Las protestas por la situación económica en Irán se profundizan junto con la devaluación del rial, que disparó manifestaciones de comerciantes que luego encontraron apoyo en otros sectores de la sociedad. En paralelo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió al régimen de Teherán que de continuar la represión de las marchas, que ya dejó varios muertos, su país podría intervenir para “rescatar” militarmente a los sectores afectados.

Aunque el puntapié de las nuevas protestas contra el régimen de los ayatollahs surgió a partir de una marcha multitudinaria convocada en todo el país por el sector comercial contra la devaluación del rial que afecta el poder adquisitivo de la población -y en última instancia la supervivencia de los bazares- este reclamo rápidamente encontró eco en una nación que ha visto entre 2022 y 2023 semanas de protestas en pos de una mayor libertad para las mujeres y la sociedad en general tras el asesinato policial de la joven feminista Mahsa Amini.
Ambas consignas, económica y social, se encuentran ahora en las calles de distintas ciudades de Irán, lo que señala un debilitamiento del gobierno no sólo entre sus sectores más progresistas, sino también ya con la clase comercial que fue su sostén por décadas. Recientemente, el presidente Masoud Pezeshkian, visto como un reformista pero siempre bajo la autoridad religiosa y vitalicia del octogenario ayatollah Alí Jamenei, se sinceró sobre el alcance masivo de las protestas: “Si los problemas no se resuelven, no podemos gobernar”.
La respuesta gubernamental ha sido de momento la represión. Aunque en un principio se reportó que, acaso por la noción de la fragilidad institucional, las protestas en Teherán no enfrentaban una represión tan severa como antes, se reportaron seis muertos -cinco civiles y un miembro de las fuerzas de seguridad- en distintas ciudades como Azna, Lordegan y Kouhdasht. Sin embargo, esta respuesta violenta solo ha atizado las manifestaciones, que se expanden con lemas que exceden la crisis económica y piden un cambio de régimen.

Trump amenaza con “rescatar” militarmente a los manifestantes iraníes
Las protestas en Irán y su consecuente represión motivaron un mensaje del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien prometió intervenir si continúan las muertes de civiles.
“Si Irán dispara y asesina violentamente a manifestantes pacíficos, como es su costumbre, los Estados Unidos de América van a ir a su rescate”, prometió al tiempo que lanzó una advertencia: “Estamos preparados y cargados y listos para avanzar”. Para muchos, este aviso recuerda a los bombardeos selectivos que Estados Unidos e Israel lanzaron sobre Irán entre el 13 y el 24 de junio de 2025, en lo que fue conocido como “la guerra de los doce días” y que generó la muerte de más de 600 iraníes en ataques sobre residencias de figuras de la Guardia Revolucionaria e instalaciones militares.
Además, el presidente Trump fue el responsable de reimponer en 2018 las sanciones económicas que habían sido levantadas sobre Irán tras su firma del acuerdo nuclear propuesto por las potencias europeas y la administración de Barack Obama. Este marco, combinado con el desvío de recursos que Irán destinó por años a sostener su eje de milicias aliadas en el Líbano, Siria y otros países de la región, sirven de contexto para entender la crisis económica de un país que depende fuertemente de las importaciones, afectadas de manera sensible por la devaluación de su moneda, y donde la crisis económica se encuentra con un hartazgo social cada vez más generalizado contra un gobierno de corte teocrático y autoritario.
Te puede interesar: Irán declara “no negociable” su programa de misiles mientras crecen versiones sobre una nueva ofensiva israelí












