de la producción e investigación científica. En ese sentido, este pacto trilateral se muestra como la consolidación de una alianza estratégica basada en lazos de cooperación militar, similitud de intereses y búsqueda de seguridad en una región inestable y convulsa.
Implicancias de la concertación del acuerdo trilateral
La concertación del acuerdo significaría la consolidación de un eje islámico en materia de defensa que contaría con los recursos nucleares y experiencia militar de Pakistán, los recursos financieros y el peso político de Arabia Saudita, y la industria moderna de defensa y magnitud de ejército (el segundo más grande de la OTAN) de Turquía. En este sentido, este pacto trilateral tendría grandes implicancias a nivel regional y global.
Por un lado, supone un cambio en el equilibrio de poder en Medio Oriente y Asia del Sur debido a que se consolidaría un bloque con capacidades formidables que puede contrarrestar la influencia de Irán y limitar el margen de maniobra de Israel. Así mismo, desencadenaría en un aumento de tensiones con otros actores como India, quien anteriormente mostró preocupación por el pacto saudí-pakistaní debido al incremento en capacidad militar y legitimidad que le da a su vecino Pakistán, con el que mantiene una rivalidad histórica. Además, al mostrarse como una amenaza directa a Irán, podría intensificar la carrera armamentística regional y generar mayor incertidumbre.

Por otro lado, la consolidación de la alianza podría tensar las relaciones de Turquía y Arabía Saudí con Estados Unidos, al mostrarse como un intento de reducir su dependencia en materia de seguridad. Además, el pacto podría configurarse como una amenaza a los compromisos de Turquía con la OTAN y generar presiones de Estados Unidos hacia Ankara.
No obstante, tal como se menciona en el reporte de Bloomberg, el interés de Turquía de concretar esta alianza se interpreta como una respuesta a las recientes acciones de Donald Trump, que muestra a Estados Unidos como un aliado poco confiable que prioriza sus propios intereses. En esta misma línea, Arabía Saudita estaría buscando diversificar sus garantes de seguridad para reducir su dependencia de Estados Unidos.
En este sentido, la posibilidad de este acuerdo trilateral de defensa se configura como un intento de diversificación de alianzas de seguridad frente a un Estados Unidos menos fiable y con amenazas intervencionistas, como también, frente al incremento de amenazas e inestabilidad en la región. De ser concretado, formaría un bloque militar con capacidad nuclear, industrial y financiera capaz de alterar las dinámicas intra y extra regionales.
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